
Ambivalente
Ambivalente es lo que presenta a la vez dos valores o sentimientos opuestos, una tensión que la psicología y la filosofía llevan más de un siglo estudiando.
Ambivalente es lo que presenta a la vez dos valores, sentidos o sentimientos opuestos. Dicho de una persona, de una actitud o de una idea, señala que tira en dos direcciones contrarias sin que una acabe de anular a la otra. El término nació en la psiquiatría de principios del siglo XX, pero la experiencia que nombra es tan antigua como la filosofía y atraviesa la ética, la psicología y la reflexión sobre la condición moderna.
¿Qué significa ambivalente?
La palabra procede del latín ambo («ambos») y valens («que vale», «que tiene fuerza»), de modo que ambivalente es aquello que «vale por los dos lados». Su sustantivo, ambivalencia, designa la coexistencia de dos tendencias, afectos o juicios contrarios dirigidos al mismo objeto: amar y rechazar a una misma persona, desear algo y temerlo, admirar y recelar de una institución.
Conviene no confundirla con otras nociones cercanas. La indecisión es un estado práctico de duda ante una elección; la contradicción lógica afirma a la vez una cosa y su negación, y por eso no puede ser verdadera; la ambigüedad es una propiedad del lenguaje o de una situación que admite varias interpretaciones. La ambivalencia, en cambio, es una tensión vivida o real: los dos polos existen de verdad y ambos pesan.
Origen del término
El psiquiatra suizo Eugen Bleuler acuñó Ambivalenz hacia 1910 al estudiar lo que después llamó esquizofrenia. Para él, la ambivalencia podía darse en el plano afectivo (amar y odiar), en el intelectual (afirmar y negar) y en el de la voluntad (querer y no querer). Sigmund Freud tomó el concepto y lo hizo central en el psicoanálisis: en Tótem y tabú (1913) analiza la ambivalencia afectiva hacia el padre y los tabúes, y más tarde la sitúa en el origen de buena parte del conflicto psíquico, de la culpa y de la neurosis obsesiva.
La ambivalencia en la tradición filosófica
Aunque el vocablo es reciente, la idea tiene una larga historia:
- Heráclito sostenía que los contrarios se necesitan y se implican: el camino hacia arriba y el camino hacia abajo son uno y el mismo. La tensión entre opuestos sería la estructura misma de lo real.
- Nicolás de Cusa habló en el siglo XV de la coincidentia oppositorum, la coincidencia de los opuestos en lo infinito.
- Søren Kierkegaard, en El concepto de la angustia (1844), describe la angustia como una «antipatía simpática y una simpatía antipática»: una atracción que repele y una repulsión que atrae ante la posibilidad de la libertad.
- Simone de Beauvoir, en Para una moral de la ambigüedad (1947), defiende desde el existencialismo que la condición humana es irreductiblemente ambigua —libertad y facticidad, sujeto y objeto— y que la ética empieza por asumirla en lugar de huir de ella.
- Zygmunt Bauman, en Modernidad y ambivalencia (1991), sostiene que la modernidad intentó eliminar la ambivalencia mediante el orden, la clasificación y el control, y que ese empeño generó a su vez nuevas formas de exclusión.
Ambivalencia y ética
En el terreno moral la ambivalencia aparece en los dilemas: situaciones en que dos deberes o dos valores legítimos chocan y sacrificar uno parece inevitable. La tragedia griega los puso en escena (Antígona, entre la ley de la ciudad y el deber familiar), y la ética contemporánea los discute al comparar enfoques como la deontología, que prioriza el deber, y el consecuencialismo, que atiende a los resultados. Muchos autores sostienen que sentir ambivalencia ante un dilema grave no es un fallo de carácter, sino una señal de sensibilidad moral.
Ejemplos de ambivalencia
- Sentir cariño y resentimiento hacia un familiar a quien se debe mucho.
- Desear un ascenso que exigirá renunciar a tiempo libre.
- Valorar el progreso técnico y, a la vez, desconfiar de sus efectos sociales.
- Admirar a un artista y rechazar aspectos de su conducta personal.
¿Es un problema o una virtud?
La psicología clínica distingue entre una ambivalencia normal, inherente a cualquier vínculo profundo, y una ambivalencia paralizante que impide decidir o sostener relaciones. Filosóficamente, la postura más extendida es que la ambivalencia es inevitable y a menudo reveladora: indica que el asunto es complejo y que ninguna forma de razonamiento simple lo agota. Aprender a discernir entre los factores en juego, sin negar la tensión, es una de las tareas del pensamiento crítico. Un pensamiento dogmático, en cambio, tiende a eliminar la ambivalencia declarando que solo uno de los polos es legítimo.
Preguntas frecuentes
¿Qué quiere decir que algo es ambivalente?
Que posee o provoca dos valores, sentidos o sentimientos opuestos al mismo tiempo, sin que uno cancele al otro. Por ejemplo, una persona puede sentir atracción y rechazo hacia una misma decisión.
¿Quién inventó el término ambivalencia?
El psiquiatra suizo Eugen Bleuler lo acuñó hacia 1910 en sus estudios sobre la esquizofrenia. Freud lo adoptó poco después y lo difundió en el psicoanálisis.
¿En qué se diferencia ambivalencia de ambigüedad?
La ambigüedad es una propiedad de un mensaje o de una situación que admite varias interpretaciones. La ambivalencia es una tensión real entre dos sentimientos, valores o tendencias opuestas, vividos de forma simultánea.
¿Es lo mismo que una contradicción?
No. La contradicción lógica afirma algo y su negación a la vez y, por tanto, no puede ser verdadera. La ambivalencia no es un error de razonamiento: puede darse sin incoherencia, porque cada polo responde a un aspecto distinto del objeto.
¿Es mala la ambivalencia?
No necesariamente. Es una experiencia normal ante asuntos complejos. Solo se vuelve problemática cuando bloquea de forma persistente la toma de decisiones o el bienestar de la persona.
Referencias
- Bleuler, E. Dementia praecox oder Gruppe der Schizophrenien (1911).
- Kierkegaard, S. El concepto de la angustia (1844).
- Beauvoir, S. de. Para una moral de la ambigüedad (1947).
- Bauman, Z. Modernidad y ambivalencia (1991).
- Laplanche, J. y Pontalis, J.-B. Diccionario de psicoanálisis, entrada «Ambivalencia» (1967).
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Ambivalente». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-sociales/filosofia/ambivalente/

















