
Anáfora gramatical
La anáfora gramatical es la relación por la que una palabra remite a otra ya mencionada en el texto, como un pronombre a su antecedente.
La anáfora gramatical es el mecanismo por el que una palabra o expresión remite a otra que ya ha aparecido antes en el texto, de modo que no hace falta repetirla. Es uno de los procedimientos básicos de la cohesión: gracias a ella los textos avanzan sin redundancias y el lector sabe en todo momento de qué o de quién se habla. No debe confundirse con la anáfora retórica, que es una figura de repetición al comienzo de los versos.
¿Qué es la anáfora gramatical?
En lingüística textual se llama anáfora a la relación entre dos elementos de un texto en la que el segundo (el elemento anafórico) solo puede interpretarse gracias al primero (el antecedente). En «Compré unas cerezas y las lavé», el pronombre las no significa nada por sí mismo: toma su referencia de unas cerezas. Ambos elementos son correferentes, es decir, aluden a la misma realidad.
El término procede del griego anaphorá («acción de llevar hacia atrás»), formado por aná («hacia atrás, de nuevo») y phérein («llevar»). La gramática de la Real Academia Española y la ASALE la estudia junto a la deixis: la deixis señala elementos de la situación comunicativa (esto que tengo en la mano), mientras que la anáfora señala elementos del propio discurso. Su operación inversa es la catáfora, en la que el elemento que remite aparece antes que su referente.
Características
- Dirección hacia atrás: el antecedente siempre precede al elemento anafórico.
- Dependencia interpretativa: el anafórico carece de referencia propia y la recupera del contexto lingüístico.
- Concordancia: los pronombres anafóricos suelen concordar en género y número con su antecedente (las mesas… las).
- Economía: evita repeticiones y aligera el texto.
- Cohesión: enlaza oraciones y párrafos, por lo que es un factor clave de la cohesión y coherencia textual.
- Riesgo de ambigüedad: si hay dos antecedentes posibles, la interpretación puede quedar en el aire («Luis habló con Pedro de su hermana»).
Ejemplos
En cada caso se marca en cursiva el elemento anafórico y se indica entre paréntesis su antecedente.
- «En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme…» (Cervantes, Don Quijote). El relativo cuyo remite a un lugar de la Mancha.
- Los alumnos entregaron el trabajo tarde, pero el profesor se lo aceptó. (se = los alumnos; lo = el trabajo)
- Pasamos el verano en Cádiz. Allí conocimos a nuestros mejores amigos. (allí = en Cádiz)
- La ley se aprobó en 1978. Entonces nadie imaginaba sus consecuencias. (entonces = en 1978)
- El Gobierno subió los impuestos. Esa decisión provocó protestas. (anáfora conceptual: esa decisión resume toda la oración anterior)
- Picasso pintó el Guernica en 1937. El artista malagueño lo terminó en pocas semanas. (sustitución léxica por una descripción)
- Se escapó un perro del refugio. El animal apareció dos días después. (hiperónimo: animal abarca a perro)
- Marta ha aprobado las oposiciones. Ø Empezará a trabajar en enero. (anáfora cero o elíptica: el sujeto omitido es Marta)
- Yo no pienso firmar ese contrato y mi socio tampoco lo hará. (proforma verbal: lo hará = firmará ese contrato)
- Dijeron que el tren llegaría puntual, pero eso no ocurrió. (pronombre neutro que recoge una idea completa)
- Tengo dos hermanas: la mayor vive en Lyon y la pequeña, en Vigo. (núcleo nominal elidido: la hermana mayor)
- Compramos una casa antigua. El tejado estaba hundido. (anáfora asociativa: el tejado se interpreta como el de esa casa sin haberse mencionado antes)
- Los vecinos protestaron, y así consiguieron que arreglaran la calle. (así = protestando)
- Se presentaron Elena y Jorge; este como suplente y aquella como candidata. (este = Jorge, el último nombrado; aquella = Elena, la más lejana)
El último ejemplo ilustra una regla tradicional: cuando este y aquel retoman dos antecedentes, este remite al más próximo (el último nombrado) y aquel al más lejano. Invertirlos es un error frecuente en textos escritos.
Tipos de anáfora gramatical
| Tipo | Elemento anafórico | Ejemplo |
|---|---|---|
| Pronominal | Pronombres personales, demostrativos, posesivos y relativos | Vi la película que me recomendaste. |
| Adverbial | allí, ahí, entonces, así, después | Nació en Soria y allí murió. |
| Léxica | Repetición, sinónimo, hiperónimo o descripción | Cervantes… el autor del Quijote… |
| Elíptica (cero) | Omisión recuperable | Luis llegó y Ø se sentó. |
| Proforma verbal | hacerlo, hacer lo mismo, también, tampoco | Ella corre y yo también. |
| Conceptual o encapsuladora | esto, eso, ello, tal hecho, dicha medida | Cerró la fábrica; ello dejó sin empleo a cien personas. |
| Asociativa (indirecta) | Sustantivo con artículo determinado ligado por inferencia | Llegamos al hotel. La recepción estaba cerrada. |
La anáfora elíptica está estrechamente relacionada con la elipsis, y la sustitución léxica con las relaciones de sinonimia e hiperonimia.
Ejercicios resueltos
1. Identifica el elemento anafórico y su antecedente: «Leí la carta de mi abuela y la guardé en un cajón».
El pronombre átono la remite a la carta de mi abuela. Es una anáfora pronominal.
2. ¿Es anáfora o catáfora? «Te lo advertí: no toques el horno».
Lo anticipa lo que viene después de los dos puntos, así que es catáfora, no anáfora.
3. Sustituye la repetición por una anáfora léxica: «Mozart compuso su primera sinfonía con ocho años. Mozart vivió solo 35 años».
Una solución: «Mozart compuso su primera sinfonía con ocho años. El compositor austriaco vivió solo 35 años».
4. Clasifica la anáfora: «Subieron los precios del alquiler. Este fenómeno afecta sobre todo a los jóvenes».
Este fenómeno resume la oración anterior entera: es una anáfora conceptual o encapsuladora.
5. Detecta la ambigüedad y corrígela: «Carmen llamó a su madre cuando llegó a casa».
No se sabe quién llegó (Carmen o su madre). Puede corregirse así: «Cuando Carmen llegó a casa, llamó a su madre».
6. Señala el tipo de anáfora: «Visitamos la catedral. Las vidrieras eran espectaculares».
Las vidrieras no se habían mencionado, pero se entienden como las de la catedral: anáfora asociativa.
Importancia
Dominar la anáfora es imprescindible para escribir con claridad. Un texto sin anáforas resulta repetitivo y torpe; uno con anáforas mal construidas resulta confuso. Por eso los manuales de redacción insisten en comprobar que cada pronombre tenga un antecedente claro y cercano, en variar las sustituciones léxicas y en usar con cuidado los encapsuladores (dicho, tal, este hecho), muy frecuentes en el lenguaje periodístico y académico.
La anáfora también es un concepto central en el análisis sintáctico de las oraciones de relativo, donde el pronombre que, quien o cuyo remite a un antecedente y a la vez cumple una función dentro de la subordinada. Y es un reto clásico en lingüística computacional: los traductores automáticos y los asistentes de voz deben «resolver la anáfora» para saber a quién se refiere cada pronombre.
¿Qué diferencia hay entre anáfora gramatical y anáfora retórica?
La anáfora gramatical es una relación de referencia: una palabra remite a otra ya dicha («Vi a tu primo y lo saludé»). La anáfora retórica es una figura literaria que repite una palabra al principio de varios versos o frases para dar ritmo y énfasis.
¿Qué es el antecedente?
Es la palabra o expresión ya aparecida en el texto de la que el elemento anafórico toma su significado. En «Leí el libro que me prestaste», el antecedente del relativo «que» es «el libro».
¿La elipsis es un tipo de anáfora?
Sí. Cuando se omite un elemento que se recupera por lo dicho antes, se habla de anáfora cero o elíptica, como en «Marta llegó y se sentó», donde el sujeto de «se sentó» es Marta.
¿Qué diferencia hay entre anáfora y catáfora?
La dirección. La anáfora remite hacia atrás, a algo ya mencionado; la catáfora remite hacia delante, a algo que se dirá después, como en «Te diré una cosa: estoy cansado».
¿Qué es una anáfora asociativa?
Es la que remite a un elemento no mencionado expresamente, pero que el lector deduce a partir de otro: en «Entré en el coche; el volante estaba frío», se entiende que es el volante de ese coche.
Referencias
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española: Nueva gramática de la lengua española.
- M. A. K. Halliday y Ruqaiya Hasan: Cohesion in English.
- Estrella Montolío (dir.): Manual de escritura académica y profesional.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Anáfora gramatical». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/anafora-gramatical/

















