
Ejemplos de función expresiva o emotiva
La función expresiva muestra los sentimientos y opiniones del emisor: sus recursos y decenas de ejemplos cotidianos y literarios.
Cuando decimos «¡Ay, qué daño!», «Ojalá aprobemos» o «¡Qué casita tan bonita!», no informamos de nada objetivo: mostramos lo que sentimos. Esa es la función expresiva o emotiva del lenguaje, la que pone el foco en el emisor. Aquí tienes 70 ejemplos clasificados por emociones y recursos, fragmentos literarios reales y ejercicios resueltos para aprender a reconocerla.
¿Qué es la función expresiva o emotiva?
La función expresiva, también llamada emotiva o sintomática, es la función del lenguaje que se centra en el emisor: el mensaje transmite sus sentimientos, estados de ánimo, deseos, opiniones o actitud ante lo que dice. Karl Bühler la llamó función de «expresión» (Ausdruck) en su Teoría del lenguaje (1934), y Roman Jakobson la denominó «emotiva» al incluirla entre las seis funciones del lenguaje en «Lingüística y poética» (1960).
Para Jakobson, las interjecciones son la capa más pura de esta función. Lo ilustró con la anécdota de un antiguo actor del teatro de Stanislavski en Moscú, al que el director pidió obtener unos cuarenta mensajes distintos de una misma expresión, «esta noche», cambiando solo la entonación: la información era la misma, pero la emoción cambiaba por completo.
Características y recursos
| Recurso | Ejemplo |
|---|---|
| Interjecciones | ¡Ay!, ¡uf!, ¡vaya!, ¡olé! |
| Oraciones exclamativas | ¡Qué alegría verte! |
| Oraciones desiderativas | Ojalá venga pronto. |
| Primera persona | Yo creo que me equivoqué. |
| Sufijos apreciativos (diminutivos, aumentativos, despectivos) | abuelito, cochazo, librucho |
| Adjetivos valorativos y superlativos | Es una película maravillosa, buenísima. |
| Intensificadores y repeticiones | Estoy muy muy cansado. |
| Puntos suspensivos y entonación | Bueno… no sé qué decirte. |
Ejemplos de función expresiva
Interjecciones
- ¡Ay! Me he pillado el dedo.
- ¡Uf, qué calor!
- ¡Oh, qué sorpresa!
- ¡Bah, no me importa!
- ¡Puaj, qué asco!
- ¡Olé!
- ¡Vaya por Dios!
- ¡Caramba, qué tarde es!
- ¡Hala, qué grande!
- ¡Ojalá!
- ¡Cielos!
- ¡Bravo!
Alegría y sorpresa
- ¡Qué alegría verte por aquí!
- ¡Por fin es viernes!
- ¡No me lo puedo creer!
- ¡Hemos ganado!
- ¡Qué maravilla de paisaje!
- Me encanta este sitio.
- ¡Qué ilusión me hace tu regalo!
- Estoy feliz como una perdiz.
Enfado y queja
- ¡Estoy harto de esperar!
- ¡Qué vergüenza de servicio!
- ¡Otra vez se ha ido la luz!
- Me saca de quicio que llegues tarde.
- ¡Ya está bien!
- No soporto el ruido de las motos.
- ¡Qué rabia me da!
- Estoy hasta las narices.
Tristeza, dolor y miedo
- ¡Qué pena me da!
- Te echo muchísimo de menos.
- Me duele la cabeza horrores.
- Estoy hecho polvo.
- ¡Qué susto me has dado!
- Tengo un mal presentimiento.
- Lo siento en el alma.
Deseos
- Ojalá llueva mañana.
- ¡Que tengas suerte!
- ¡Quién pudiera viajar tanto!
- ¡Que cumplas muchos más!
- ¡Que aproveche!
- Ojalá hubiera estudiado más.
Afecto y valoración con sufijos
- ¡Qué casita tan mona!
- Ven aquí, cariñito.
- Mi abuelito me hacía torrijas.
- Se ha comprado un cochazo.
- Vaya pisazo tenéis.
- Es un librucho sin interés.
- No me fío de esa gentuza.
- Está buenísimo este cocido.
Opiniones y juicios subjetivos
- Creo que es la mejor novela que he leído.
- Para mí, el verano es la estación más bonita.
- Me parece injusto.
- Sinceramente, no me convence.
- Qué bien cocina tu madre.
- Prefiero mil veces el mar a la montaña.
- Esa canción me pone de buen humor.
En la literatura
- «Vivo sin vivir en mí, / y tan alta vida espero, / que muero porque no muero» (Santa Teresa de Jesús).
- «¡Ay mísero de mí! ¡Ay infelice!» (Calderón de la Barca, La vida es sueño).
- «Asomaba a sus ojos una lágrima / y a mi labio una frase de perdón» (Bécquer, rima XXX).
- «Que es mi barco mi tesoro, / que es mi Dios la libertad» (Espronceda, «Canción del pirata»).
- «Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla» (Antonio Machado, «Retrato»).
- «¡Que no quiero verla!» (Federico García Lorca, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías).
- «Yo quiero ser llorando el hortelano / de la tierra que ocupas y estercolas» (Miguel Hernández, «Elegía»).
- «Escribir en Madrid es llorar» (Mariano José de Larra, «Horas de invierno»).
- «¡Me duele España!» (Miguel de Unamuno).
En la comunicación digital
- Jajajaja, me muero de risa.
- Noooo, ¡no puede ser!
- Graciaaas, ¡qué detalle!
- Uff… vaya día llevo.
- Los emojis de corazón o de cara triste, que sustituyen a la entonación.
Tipos de mensajes expresivos
- Exclamativos: expresan emoción intensa («¡Qué frío!»).
- Desiderativos: expresan deseos («Ojalá…», «¡Que…!»).
- Valorativos: expresan juicios u opiniones («Me parece genial»).
- Afectivos: expresan cariño o desprecio mediante sufijos y apelativos («mi niño», «gentuza»).
- Literarios: la poesía lírica es el género expresivo por excelencia, aunque en ella domina la función poética.
Ejercicios resueltos
1. ¿Qué oración tiene función expresiva? a) El agua hierve a 100 °C. b) ¡Qué rica está esta sopa! c) Pásame la sal.
La b): «¡Qué rica está esta sopa!» expresa la valoración del emisor. La a) es referencial y la c), apelativa.
2. Transforma en expresiva la oración «Hace calor».
Por ejemplo: «¡Uf, qué calor hace!», con interjección y exclamación.
3. Señala los recursos expresivos de «¡Ay, mi abuelita querida, cuánto te echo de menos!».
Interjección (ay), diminutivo afectivo (abuelita), adjetivo valorativo (querida), exclamación y primera persona (echo).
4. Clasifica estas interjecciones en propias o impropias: ¡ay!, ¡vaya!, ¡uf!, ¡cielos!
Propias (solo funcionan como interjección): ¡ay!, ¡uf!. Impropias (proceden de otras palabras): ¡vaya! (verbo) y ¡cielos! (sustantivo).
5. ¿Qué función predomina en «Ojalá me toque la lotería»?
La expresiva: es una oración desiderativa que manifiesta un deseo del emisor.
Diferencia con otras funciones
La función expresiva se fija en quien habla; la función apelativa, en quien escucha; y la referencial, en la realidad objetiva. Compara: «Llueve» (referencial), «¡Qué asco de lluvia!» (expresiva) y «Coge el paraguas» (apelativa). Además, en la poesía lírica la emoción se combina con el trabajo sobre la forma, propio de la función poética.
Importancia y uso
La función expresiva nos permite mostrar quiénes somos y cómo nos sentimos, algo esencial para crear vínculos, pedir ayuda o compartir alegrías. Está presente en la conversación, las cartas personales, los diarios, las críticas, las redes sociales y la poesía. Saber identificarla también sirve para leer de forma crítica: en una noticia, los adjetivos valorativos o las exclamaciones delatan la opinión del autor y la separan de los hechos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la función expresiva o emotiva?
Es la función del lenguaje centrada en el emisor, que transmite sus sentimientos, emociones, deseos u opiniones.
¿Qué recursos son típicos de la función expresiva?
Interjecciones, oraciones exclamativas y desiderativas, primera persona, diminutivos y aumentativos afectivos y adjetivos valorativos.
¿Quién propuso la función emotiva?
Karl Bühler habló de la función de expresión en 1934 y Roman Jakobson la llamó emotiva en 1960, dentro de su modelo de seis funciones.
¿En qué textos predomina la función expresiva?
En diarios, cartas personales, mensajes a amigos, críticas y opiniones, y en la poesía lírica junto con la función poética.
¿Una interjección siempre es expresiva?
Casi siempre, pero algunas son apelativas, como «¡eh!» o «¡chis!», que sirven para llamar la atención o pedir silencio al oyente.
Referencias
- Jakobson, R. «Lingüística y poética», en Ensayos de lingüística general. Seix Barral.
- Bühler, K. Teoría del lenguaje. Alianza Editorial.
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Nueva gramática de la lengua española (2009).
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Ejemplos de función expresiva o emotiva». Conceptualia. https://conceptualia.es/ejemplos/ejemplos-de-funcion-expresiva-o-emotiva/















