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Lenguaje figurado
Lenguaje 5 min de lectura

Lenguaje figurado

El lenguaje figurado emplea las palabras en sentido no literal, mediante figuras retóricas, para expresar ideas de forma más viva y sugerente.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

El lenguaje figurado es aquel que usa las palabras en un sentido distinto del literal para expresar ideas de manera más viva, sugerente o expresiva. Cuando decimos que alguien «tiene un corazón de oro» o que «el tiempo vuela», no queremos decir que el órgano sea de metal ni que los minutos tengan alas: recurrimos a imágenes que el lector interpreta más allá de las palabras.

¿Qué es el lenguaje figurado?

Se opone al lenguaje literal o denotativo, que dice las cosas tal como son («Hace mucho frío»). El figurado, en cambio, se apoya en la connotación: añade significados asociados, emocionales o simbólicos («Hace un frío que pela»). Está presente en la poesía, en la narrativa y en el teatro, pero también en el habla cotidiana, los refranes, la publicidad y los titulares de prensa.

Cada palabra es un signo que admite varias lecturas. Los recursos con que se construye se llaman figuras retóricas o figuras literarias. Los estudios clásicos de retórica, desde Aristóteles y Quintiliano, ya las catalogaron, y la tradición posterior las agrupó en figuras de pensamiento, de dicción y tropos. Estos últimos, como la metáfora o la metonimia, son los que cambian el significado de una palabra.

Características

  • Sentido no literal. Exige una interpretación por parte del lector.
  • Expresividad. Intensifica la emoción, la imagen o el matiz.
  • Dependencia del contexto. Una misma frase puede ser literal o figurada según la situación («Me muero de risa»).
  • Carácter creativo. En el uso literario, produce imágenes nuevas; en el uso común, muchas expresiones se han fosilizado como frases hechas o locuciones.
  • Ambigüedad productiva. Permite varias lecturas, algo muy valorado en la poesía.

Principales recursos del lenguaje figurado

  • Metáfora: identifica un elemento con otro por su semejanza, sin nexo comparativo. «Nuestras vidas son los ríos / que van a dar en la mar» (Jorge Manrique).
  • Símil o comparación: establece la semejanza con un nexo («como», «cual»). «Es fuerte como un roble».
  • Personificación: atribuye rasgos humanos a seres inanimados o animales. «La luna vino a la fragua / con su polisón de nardos» (Federico García Lorca).
  • Hipérbole: exagera para intensificar. «Érase un hombre a una nariz pegado» (Quevedo).
  • Metonimia: sustituye un término por otro con el que mantiene una relación de contigüidad. «Leer a Cervantes» (la obra por su autor).
  • Sinécdoque: designa el todo por la parte, o al revés. «Cien velas en el puerto» (barcos).
  • Ironía: da a entender lo contrario de lo que se dice. «¡Qué buen tiempo!», bajo una tormenta.
  • Oxímoron: une dos términos de significado opuesto. «Es hielo abrasador, es fuego helado» (Quevedo).
  • Sinestesia: mezcla sensaciones de sentidos distintos. «Un verde chillón», «una voz cálida».
  • Eufemismo: suaviza algo desagradable. «Ha fallecido» en lugar de «ha muerto».

Lenguaje figurado y lenguaje literal: un ejemplo

Literal: «Estoy muy triste y no tengo ganas de nada».
Figurado: «Llevo el alma hecha jirones y el mundo se me ha quedado sin colores».

Ambas frases comunican lo mismo, pero la segunda lo hace con imágenes (el alma rota, el mundo que pierde color) que sugieren intensidad y permiten al lector sentir el estado de ánimo.

Dónde se usa

  • Literatura: la narrativa, la poesía y el teatro lo emplean para crear atmósferas e ideas nuevas.
  • Lenguaje cotidiano: «meter la pata», «estar en las nubes», «costar un ojo de la cara».
  • Publicidad: convierte los productos en símbolos, como en un eslogan que compara un coche con un animal veloz. Se apoya en el texto persuasivo.
  • Prensa: titulares como «La bolsa se desploma» usan metáforas para dar fuerza a la información.
  • Textos científicos y divulgativos: analogías como «el ADN es el libro de instrucciones de la célula» facilitan la comprensión.

Cómo usarlo bien al escribir

  1. Con medida. Un exceso de figuras recarga el texto; una imagen bien colocada pesa más que diez mal escogidas.
  2. Con originalidad. Evita clichés como «ojos como luceros»; busca comparaciones propias.
  3. Con coherencia. No mezcles imágenes incompatibles («la ola de rumores se desinfló como un globo»).
  4. Según el género. En un informe o una instrucción, prima la claridad literal; en un poema o un cuento, la imagen.
  5. Pensando en el lector. La imagen debe poder interpretarse en su cultura y contexto.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el lenguaje figurado?

Es el uso de las palabras con un sentido distinto del literal, mediante figuras como la metáfora, el símil o la hipérbole, para expresar las ideas de forma más viva y sugerente.

¿Cuál es la diferencia entre sentido figurado y sentido literal?

El literal es el significado básico de las palabras. El figurado se obtiene por asociación o comparación, y es necesario interpretarlo según el contexto.

¿Qué diferencia hay entre metáfora y símil?

El símil compara con un nexo explícito («tus ojos son como estrellas»). La metáfora identifica directamente un elemento con otro («tus ojos son estrellas»).

¿Se usa solo en la literatura?

No. Está muy presente en el habla diaria, en refranes, en la publicidad y en la prensa. Gran parte de las expresiones que usamos a diario son figuradas.

¿Qué son las frases hechas?

Son expresiones fijas de sentido figurado, como «tirar la toalla» o «ser pan comido». Su significado no se deduce de sus palabras por separado.

Referencias

  • Lázaro Carreter, Fernando: Diccionario de términos filológicos. Gredos.
  • Lausberg, Heinrich: Manual de retórica literaria. Gredos.
  • Lakoff, George y Johnson, Mark: Metáforas de la vida cotidiana. Cátedra.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Lenguaje figurado». Conceptualia. https://conceptualia.es/castellano/textos/lenguaje-figurado/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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