
Ejemplos de polisíndeton
El polisíndeton repite conjunciones para ralentizar e intensificar la frase; aquí tienes 60 ejemplos literarios y cotidianos con ejercicios.
El polisíndeton es la figura retórica que consiste en repetir conjunciones más de lo necesario, como en «y corre y salta y grita y no para». Esa insistencia frena el ritmo, acumula los elementos y da a la frase un tono solemne, angustioso o enfático. Aquí encontrarás su definición, cómo reconocerlo, 60 ejemplos reales (literarios y de la lengua cotidiana) clasificados por conjunción y ejercicios resueltos.
¿Qué es el polisíndeton?
El polisíndeton es una figura de dicción que se produce por adición: se añaden conjunciones copulativas, disyuntivas o negativas delante de cada miembro de una serie, aunque la gramática solo exigiría una antes del último. La palabra procede del griego polysýndeton, formada por polý («mucho») y sýndetos («atado, unido»): literalmente, «muy ligado».
Es la figura opuesta al asíndeton, que suprime los nexos para dar rapidez («Vine, vi, vencí»). Mientras el asíndeton acelera, el polisíndeton ralentiza y hace que cada elemento se perciba por separado.
Características
- Repite una conjunción, normalmente y, ni u o, ante varios o todos los elementos de una enumeración.
- Es innecesario gramaticalmente: la frase seguiría siendo correcta con una sola conjunción («Comimos, bebimos y cantamos»).
- Ralentiza el ritmo y da un tono grave, solemne o reflexivo.
- Acumula e intensifica: transmite sensación de abundancia, de cansancio o de algo que no termina.
- Destaca cada elemento de la serie, que se percibe como independiente.
- Suele aparecer junto a otras figuras de repetición, como la anáfora o la enumeración.
Ejemplos de polisíndeton
Ejemplos literarios
Rubén Darío, «Lo fatal» (Cantos de vida y esperanza, 1905). La acumulación de y transmite la angustia existencial:
y sufrir por la vida y por la sombra y por
lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…
San Juan de la Cruz, Cántico espiritual. El polisíndeton refuerza la sensación de herida que crece:
Y todos cuantos vagan,
de ti me van mil gracias refiriendo,
y todos más me llagan,
y déjame muriendo
un no sé qué que quedan balbuciendo.
Rosalía de Castro, En las orillas del Sar (1884). Aquí la conjunción repetida es ni:
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros.
El relato de la creación del Génesis, en sus traducciones tradicionales, encadena casi todas las oraciones con y, reflejo de la sintaxis del hebreo bíblico; de ahí el tono solemne del texto.
Con la conjunción «y»
- Y corre y salta y grita y no para en todo el día.
- Llegaron los primos y los tíos y los abuelos y hasta los vecinos.
- Y llovía y llovía y no dejaba de llover.
- Comimos y bebimos y cantamos y bailamos hasta el amanecer.
- Trabaja y estudia y cuida de sus hermanos y aún saca tiempo para leer.
- Había libros y cuadernos y lápices y papeles por todas partes.
- Y el mar y el cielo y la arena se confundían en la niebla.
- Lo intentó una vez y otra y otra, y al final lo consiguió.
- Habla y habla y habla, y nadie le escucha.
- Me lo dijo mi madre y mi padre y mi abuela y todo el mundo.
- Y luego vino el frío y la lluvia y la nieve.
- Compramos pan y leche y huevos y fruta, y nos olvidamos del aceite.
- El niño reía y aplaudía y saltaba de alegría.
- Y caminaron y caminaron y caminaron sin encontrar el pueblo.
- Esperé y esperé y esperé, y no apareció.
- Fue a Roma y a París y a Londres y a Berlín en una semana.
- Y lloró y suplicó y prometió, pero ya era tarde.
- La casa tenía goteras y grietas y humedades y ratones.
- Sube y baja y vuelve a subir sin descanso.
- Y la abuela cosía y cosía y nunca se cansaba.
- Corrió y saltó y nadó y ganó las tres pruebas.
- Y había risas y abrazos y lágrimas en el andén.
- Tiene coches y motos y barcos, y no disfruta de nada.
- Pintó y lijó y barnizó la mesa ella sola.
- Y venga a preguntar y a preguntar y a preguntar.
Con la conjunción «ni»
- No tengo hambre ni sed ni sueño.
- Ni come ni duerme ni descansa.
- No vino ni llamó ni escribió.
- Ni el frío ni el calor ni la lluvia lo detienen.
- No quiero ni oro ni plata ni fama.
- Ni tú ni yo ni nadie tiene la culpa.
- No me gusta ni el café ni el té ni el chocolate.
- Ni hoy ni mañana ni nunca.
- No se oía ni un ruido ni una voz ni un suspiro.
- No me escuchas ni me miras ni me entiendes.
- Ni una carta ni una llamada ni un mensaje en todo el verano.
- Ni sabe ni contesta.
- Ni pincha ni corta (locución coloquial).
- Ni come ni deja comer, como el perro del hortelano (refrán).
Con la conjunción «o»
- O vienes o te quedas o te vas, pero decide ya.
- Puedes elegir sopa o ensalada o pasta.
- O estudias o trabajas o ayudas en casa.
- Viajaremos en tren o en autobús o en coche.
- Llámame o escríbeme o mándame un mensaje.
- Puede ser rojo o azul o verde o amarillo.
- O llueve o hace viento o hace un frío que pela.
- Me da igual que sea lunes o martes o domingo.
- Lo haremos hoy o mañana o pasado.
- ¿Quieres agua o zumo o un refresco?
- Se puede pagar en efectivo o con tarjeta o con el móvil.
- O lo tomas o lo dejas.
En la lengua oral y coloquial
- Y yo que sí, y él que no, y venga a discutir.
- Y dale y dale con lo mismo.
- Y sí, y no, y quién sabe.
- Y que si patatín y que si patatán.
- Y entonces llegó y se sentó y empezó a contarlo todo.
Tipos de polisíndeton
| Tipo | Conjunción | Efecto habitual | Ejemplo |
|---|---|---|---|
| Copulativo | y (e) | Acumulación, solemnidad, cansancio | «Y llovía y llovía» |
| Negativo | ni | Negación rotunda y enfática | «Ni hoy ni mañana ni nunca» |
| Disyuntivo | o (u) | Abanico de opciones, indecisión o ultimátum | «O vienes o te quedas o te vas» |
Ejercicios resueltos
1. ¿Hay polisíndeton en «Compré pan y leche»?
No. Solo hay una conjunción, la que exige la gramática para unir dos elementos.
2. Transforma en polisíndeton: «Vine, vi, vencí».
«Y vine y vi y vencí». El original es un asíndeton; al añadir y el ritmo se vuelve más lento.
3. ¿Qué conjunción se repite en «Ni el frío ni el calor ni la lluvia lo detienen»?
La conjunción negativa ni, tres veces.
4. Indica si hay polisíndeton o asíndeton: «Llegó, saludó, se sentó, pidió un café».
Es asíndeton: los verbos se suceden sin conjunciones, lo que acelera la acción.
5. ¿Qué efecto produce el polisíndeton en el final de «Lo fatal» de Rubén Darío?
La repetición de y acumula las causas del dolor (la vida, la sombra, la carne, la tumba) y transmite una angustia creciente que culmina en la ignorancia sobre el destino humano.
6. Escribe una oración con polisíndeton disyuntivo.
Por ejemplo: «O me llamas o me escribes o te presentas aquí».
Cómo usar el polisíndeton
Funciona bien cuando se quiere transmitir abundancia, cansancio, solemnidad o una emoción que se desborda. En un discurso, ayuda a que el público se detenga en cada idea; en la narración, imita el habla espontánea o infantil. Conviene no abusar de él, porque en textos expositivos puede parecer una torpeza. Para ver otras figuras, consulta las figuras literarias, y para analizar las oraciones con varios verbos coordinados, el predicado compuesto.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el polisíndeton?
Es una figura retórica que consiste en repetir conjunciones más de lo necesario en una enumeración, como en «y corre y salta y grita», para ralentizar el ritmo y dar intensidad.
¿Cuál es la diferencia entre polisíndeton y asíndeton?
El polisíndeton añade conjunciones y ralentiza la frase; el asíndeton las suprime y la acelera, como en «Vine, vi, vencí».
¿Qué conjunciones se usan en el polisíndeton?
Sobre todo la copulativa y, la negativa ni y la disyuntiva o, aunque puede repetirse cualquier conjunción.
¿Qué efecto produce el polisíndeton?
Da lentitud y solemnidad, acumula los elementos, transmite intensidad emocional y hace que cada miembro de la serie se perciba por separado.
¿«Ni hoy ni mañana» es polisíndeton?
La correlación ni… ni es una construcción habitual del español, pero cuando se alarga y la conjunción precede a todos los elementos, como en «ni hoy ni mañana ni nunca», se percibe como polisíndeton por su efecto enfático.
Referencias
- Heinrich Lausberg. Manual de retórica literaria. Madrid: Gredos.
- Helena Beristáin. Diccionario de retórica y poética. México: Porrúa.
- Real Academia Española. Diccionario de la lengua española, 23.ª edición. Madrid: Espasa, 2014.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Ejemplos de polisíndeton». Conceptualia. https://conceptualia.es/ejemplos/ejemplos-de-polisindeton/

















