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Ejemplos de oraciones consecutivas
Ejemplos 8 min de lectura

Ejemplos de oraciones consecutivas

Más de sesenta ejemplos de oraciones consecutivas, con sus nexos, tipos, reglas de uso y ejercicios resueltos.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Ejemplos

Las oraciones consecutivas expresan la consecuencia o el resultado de lo que se dice en la oración anterior. Se reconocen por nexos como tan… que, así que, de modo que, luego o conque. En esta guía reunimos más de sesenta ejemplos, los tipos de consecutivas, las reglas de uso y ejercicios resueltos.

¿Qué es una oración consecutiva?

Una oración consecutiva es aquella que informa del efecto o resultado de la causa expresada en la oración principal. La palabra viene del latín consecutivus, «que sigue a». En «Estudió tanto que aprobó con matrícula», la parte «que aprobó con matrícula» es la consecuencia de haber estudiado mucho. A diferencia de las oraciones causales, que van de la causa al motivo, las consecutivas parten de la causa para llegar al efecto.

Características

  • La oración principal contiene la causa, a menudo con un elemento intensificador (tan, tanto, tal, cada).
  • La consecuencia va siempre después de la causa.
  • El verbo suele estar en indicativo. El subjuntivo aparece con de ahí que y con consecutivas negadas.
  • No se pueden anteponer a la principal sin cambiar el sentido.

Tipos de oraciones consecutivas

Consecutivas intensivas

Contienen un cuantificador o intensivo en la oración principal y el nexo que: tan… que, tanto… que, tal… que, tan(t)os… que, de tal manera que, hasta tal punto que.

Consecutivas no intensivas (o ilativas)

Se unen mediante un conector sin intensivo previo: así que, de modo que, de manera que, de forma que, conque, luego, por tanto, por lo tanto, por consiguiente, en consecuencia, así pues.

Ejemplos de oraciones consecutivas

Con «tan… que»

  • Estaba tan cansado que se durmió en el sofá.
  • Hacía tanto calor que todos buscaron la sombra.
  • Es tan alto que casi no cabe por la puerta.
  • Corrió tan deprisa que nadie pudo alcanzarlo.
  • La película era tan larga que me dormí a la mitad.
  • Habla tan bajo que no se le entiende.
  • Estaba tan nervioso que no pudo probar bocado.
  • El café está tan caliente que no puedo beberlo.
  • Era tan amable que todos querían trabajar con ella.
  • Caminaba tan despacio que lo adelantaron todos.
  • La sopa estaba tan salada que no se podía comer.
  • Vivía tan lejos que tardaba dos horas en llegar.

Con «tanto/a/os/as… que»

  • Comió tanto que le dolía el estómago.
  • Llovió tanto que se desbordó el río.
  • Tenía tantos libros que no cabían en la estantería.
  • Había tanta gente que no se podía caminar.
  • Trabaja tanto que apenas tiene tiempo libre.
  • Te quiero tanto que me duele.
  • Gritaron tanto que se quedaron sin voz.
  • Tiene tantas ganas de viajar que ya ha hecho la maleta.

Con «tal… que» y otras locuciones intensivas

  • Fue tal el susto que se le cayó el vaso.
  • Hizo un ruido tal que despertó a todo el edificio.
  • Tal era su cansancio que se durmió de pie.
  • Lo hizo de tal manera que nadie sospechó.
  • Se esforzó hasta tal punto que enfermó.
  • Se enfadó a tal extremo que dejó de hablarnos.
  • Se rio de tal forma que le saltaron las lágrimas.
  • Es una persona de tal bondad que todos la admiran.

Con «así que»

  • Estaba cansado, así que se fue a dormir.
  • No tengo hambre, así que no cenaré.
  • Se estropeó el coche, así que fuimos en tren.
  • Terminé pronto, así que salí a pasear.
  • Hay huelga de autobuses, así que iré en bicicleta.
  • Es muy tarde, así que mejor nos vamos.
  • No he desayunado, así que tengo mucha hambre.
  • Me han subido el sueldo, así que invito yo.

Con «de modo que», «de manera que» y «de forma que»

  • No ha llovido en meses, de modo que los embalses están bajos.
  • Se rompió la tubería, de manera que cortaron el agua.
  • Pagó la deuda, de forma que quedó libre de cargas.
  • Cerraron la carretera, de modo que tuvimos que dar un rodeo.
  • Se agotaron las entradas, de manera que no pudimos asistir.
  • Nadie respondió a la convocatoria, de modo que se canceló la reunión.
  • Instalaron un filtro nuevo, de forma que el agua sale limpia.

Con «luego» y «conque»

  • Pienso, luego existo.
  • Has suspendido, luego no has estudiado lo suficiente.
  • Ya lo sabes todo, conque no hace falta que insista.
  • Te lo dije mil veces, conque no te quejes ahora.
  • Ha dejado de llover, conque ya podemos salir.

Con conectores: «por tanto», «por lo tanto», «por consiguiente», «en consecuencia»

  • Los ingresos han subido; por tanto, podemos contratar a más gente.
  • El plazo ha terminado; por lo tanto, no se admitirán solicitudes.
  • La obra no está acabada; por consiguiente, no se puede habitar.
  • Las pruebas son concluyentes; en consecuencia, el acusado queda absuelto.
  • No cumplió el contrato; así pues, deberá indemnizarnos.

Con «de ahí que», «con lo que» y «por lo que» (subjuntivo e indicativo)

  • Es muy tímido, de ahí que evite hablar en público.
  • Son vecinos desde hace años, de ahí que se conozcan tan bien.
  • Subieron los precios, con lo que las ventas bajaron.
  • Empezó a nevar, por lo que cerraron el puerto.
  • Se lo prohibió su médico, por lo que dejó de fumar.

Consecutivas en el refranero y el habla

  • Tanto va el cántaro a la fuente que al fin se rompe.
  • Tanto lo repitió que acabó creyéndoselo.
  • Habla tanto que da dolor de cabeza.
  • Había tanto que hacer que no sabíamos por dónde empezar.

Nexos consecutivos

Tipo Nexos
Intensivos tan… que, tanto… que, tal… que, de tal manera que, hasta tal punto que, a tal extremo que
Ilativos así que, de modo que, de manera que, de forma que, conque, luego
Conectores por tanto, por lo tanto, por consiguiente, en consecuencia, así pues, por ende
Con subjuntivo de ahí que, de modo que (con matiz final)

Reglas de uso

  • Tan o tanto. Tan acompaña a adjetivos y adverbios (tan rápido); tanto acompaña a verbos y sustantivos (come tanto, tanta gente). Ante un verbo no se dice tan.
  • Modo. Con de ahí que se usa siempre subjuntivo: de ahí que se queje.
  • Puntuación. Los conectores como por tanto y en consecuencia se escriben entre comas o tras punto y coma.
  • Consecutiva negada. Si la intensiva se niega, el verbo pasa a subjuntivo: No es tan listo que lo sepa todo.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Identifica la consecutiva: «Hacía tanto frío que se helaron las tuberías».

La consecutiva es que se helaron las tuberías. Es una consecutiva intensiva con la correlación «tanto… que».

2. Completa con tan o tanto: «Es ____ simpática que todos la quieren».

Va delante de un adjetivo, así que se usa «tan»: es tan simpática que todos la quieren.

3. Une las oraciones con «así que»: «Perdí el autobús. Llegué tarde».

Perdí el autobús, así que llegué tarde.

4. Clasifica en intensiva o no intensiva: «Está lloviendo, de modo que nos quedamos en casa».

Es no intensiva (ilativa): no hay ningún cuantificador en la principal y el nexo es «de modo que».

5. Elige el verbo correcto: «Es muy sensible, de ahí que (llora / llore) con facilidad».

«De ahí que» exige subjuntivo: de ahí que llore con facilidad.

6. Reescribe con «por tanto»: «No hay presupuesto, así que cancelaremos el viaje».

No hay presupuesto; por tanto, cancelaremos el viaje.

Importancia de las consecutivas

Las consecutivas permiten encadenar ideas en una relación lógica de causa y efecto, algo esencial en textos expositivos y argumentativos. Con ellas se enfatizan cualidades («tan… que»), se concluyen razonamientos («luego») y se conectan párrafos («por consiguiente»). Complementa su estudio con las causales, las concesivas y la categoría de conjunción, así como con la subordinación adverbial.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una oración consecutiva?

Es una oración subordinada que expresa la consecuencia o el efecto de lo indicado en la oración principal. Ejemplo: «Estudió tanto que aprobó con nota».

¿Cuáles son los nexos consecutivos más usados?

«Así que», «de modo que», «de manera que», «luego», «conque», «tan… que», «tanto… que», «tal… que», «por tanto» y «por consiguiente».

¿Qué diferencia hay entre consecutivas intensivas y no intensivas?

Las intensivas llevan en la principal un cuantificador (tan, tanto, tal) que se completa con «que»; las no intensivas se enlazan con conectores como «así que» o «de modo que» y no tienen ese elemento.

¿Cuándo se usa subjuntivo en una consecutiva?

Con «de ahí que» siempre. También en consecutivas intensivas negadas («no es tan tonto que no lo entienda») y cuando «de modo que» tiene un matiz de finalidad («hazlo de modo que no se note»).

¿Cuál es la diferencia entre consecutiva y causal?

La causal explica el motivo («No salí porque llovía»); la consecutiva expresa el resultado («Llovía tanto que no salí»). Una mira hacia la causa y la otra, hacia el efecto.

Referencias

  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española: Nueva gramática de la lengua española, 2009-2011.
  • Real Academia Española: Diccionario panhispánico de dudas, 2005.
  • Gómez Torrego, Leonardo: Gramática didáctica del español, Ediciones SM.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Ejemplos de oraciones consecutivas». Conceptualia. https://conceptualia.es/ejemplos/ejemplos-de-oraciones-consecutivas/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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