
Simbolismo
El simbolismo es el movimiento de finales del siglo XIX que usó símbolos y sugerencias para expresar ideas y emociones, reaccionando contra el realismo.
El simbolismo es un movimiento artístico y literario surgido en Francia en las últimas décadas del siglo XIX que defendió la sugerencia frente a la descripción: en lugar de copiar el mundo visible, buscó expresar mediante símbolos las ideas, los estados de ánimo y los misterios de la vida interior. Nació como reacción al realismo, al naturalismo y al positivismo, y su huella se encuentra en la poesía, la pintura, el teatro y la música.
¿Qué es el simbolismo?
La palabra «símbolo» procede del griego symbolon, una señal que representa otra cosa. Para los simbolistas, la realidad material es solo una apariencia tras la cual se esconde una verdad más profunda, que únicamente puede intuirse mediante imágenes, sensaciones y correspondencias. Esto significa que la obra ya no explica: evoca. El poeta Stéphane Mallarmé resumió esta idea al decir que nombrar un objeto es suprimir tres cuartas partes del placer de un poema, que consiste en irlo adivinando poco a poco.
Origen y contexto histórico
El movimiento arranca en la poesía francesa. Charles Baudelaire anticipó sus principios en Las flores del mal (1857), sobre todo en el soneto «Correspondances», donde los perfumes, los colores y los sonidos se responden entre sí. Paul Verlaine, Arthur Rimbaud y Mallarmé desarrollaron esa herencia. El nombre se consagró cuando Jean Moréas publicó su «Manifiesto simbolista» en Le Figaro el 18 de septiembre de 1886. Se trataba de una época de desencanto con el progreso material y de interés por el misticismo, el esoterismo, el sueño y las teorías de Schopenhauer y de Wagner, quien aspiraba a la obra de arte total.
Características
- Sugerencia y misterio: se prefiere lo que insinúa a lo que explica.
- Subjetividad: importa el mundo interior del artista, con sus sueños, miedos y obsesiones.
- Musicalidad: la poesía simbolista busca el ritmo y el color de las palabras; Verlaine proclamaba «la música ante todo» en su Arte poética (1874).
- Sinestesia y correspondencias: unas sensaciones se expresan con términos de otras, como un sonido «blanco» o un color «suave».
- Temas recurrentes: la muerte, la mujer fatal, el silencio, la enfermedad, el sueño, lo sobrenatural y la melancolía.
- Estética de lo decadente: a menudo se solapa con el decadentismo, que cultiva la belleza del declive y de lo artificial.
Simbolismo en la literatura
Además de Baudelaire, Verlaine, Rimbaud y Mallarmé (autor de La siesta de un fauno, 1876, y de Un golpe de dados, 1897), es esencial Maurice Maeterlinck, dramaturgo belga cuya obra Pelléas et Mélisande (1893) inauguró un teatro de silencios y atmósferas. En el ámbito hispánico, el simbolismo se funde con el modernismo en Rubén Darío (Azul…, 1888, y Prosas profanas, 1896) y deja su huella en Juan Ramón Jiménez y en los hermanos Machado.
Simbolismo en la pintura
En pintura, el simbolismo no es un estilo unitario, sino una actitud compartida por artistas muy distintos.
- Gustave Moreau, con obras como La aparición (1876), de ambiente fastuoso y mitológico.
- Odilon Redon, maestro de lo onírico en sus «negros» (carbones y litografías) y, más tarde, en el color de El Cíclope.
- Pierre Puvis de Chavannes, de composiciones serenas y planas como El pobre pescador (1881).
- Arnold Böcklin, autor de las distintas versiones de La isla de los muertos, iniciadas en 1880.
- Fernand Khnopff, pintor belga de Del silencio (1890).
- Paul Gauguin y los nabis, que renunciaron al naturalismo en favor del color simbólico, como en La visión después del sermón (1888).
También se vinculan a esta sensibilidad el Edvard Munch de El grito (1893) y el Gustav Klimt de El beso (1907-1908), que enlazan con el expresionismo y con el art nouveau.
Simbolismo en la música
Claude Debussy transformó el espíritu simbolista en sonido. Su ópera Pelléas et Mélisande (1902), basada en el drama de Maeterlinck, y el Preludio a la siesta de un fauno (1894), inspirado en Mallarmé, son sus obras más representativas.
Importancia e influencia
El simbolismo abrió la puerta a buena parte de las vanguardias: la libertad de la imagen interior fue recogida por el surrealismo, y su idea de que el arte puede prescindir de la copia del natural allanó el camino a la abstracción. Aunque se opuso al impresionismo, comparte con él la renuncia a la narración académica. Sigue siendo un referente para quienes entienden el arte como un territorio de intuición y de misterio.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo surgió el simbolismo?
En Francia, en la segunda mitad del siglo XIX. Su hito fundacional suele situarse en 1886, con el manifiesto de Jean Moréas en Le Figaro, y se prolongó hasta los primeros años del siglo XX.
¿Qué busca expresar el simbolismo?
Ideas, emociones y estados del alma que no pueden describirse de manera directa, mediante símbolos, imágenes sugerentes y correspondencias entre los sentidos.
¿Quiénes fueron los principales poetas simbolistas?
Charles Baudelaire como precursor, y Paul Verlaine, Arthur Rimbaud y Stéphane Mallarmé como figuras centrales. En el ámbito hispánico destaca Rubén Darío, ligado al modernismo.
¿Qué pintores pertenecen al simbolismo?
Gustave Moreau, Odilon Redon, Pierre Puvis de Chavannes, Arnold Böcklin y Fernand Khnopff, entre otros. Gauguin y los nabis también se relacionan con esta corriente.
¿Qué diferencia hay entre simbolismo e impresionismo?
El impresionismo capta la impresión visual y la luz del instante; el simbolismo rechaza la apariencia exterior para sugerir ideas y emociones interiores.
Referencias
- Balakian, Anna. El movimiento simbolista. Guadarrama.
- Gombrich, E. H. La historia del arte. Phaidon.
- Lucie-Smith, Edward. Symbolist Art. Thames & Hudson, 1972.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Simbolismo». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/arte/simbolismo/

















