
Letra H
La h es la octava letra del abecedario español, una consonante muda cuyo uso se explica por la etimología.
La h es la octava letra del abecedario español y la única que, en la pronunciación general, no representa ningún sonido. Esa mudez la convierte en una de las letras que más dudas ortográficas provoca, pero su presencia no es caprichosa: casi siempre delata el origen de la palabra, ya sea una h latina, una f que se perdió por el camino o una aspiración del árabe. En este artículo repasamos su nombre, su historia, sus reglas de uso, sus ejemplos más útiles y sus usos como símbolo.
¿Qué es la letra h?
La h (mayúscula H) es la octava letra del abecedario español, entre la g y la i, y la sexta de sus consonantes. Su nombre es hache, sustantivo femenino cuyo plural es haches. Aunque hache empieza por /a/ tónica, se dice la hache y no el hache: los nombres de las letras no siguen la regla que pide el ante sustantivos femeninos con a tónica (el agua, el hacha).
Se clasifica como consonante por tradición gráfica, pero en el español estándar actual es una letra muda: hueso y ueso sonarían exactamente igual. Solo conserva sonido en el dígrafo ch (chico, leche), en algunos préstamos y en determinadas hablas dialectales.
Origen e historia
La forma de la H procede de la letra fenicia het, que representaba una consonante aspirada. Los griegos la adoptaron como eta (Η): en el alfabeto jonio pasó a ser una vocal (una e larga), pero en los alfabetos griegos occidentales mantuvo el valor de aspiración, y esa variante llegó a los etruscos y, a través de ellos, al alfabeto latino. En latín clásico la h se pronunciaba como una aspiración suave, que el latín hablado perdió muy pronto.
En castellano la h tiene tres orígenes principales:
- H latina etimológica, muda desde siempre: hominem > hombre, habere > haber, hora > hora.
- F inicial latina, que en castellano medieval se aspiró y acabó perdiéndose: fabulari > hablar, faba > haba, fata > hada, falconem > halcón, filum > hilo. Durante la Edad Media esta h sonaba como una aspiración; en el castellano norteño dejó de pronunciarse y esa pérdida se impuso en la norma a lo largo del siglo XVI.
- H de otras lenguas, en arabismos y en préstamos modernos (hámster, hachís).
Además, se añadió una h ante el diptongo ue inicial para evitar que la u se leyera como v en una época en que ambas se escribían igual: de ahí hueso o huérfano, aunque en latín fueran ossum y orphanus, o las formas huelo y hueles del verbo oler.
Pronunciación: muda, aspirada y en dígrafo
| Caso | Cómo suena | Ejemplos |
|---|---|---|
| Uso general | No suena | hielo, ahora, búho |
| Dígrafo ch | /ch/ (africada palatal) | chocolate, noche |
| Préstamos y nombres extranjeros | Aspirada, parecida a una j suave | hámster, hachís, hawaiano, Hong Kong |
| Hablas dialectales (oeste de Andalucía, Extremadura, Canarias, zonas de América) | Aspirada en palabras con f latina | jondo por hondo, jumo por humo |
De esa aspiración dialectal procede una palabra que ya recoge el diccionario académico: jondo, como en cante jondo.
Reglas ortográficas de la h
La ortografía de la h no puede deducirse del oído, pero hay pautas muy rentables recogidas en la Ortografía de la lengua española (2010):
- Diptongos iniciales hia-, hie-, hue-, hui-: hiato, hiena, huella, huida. Algunos derivados de palabras con hue- la pierden porque el diptongo desaparece: hueso → óseo, huevo → óvulo, hueco → oquedad, huérfano → orfanato.
- Prefijos y raíces griegas: hidr- (agua), hiper- (exceso), hipo- (debajo), hemi- (medio), hemo- (sangre), hetero- (distinto), homo- (igual), hepta- y hexa-: hidratar, hipérbole, hemisferio, homónimo, hexágono.
- Verbos que la llevan en el infinitivo la conservan en toda la conjugación: haber (he, había, hubo), hacer, hablar, hallar, habitar.
- Comienzos herm-, horm-, horr-, hosp- y hum- + vocal: hermano, hormona, horrible, hospital, humano, húmedo. Excepción frecuente: ermita.
- Interjecciones: ¡ah!, ¡eh!, ¡oh!, ¡bah!, ¡hala!, ¡hurra!
- H intercalada, que hay que memorizar: ahora, almohada, zanahoria, vehículo, prohibir, alcohol. Hay más casos en palabras con h intercalada.
Ejemplos comentados
- Hígado. Viene del latín vulgar ficatum, «hígado de animal cebado con higos»; la f inicial se convirtió en h, igual que en higo (de ficus).
- Hilo / filamento. Ambas proceden del latín filum: la palabra patrimonial cambió la f por h y el cultismo la conservó, lo que ayuda a recordar por qué hilo lleva h.
- Huele / oler. El verbo oler lleva h solo en las formas con diptongo inicial ue (huelo, hueles, huelen); en olemos u olía no hay diptongo y no se escribe.
- Hipopótamo. Une dos raíces griegas, hippos (caballo) y potamós (río): el «caballo de río».
- Prohibir. La h es intercalada y además obliga a acentuar prohíbo: la h muda no impide el hiato entre o e í.
- Búho. Otro hiato con h en medio; la tilde sobre la u marca que no hay diptongo.
- Había / habían. El verbo haber impersonal se usa en singular: había muchas personas, no habían.
- Hola / ola. Saludo frente a onda del mar: el par homófono más citado. Hay muchos más en palabras homófonas.
- Hecho / echo. Hecho es participio de hacer (lo he hecho); echo es forma de echar (echo sal).
- Hámster. Préstamo del alemán en el que la h se pronuncia aspirada, como una j suave.
- Hacha. Palabra femenina que, por empezar por a tónica, lleva el: el hacha, pero las hachas y esta hacha.
- Chimenea. Aquí la h forma parte del dígrafo ch y sí contribuye a un sonido.
La h como símbolo y otras curiosidades
- H es el símbolo del hidrógeno, el elemento de número atómico 1 en la tabla periódica, y del henrio, unidad de inductancia.
- h minúscula es el símbolo de la hora (14 h, sin punto), del prefijo hecto- (cien: hl, hectolitro) y de la constante de Planck en física.
- La bomba H es la bomba de hidrógeno, llamada así por el símbolo de este elemento.
- La expresión por hache o por be significa «por un motivo o por otro», y llámelo usted hache se usa para decir que el nombre da igual.
- La hora H es el momento fijado para iniciar una operación.
Ejercicios resueltos
1. Completa con h o sin ella: _uella, _iena, _ermita, _umilde.
Hue- e hie- iniciales llevan h; hum- + vocal también; ermita es la excepción. Respuesta: huella, hiena, ermita, humilde.
2. Elige la forma correcta: «Ya lo he (echo / hecho)» y «Siempre (echo / hecho) azúcar al café».
El participio de hacer lleva h; la forma de echar, no. Respuesta: hecho en la primera y echo en la segunda.
3. ¿Por qué orfanato se escribe sin h si huérfano la lleva?
La h solo se exige ante el diptongo ue inicial; en orfanato la sílaba empieza por or-. Respuesta: porque desaparece el diptongo ue.
4. Clasifica según el origen de la h: hacer, hombre, hámster.
Hacer viene de facere; hombre, de hominem, con h ya en latín; hámster es préstamo del alemán. Respuesta: f latina, h latina y préstamo con h aspirada.
5. Corrige: «Habían muchos niños en el parque».
Haber impersonal no concuerda con el sustantivo, que es su complemento directo. Respuesta: «Había muchos niños en el parque».
Cómo dominar la h
Como no se oye, la h solo se aprende combinando reglas, familias de palabras y lectura. Funciona bien buscar un pariente culto que conserve la f (hijo / filial, hablar / fábula), recordar los prefijos griegos y fijarse en los pares homófonos, que son la principal fuente de errores. Para practicar con listas amplias, consulta los ejemplos de palabras con h. En el abecedario, la h va detrás de la letra g y delante de la letra i.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se llama la letra h?
Se llama hache. Es un sustantivo femenino, su plural es haches y se usa con el artículo la: la hache.
¿Por qué la h no suena en español?
La h latina dejó de pronunciarse ya en el latín hablado, y la h que sustituyó a la f inicial latina perdió su aspiración en el castellano norteño, pérdida que se generalizó en la norma durante el siglo XVI.
¿Hay palabras en las que la h se pronuncia?
Sí. Se aspira en algunos préstamos y nombres extranjeros, como hámster, hachís o Hawái, y en hablas del oeste de Andalucía, Extremadura, Canarias y partes de América, donde se oye jumo por humo.
¿Qué palabras empiezan siempre por h?
Las que comienzan por los diptongos hia-, hie-, hue- y hui- (hielo, hueso), las formadas con prefijos griegos como hidr-, hiper- o hemi-, y las que empiezan por herm-, horm-, horr-, hosp- y hum- seguido de vocal, salvo excepciones como ermita.
¿Qué significa la H en química?
Es el símbolo del hidrógeno, el elemento químico de número atómico 1. La h minúscula, en cambio, es el símbolo de la hora y del prefijo hecto-.
Referencias
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2010). Ortografía de la lengua española. Espasa.
- Lapesa, R. (1981). Historia de la lengua española (9.ª ed.). Gredos.
- Penny, R. (1993). Gramática histórica del español. Ariel.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Letra H». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/letra-h/

















