
Ejemplos de fábulas cortas
Una veintena de fábulas clásicas resumidas con su moraleja, su estructura, los grandes fabulistas y ejercicios resueltos.
Una fábula es un relato breve, casi siempre protagonizado por animales que hablan y actúan como personas, que termina con una enseñanza moral llamada moraleja. Las fábulas cortas se leen en minutos, se recuerdan toda la vida y han servido durante siglos para educar a niños y adultos. En esta guía encontrarás una veintena de fábulas clásicas resumidas, con su moraleja, junto con sus características, sus autores y ejercicios resueltos.
¿Qué es una fábula?
La fábula es un género narrativo breve, en prosa o en verso, que cuenta una historia ficticia con personajes generalmente animales, plantas o cosas personificadas, para transmitir una enseñanza. La palabra procede del latín fabula, derivada de fari, «hablar»: es, literalmente, «lo que se cuenta». Sus grandes maestros son el griego Esopo, el latino Fedro, el francés Jean de La Fontaine y, en español, Félix María de Samaniego y Tomás de Iriarte.
Características de las fábulas
- Brevedad: la historia se cuenta en pocas líneas.
- Personajes animales con rasgos humanos: la zorra es astuta, el león es poderoso, la hormiga es trabajadora, el cuervo es vanidoso.
- Acción sencilla y un solo conflicto.
- Intención didáctica: busca enseñar un valor o advertir de un vicio.
- Moraleja: la lección final, explícita (al principio o al final) o implícita.
- Forma: puede ser en prosa (Esopo) o en verso (La Fontaine, Samaniego, Iriarte).
Estructura de una fábula
| Parte | Qué ocurre | En «La liebre y la tortuga» |
|---|---|---|
| Presentación | Se presentan los personajes y la situación | La liebre se burla de la lentitud de la tortuga. |
| Nudo | Aparece el conflicto | Apuestan una carrera. |
| Desenlace | El conflicto se resuelve | La liebre se duerme y gana la tortuga. |
| Moraleja | Lección final | La constancia vence a la presunción. |
Ejemplos de fábulas cortas
Fábulas atribuidas a Esopo
- La liebre y la tortuga. Una liebre presumida se burla de una tortuga y esta la reta a una carrera. La liebre, confiada, se echa a dormir y la tortuga, sin parar, llega primero. Moraleja: la constancia y el esfuerzo vencen a la soberbia.
- La cigarra y la hormiga. La cigarra canta todo el verano mientras la hormiga almacena comida. Al llegar el invierno, la cigarra pide ayuda y la hormiga le recuerda su descuido. Moraleja: hay que prever el futuro y trabajar a tiempo.
- El pastor mentiroso. Un pastorcillo grita varias veces «¡que viene el lobo!» para divertirse. Cuando el lobo llega de verdad, nadie le cree. Moraleja: quien miente pierde la confianza de los demás.
- El león y el ratón. Un león perdona la vida a un ratón. Más tarde, el ratón roe las cuerdas de una red y libera al león. Moraleja: el favor se devuelve y nadie es demasiado pequeño para ayudar.
- La zorra y las uvas. Una zorra intenta alcanzar unas uvas, no lo logra y se marcha diciendo que están verdes. Moraleja: quien no consigue algo lo desprecia.
- El cuervo y el zorro. El zorro adula al cuervo para que cante y deje caer el queso que lleva en el pico. Moraleja: desconfía de los aduladores.
- El perro y su reflejo. Un perro lleva un hueso y, al ver su reflejo en un río, cree que otro perro lleva uno mayor. Al ladrar para quitárselo, pierde el suyo. Moraleja: quien todo lo quiere, todo lo pierde.
- La gallina de los huevos de oro. Un hombre mata a su gallina para sacar todo el oro de golpe y la encuentra vacía. Moraleja: la avaricia rompe el saco.
- La paloma y la hormiga. Una paloma salva a una hormiga que se ahoga y, después, la hormiga pica al cazador que va a atraparla. Moraleja: la ayuda se recompensa.
- El ratón de campo y el ratón de ciudad. Un ratón de ciudad invita a su primo del campo a un banquete, pero el peligro constante le quita el apetito. El primo prefiere su vida sencilla. Moraleja: más vale lo humilde en paz que la abundancia con miedo.
- El lobo con piel de cordero. Un lobo se disfraza de oveja para entrar en el redil, pero el pastor lo descubre. Moraleja: las apariencias engañan.
- El viento del norte y el sol. El viento y el sol apuestan a quién logra quitar el abrigo a un caminante. El viento sopla fuerte y el hombre se arrebuja; el sol calienta suavemente y el hombre se lo quita. Moraleja: la suavidad logra más que la fuerza.
- El ciervo y su reflejo. Un ciervo admira sus cuernos en el agua y desprecia sus patas. Un cazador lo persigue y los cuernos se enredan en las ramas. Moraleja: lo que despreciamos puede ser lo más útil.
- La zorra y la cigüeña. Una zorra sirve sopa en un plato llano a la cigüeña, que no puede comer. La cigüeña la invita después con comida en un recipiente alto y estrecho. Moraleja: trata a los demás como quieres que te traten.
- Las ranas piden rey. Las ranas, cansadas de su libertad, piden un rey a Zeus, que les envía un tronco; luego, como no les gusta, les manda una grulla que las devora. Moraleja: cuidado con lo que se pide.
Fábulas de Fedro, La Fontaine y otros autores
- El lobo y el cordero (Fedro y La Fontaine). Un lobo busca excusas para devorar a un cordero inocente. Moraleja: el poderoso busca pretextos para abusar del débil.
- La rana y el buey (Fedro y Samaniego). Una rana envidiosa quiere hincharse hasta ser tan grande como un buey y acaba reventando. Moraleja: la envidia y la vanidad destruyen.
- La lechera (Samaniego y La Fontaine). Una lechera va al mercado y, mientras camina, sueña con todo lo que comprará con la venta de la leche. En un descuido derrama el cántaro y pierde sus ilusiones. Moraleja: no hay que contar con ganancias antes de tenerlas.
- El burro flautista (Tomás de Iriarte, Fábulas literarias, 1782). Un burro encuentra una flauta, sopla sin querer y suena una nota. Cree que es un músico, pero fue pura casualidad. Moraleja: sin conocimiento ni práctica, un acierto es solo suerte.
- El oso, la mona y el cerdo (Tomás de Iriarte). Un oso, tras bailar ante un público, pide opinión a una mona y a un cerdo. La mona critica y el cerdo aplaude. Moraleja: si el sabio no aprueba, malo; si el necio aplaude, peor.
Los grandes fabulistas
| Autor | Época y origen | Obra |
|---|---|---|
| Esopo | Grecia, siglo VI a. C. (tradicionalmente) | Colecciones de fábulas atribuidas, transmitidas oralmente. |
| Fedro | Roma, siglo I | Fábulas en verso latino, a partir de Esopo. |
| Jean de La Fontaine | Francia, 1621-1695 | Fábulas (publicadas entre 1668 y 1694). |
| Félix María de Samaniego | España, 1745-1801 | Fábulas morales (1781-1784). |
| Tomás de Iriarte | España, 1750-1791 | Fábulas literarias (1782). |
Ejercicios resueltos
1. Relaciona cada moraleja con su fábula: (a) «Quien miente pierde la confianza»; (b) «La constancia vence a la soberbia».
(a) El pastor mentiroso; (b) La liebre y la tortuga.
2. Señala la estructura en «La zorra y las uvas».
Presentación: una zorra hambrienta ve unas uvas. Nudo: intenta alcanzarlas sin éxito. Desenlace: se marcha diciendo que están verdes. Moraleja: quien no logra algo lo desprecia.
3. ¿Qué rasgo humano representa el cuervo en «El cuervo y el zorro»?
El cuervo representa la vanidad, que le hace creer los halagos; el zorro simboliza la astucia del adulador.
4. Reescribe la moraleja de «La cigarra y la hormiga» con tus palabras.
Por ejemplo: «Es mejor trabajar y prepararse a tiempo que disfrutar sin pensar en el futuro».
5. Distingue fábula de cuento: ¿qué diferencia hay?
La fábula es breve, suele tener animales que hablan y siempre transmite una moraleja; el cuento puede ser más largo, tener personajes humanos y no ofrecer enseñanza explícita.
6. Inventa una moraleja para esta historia: un perro lleva un hueso, ve su reflejo en el agua, ladra para quitarle el hueso al «otro perro» y pierde el suyo.
Es la fábula El perro y su reflejo. Moraleja: «Quien lo quiere todo, lo pierde todo» o «Valora lo que tienes».
Cómo usar las fábulas
Las fábulas son una herramienta educativa excelente: enseñan valores como la honestidad, la humildad, la perseverancia o la solidaridad de forma amena. Sirven para trabajar la comprensión lectora, la moraleja y la expresión escrita. También se usan en el ámbito empresarial y en la comunicación para ilustrar ideas complejas con una historia. Para seguir leyendo, consulta también el cuento, la personificación y los poemas cortos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una fábula corta?
Es un relato breve, a menudo protagonizado por animales con rasgos humanos, que termina con una enseñanza moral o moraleja.
¿Quién escribió las primeras fábulas?
La tradición las atribuye a Esopo, un fabulista griego que habría vivido hacia el siglo VI a. C. Fedro las adaptó al latín en verso y La Fontaine las recreó en francés.
¿Cuál es la diferencia entre fábula y parábola?
La fábula usa animales o seres no humanos como protagonistas; la parábola emplea personas en situaciones cotidianas, con un sentido simbólico o religioso, como las del Evangelio.
¿Qué es la moraleja?
Es la enseñanza que se extrae de una fábula. Puede aparecer escrita al final (explícita) o deducirse del relato (implícita).
¿Quiénes son los fabulistas españoles más conocidos?
Félix María de Samaniego, autor de Fábulas morales (1781-1784), y Tomás de Iriarte, autor de Fábulas literarias (1782).
Referencias
- Esopo: Fábulas (diversas ediciones en español).
- La Fontaine, J. de: Fables choisies, mises en vers (1668-1694).
- Samaniego, F. M. de: Fábulas morales (1781-1784); Iriarte, T. de: Fábulas literarias (1782).
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Ejemplos de fábulas cortas». Conceptualia. https://conceptualia.es/ejemplos/ejemplos-de-fabulas-cortas/

















