Saltar al contenido
Pereza
Valores 5 min de lectura

Pereza

La pereza es la desgana o negligencia para hacer lo que se debe o conviene, y uno de los siete pecados capitales.

Última revisión: noviembre de 2024 Por Conceptualia Categoría: Valores

La pereza es la falta de ganas o de diligencia para hacer lo que se debe o se podría hacer: el descuido, la desgana o la tendencia a posponer. Considerada tradicionalmente un vicio y uno de los siete pecados capitales, hoy se mira también con ojos psicológicos y sociales, porque no siempre es una cuestión de voluntad: el cansancio, el desánimo o la falta de motivación influyen mucho.

¿Qué es la pereza?

La palabra viene del latín pigritia, derivada de piger («lento», «remolón»). En sentido ético, es la negligencia o tedio en las obligaciones y en el cultivo de las propias capacidades. Su virtud contraria es la diligencia, junto con la laboriosidad.

No hay que confundirla con el descanso. Reposar, dormir o disfrutar del tiempo libre es necesario y saludable. La pereza como vicio aparece cuando se evita sistemáticamente un deber o cuando el desinterés nos impide hacer lo que realmente queremos y nos conviene.

La pereza como pecado capital

En la tradición cristiana, la pereza hunde sus raíces en la acedia, término griego que los monjes del desierto (como Evagrio Póntico, en el siglo IV) describían como un tedio espiritual, una especie de abatimiento que hacía insoportable la oración y el trabajo, sobre todo a mediodía. Con el tiempo, la acedia se asoció a la pereza en general y fue incluida en la lista de los siete pecados capitales. Tomás de Aquino la entendió como una tristeza ante el bien espiritual que lleva a abandonar el esfuerzo.

Tipos de pereza

Pereza física

Es la evitación del esfuerzo corporal, como el sedentarismo por simple comodidad.

Pereza mental

Consiste en rehuir pensar, informarse o cuestionar lo establecido. Kant, en su texto ¿Qué es la Ilustración? (1784), considera la pereza y la cobardía las causas de que tantas personas permanezcan en una «minoría de edad» y dejen que otros piensen por ellas.

Pereza moral

Es la desgana ante las obligaciones hacia los demás: no ayudar, no implicarse, no cumplir lo prometido por simple comodidad.

Procrastinación

Es el hábito de posponer tareas importantes, sustituyéndolas por otras más agradables o triviales. No es exactamente pereza, pues quien procrastina suele sufrir por ello, y a menudo se relaciona con la ansiedad o el perfeccionismo.

Causas de la pereza

  • Falta de motivación o de sentido: cuando no se ve para qué sirve una tarea, cuesta empezarla.
  • Cansancio, estrés o sueño insuficiente.
  • Miedo al fracaso: no intentarlo evita enfrentar un resultado decepcionante.
  • Exceso de distracciones: móviles, redes y series que ofrecen gratificación inmediata.
  • Problemas de salud mental: la apatía persistente, la falta de energía y la pérdida de interés pueden ser síntomas de depresión, y requieren atención profesional, no etiquetas.

Ejemplos de pereza

  • Dejar para el último día un trabajo que se podría haber ido haciendo poco a poco.
  • No recoger ni limpiar lo que uno ha ensuciado, esperando que lo haga otro.
  • Abandonar un proyecto o un hábito saludable a las primeras dificultades.
  • Aceptar sin comprobarla una información dudosa por no tomarse la molestia de contrastarla.

La defensa del ocio

No todos los pensadores han condenado la pereza sin matices. Paul Lafargue, yerno de Karl Marx, escribió en 1880 El derecho a la pereza, una sátira contra la exaltación del trabajo a toda costa. Bertrand Russell, en su ensayo Elogio de la ociosidad (1932), defendió reducir la jornada laboral para que las personas dispusieran de más tiempo libre. Y para los griegos, el ocio (scholé) era el espacio donde nacían la filosofía y la ciencia. La diferencia está entre el ocio fecundo, que renueva y cultiva a la persona, y la desidia, que la paraliza.

Consecuencias de la pereza

La pereza sostenida puede llevar a oportunidades perdidas, bajo rendimiento, frustración y una imagen negativa de uno mismo. En la convivencia, genera resentimiento en quienes tienen que asumir lo que otros no hacen. Se relaciona con la irresponsabilidad y con el abandono de la responsabilidad.

Cómo superar la pereza

  1. Dividir la tarea: empezar por un paso diminuto, como cinco minutos, reduce la resistencia inicial.
  2. Fijar horarios y objetivos concretos en lugar de intenciones vagas.
  3. Eliminar distracciones durante el tiempo de trabajo.
  4. Cuidar el sueño, la alimentación y el ejercicio, que condicionan mucho la energía.
  5. Recompensar el avance y ser amable con uno mismo cuando se falla.
  6. Consultar a un profesional si la falta de ganas es persistente y afecta a toda la vida.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la pereza?

Es la desgana o negligencia para hacer lo que se debe o conviene, y la tendencia a evitar el esfuerzo. Es uno de los siete pecados capitales.

¿Cuál es la diferencia entre pereza y descanso?

El descanso es una necesidad y repone energías; la pereza consiste en eludir sistemáticamente las obligaciones o el esfuerzo que sí corresponde hacer.

¿Qué es la acedia?

Es un término griego que los monjes antiguos usaban para describir un tedio o abatimiento espiritual. Se considera el origen de la pereza como pecado capital.

¿La procrastinación es lo mismo que pereza?

No exactamente. La procrastinación es posponer tareas importantes aunque se sepa que eso nos perjudica, y suele ir acompañada de malestar, ansiedad o perfeccionismo.

¿Cuál es la virtud contraria a la pereza?

La diligencia, que consiste en cumplir con cuidado y prontitud las tareas, y la laboriosidad.

Referencias

  • Kant, I. (1784). Respuesta a la pregunta: ¿qué es la Ilustración?
  • Lafargue, P. (1880). El derecho a la pereza.
  • Russell, B. (1932). Elogio de la ociosidad.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2024). «Pereza». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/valores/pereza/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

Sigue con…

También te puede interesar