
Prejuicio
Un prejuicio es un juicio previo, normalmente negativo, sobre una persona o grupo que se forma sin conocerlos y a partir de estereotipos.
Un prejuicio es una opinión o actitud, normalmente negativa, que se forma sobre una persona o un grupo antes de conocerlos y sin base suficiente, a partir de estereotipos y generalizaciones. Aunque todos tenemos tendencia a juzgar rápido, los prejuicios se vuelven un problema moral cuando nos llevan a tratar a alguien de forma injusta. Combatirlos es una condición básica de la tolerancia, el respeto y la convivencia.
¿Qué es un prejuicio?
La palabra «prejuicio» procede del latín praeiudicium, formada por prae («antes») e iudicium («juicio»): literalmente, un juicio previo. Es una valoración emitida antes de disponer de información real y que se mantiene aunque la realidad la contradiga.
El psicólogo Gordon Allport, en su obra clásica La naturaleza del prejuicio (1954), lo definió como una antipatía basada en una generalización errónea e inflexible. Allport destacó que el prejuicio no se corrige fácilmente porque tendemos a conservar nuestras ideas previas, descartando los ejemplos que las desmienten.
Prejuicio, estereotipo y discriminación
Son tres conceptos relacionados pero distintos:
- El estereotipo es una creencia simplificada sobre un grupo («los de tal sitio son tacaños»). El término lo popularizó el periodista Walter Lippmann en La opinión pública (1922).
- El prejuicio es la actitud, casi siempre emocional, que acompaña a ese estereotipo: rechazo, desconfianza, desprecio.
- La discriminación es la conducta: tratar peor a alguien por pertenecer a un grupo, por ejemplo negándole un empleo o una vivienda.
Por eso es posible tener prejuicios sin discriminar abiertamente, aunque suelen acabar condicionando decisiones y gestos.
Tipos de prejuicios
- Racial o étnico: basado en el origen o el color de la piel (racismo, intolerancia).
- De género: atribuye capacidades o roles según el sexo (sexismo).
- Por orientación sexual o identidad de género: homofobia, transfobia.
- Religioso o ideológico: rechazo a quien cree o piensa de otro modo.
- Social o de clase: menosprecio de quienes tienen menos recursos (clasismo, aporofobia).
- Por edad: contra mayores (edadismo) o jóvenes.
- Por discapacidad o aspecto físico.
- Cultural o nacional: xenofobia hacia los extranjeros.
¿Por qué se forman los prejuicios?
- Economía mental: el cerebro clasifica para ahorrar esfuerzo, y esas categorías simplifican en exceso.
- Identidad grupal: según la teoría de la identidad social de Henri Tajfel, tendemos a valorar mejor al grupo propio y peor al ajeno.
- Aprendizaje social: se absorben de la familia, los amigos, los medios o los chistes.
- Miedo a lo desconocido y falta de contacto con personas diferentes.
- Búsqueda de culpables en épocas de crisis o inseguridad.
Ejemplos cotidianos
- Pensar que alguien es poco fiable solo por su acento o por cómo viste.
- Dar por hecho que una mujer no puede dirigir un equipo técnico.
- Suponer que una persona mayor no entiende de tecnología.
- Cambiar de acera al cruzarte con un grupo de adolescentes.
- Rechazar una candidatura laboral por el apellido o el barrio de la persona.
En 1968 la maestra estadounidense Jane Elliott dividió a su clase de primaria en dos grupos según el color de los ojos, dando trato de superioridad a uno y de inferioridad a otro, para que los niños vivieran en primera persona cómo funciona la discriminación. Su ejercicio, muy difundido, sigue usándose en talleres contra el racismo, aunque también se ha discutido por sus implicaciones éticas.
Consecuencias del prejuicio
- Sufrimiento, ansiedad y menor autoestima en quienes son objeto de él.
- Exclusión en el empleo, la vivienda, la educación o la sanidad.
- Violencia y delitos de odio en sus formas más graves.
- Empobrecimiento de la sociedad, que desaprovecha el talento y la diversidad.
- Limitación del propio prejuicioso, que se priva de conocer a personas valiosas.
Cómo superar los prejuicios
- Reconoce los tuyos: todos tenemos alguno, y admitirlo es el primer paso.
- Busca contacto real: Allport formuló la «hipótesis del contacto»: tratar con personas de otros grupos, en condiciones de igualdad y con objetivos comunes, reduce los prejuicios.
- Contrasta la información y desconfía de las generalizaciones.
- Practica la empatía: imagina cómo vivirías tú ese trato.
- Cuestiona los chistes y comentarios que refuerzan estereotipos.
- Educa en la diversidad desde la infancia (valores sociales).
Preguntas frecuentes sobre el prejuicio
¿Qué es un prejuicio?
Es una opinión o actitud, generalmente negativa, que se forma sobre una persona o un grupo sin conocerlos de verdad, a partir de estereotipos o generalizaciones.
¿Cuál es la diferencia entre prejuicio, estereotipo y discriminación?
El estereotipo es la creencia simplificada sobre un grupo; el prejuicio es la actitud o emoción que la acompaña; y la discriminación es el trato desigual que se da a alguien por pertenecer a ese grupo.
¿De dónde viene la palabra prejuicio?
Del latín praeiudicium: «juicio previo» (prae, «antes», e iudicium, «juicio»).
¿Todos tenemos prejuicios?
Sí, en mayor o menor medida, porque el cerebro tiende a categorizar. Lo importante es ser conscientes de ellos y no permitir que condicionen nuestra conducta hacia los demás.
¿Cómo se pueden combatir los prejuicios?
Con educación, contacto directo con personas diferentes, empatía, información contrastada y revisión crítica de nuestras propias ideas y comentarios.
Referencias
- Gordon W. Allport, La naturaleza del prejuicio (1954).
- Walter Lippmann, La opinión pública (1922).
- Adela Cortina, Aporofobia, el rechazo al pobre (Paidós, 2017).
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Prejuicio». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/valores/prejuicio/

















