
Cantar de mio Cid
El Cantar de mio Cid es el único cantar de gesta castellano conservado casi completo y narra cómo Rodrigo Díaz de Vivar recupera su honra.
El Cantar de mio Cid es el primer gran poema de la literatura española y el único cantar de gesta castellano que se conserva casi completo. Narra el destierro de Rodrigo Díaz de Vivar y cómo recupera su honra hasta emparentar con los reyes de España. Se conserva en un único manuscrito, guardado en la Biblioteca Nacional de España, que reproduce una copia firmada por Per Abbat en 1207. Aquí tienes su argumento, estructura, rasgos de estilo, pasajes comentados y ejercicios resueltos.
¿Qué es el Cantar de mio Cid?
Es un cantar de gesta anónimo de unos 3.730 versos, compuesto en castellano medieval y perteneciente al mester de juglaría. Su protagonista es un personaje histórico, Rodrigo Díaz de Vivar (hacia 1048-1099), caballero castellano desterrado por Alfonso VI que llegó a conquistar Valencia en 1094 y murió en esa ciudad en 1099. El sobrenombre Cid procede del árabe sayyid («señor»), y Campeador, del latín campi doctor («maestro en el campo de batalla»).
El título no figura en el manuscrito: Poema de mio Cid y Cantar de mio Cid son denominaciones de los editores modernos.
Características
| Aspecto | Datos |
|---|---|
| Manuscrito | Códice único de la Biblioteca Nacional de España, copiado probablemente en el siglo XIV. Le faltan la primera hoja y dos interiores. Ingresó en la BNE en 1960. |
| Colofón | Dice que «Per Abbat le escrivió en el mes de mayo» de la era de 1245, que en el cómputo hispánico corresponde al año 1207. |
| Fecha de composición | Discutida: Menéndez Pidal la situó hacia 1140; hoy la mayoría de los especialistas la sitúa hacia finales del siglo XII o comienzos del XIII. |
| Autor | Anónimo. Per Abbat se considera el copista de 1207, aunque algunos críticos, como Colin Smith, lo defendieron como autor. |
| Primera edición | Tomás Antonio Sánchez, en 1779. |
| Métrica | Versos anisosilábicos, en su mayoría de 14 a 16 sílabas, divididos en dos hemistiquios, agrupados en tiradas con rima asonante. |
| Tema | La honra: la pública o política (perdida con el destierro) y la familiar (perdida con la afrenta a sus hijas). |
Frente a la épica francesa, el Cantar destaca por su realismo: apenas hay elementos maravillosos, la geografía es precisa y el héroe actúa con mesura, es decir, con prudencia y moderación incluso cuando es injustamente tratado.
Estructura y argumento
Los editores, siguiendo a Menéndez Pidal, dividen el poema en tres cantares; el propio manuscrito marca dos de las transiciones.
- Cantar del destierro (hasta el verso 1086 aprox.): el Cid abandona Vivar y Burgos, deja a su mujer, Jimena, y a sus hijas en el monasterio de San Pedro de Cardeña y obtiene botín con sus campañas por tierras musulmanas.
- Cantar de las bodas (hasta el verso 2277 aprox.): conquista Valencia, recupera el favor del rey y este concierta el matrimonio de sus hijas con los infantes de Carrión.
- Cantar de la afrenta de Corpes (hasta el final): los infantes, cobardes y codiciosos, maltratan y abandonan a sus esposas en el robledo de Corpes. El Cid pide justicia en las cortes de Toledo, sus caballeros vencen en duelo a los infantes y las hijas se casan con los infantes de Navarra y Aragón.
Las bodas con los infantes de Carrión y la afrenta no son históricas: las hijas reales del Cid, Cristina y María, se casaron con un infante navarro y con el conde de Barcelona.
Ejemplos: pasajes y recursos comentados
Los versos se citan según la edición de Ramón Menéndez Pidal, con su ortografía medieval.
- Comienzo conservado: «De los sos ojos tan fuertemente llorando, / tornava la cabeça e estávalos catando». El poema empieza in medias res, con el Cid llorando al ver su casa vacía.
- Elogio del vasallo: «¡Dios, qué buen vassallo, si oviesse buen señor!». Los burgaleses resumen el conflicto: el héroe es leal, pero el rey no le corresponde.
- Exclamación con apóstrofe: «¡Albricia, Álbar Fáñez, ca echados somos de tierra!». El Cid anima a su lugarteniente con tono casi irónico: las albricias anuncian una buena nueva.
- La niña de nueve años: una niña de Burgos explica al Cid que nadie puede acogerle por orden del rey. Es uno de los episodios más humanos del poema.
- Epítetos épicos: «el que en buen ora nasco», «el que en buen ora cinxo espada», «el de la barba vellida». Son epítetos que caracterizan al héroe y ayudan al juglar a completar el hemistiquio.
- Comparación de la despedida: «assís’ parten unos d’otros commo la uña de la carne». La separación del Cid y Jimena se compara con arrancar la uña de la carne.
- Episodio de Raquel y Vidas: el Cid y Martín Antolínez engañan a dos prestamistas con unas arcas llenas de arena que dicen contener oro. Muestra la necesidad económica del desterrado.
- El león escapado: en Valencia se suelta un león; los infantes de Carrión se esconden de forma ridícula y el Cid lo amansa con su sola presencia. Anticipa la cobardía de los yernos.
- Prisión del conde de Barcelona: el Cid vence y apresa al conde, que se niega a comer hasta que el héroe lo libera con generosidad. Ejemplifica la mesura del protagonista.
- Armas y montura con nombre propio: el caballo Babieca y las espadas Colada y Tizón, rasgo típico de la épica.
- Fórmulas de oralidad: expresiones como «veriedes» («veríais») implican al público y revelan la recitación ante oyentes.
- Final: «Oy los reyes d’España sos parientes son». El poema culmina con la honra plenamente restaurada: el desterrado acaba emparentado con las casas reales.
Tipos de lectura e interpretación
Sobre el origen del poema se han propuesto dos grandes interpretaciones. La tradicionalista, de Ramón Menéndez Pidal, lo consideraba una obra cercana a los hechos, reelaborada oralmente y atribuida finalmente a dos juglares de San Esteban de Gormaz y Medinaceli. La individualista, defendida entre otros por Colin Smith, lo ve como la obra de un autor culto, conocedor del derecho y de la épica francesa, compuesta hacia 1207. La crítica actual combina ambas perspectivas: reconoce la técnica oral formularia, pero también una cuidada construcción literaria. Su lengua, llena de arcaísmos, es además un documento fundamental para la historia del castellano.
Ejercicios resueltos
1. Convierte a año común la «era de 1245» que aparece en el colofón.
La era hispánica empieza 38 años antes que la cristiana: 1245 − 38 = 1207.
2. Identifica el recurso en «el que en buen ora cinxo espada».
Es un epíteto épico: una perífrasis fija que designa al Cid y exalta su valor.
3. ¿Qué dos tipos de honra pierde y recupera el Cid?
La honra pública o política, perdida con el destierro y recuperada con el perdón real, y la honra familiar, perdida con la afrenta de Corpes y recuperada en las cortes de Toledo.
4. Ordena los cantares: afrenta de Corpes, destierro, bodas.
Destierro, bodas, afrenta de Corpes.
5. Explica la figura de «commo la uña de la carne».
Es una comparación o símil que expresa el dolor físico de una separación entre personas que están profundamente unidas.
6. Verdadero o falso: «El Cantar describe con exactitud la vida de las hijas del Cid».
Falso. Las bodas con los infantes de Carrión y la afrenta de Corpes son invenciones literarias.
Importancia
El Cantar de mio Cid es el monumento fundacional de la literatura española y uno de los grandes textos de la épica europea. Creó un héroe humano, padre de familia y vasallo leal, que inspiró romances, crónicas, el teatro del Siglo de Oro (Las mocedades del Cid, de Guillén de Castro), la tragedia francesa Le Cid de Corneille y numerosas adaptaciones modernas. Su estudio es obligatorio en la enseñanza secundaria y es clave para comprender la métrica irregular de la épica y la evolución de la lengua castellana.
¿Quién escribió el Cantar de mio Cid?
Es anónimo. El colofón menciona a Per Abbat, que la mayoría de los especialistas considera el copista de 1207, aunque algunos críticos lo han defendido como autor.
¿Cuándo se escribió el Cantar de mio Cid?
La fecha es discutida. Menéndez Pidal propuso hacia 1140; hoy predomina la idea de que se compuso hacia finales del siglo XII o principios del XIII. La copia de Per Abbat es de 1207.
¿Dónde está el manuscrito original?
El único códice conservado está en la Biblioteca Nacional de España, en Madrid, adonde llegó en 1960. Es una copia probablemente del siglo XIV y le faltan varias hojas.
¿Cuántos versos tiene el Cantar de mio Cid?
Unos 3.730 versos, divididos por los editores en tres cantares: el del destierro, el de las bodas y el de la afrenta de Corpes.
¿Cuál es el tema principal del Cantar?
La honra: el Cid pierde su honra pública con el destierro y la familiar con la afrenta a sus hijas, y recupera ambas gracias a su esfuerzo y a la justicia.
Referencias
- Ramón Menéndez Pidal (ed.): Cantar de mio Cid. Texto, gramática y vocabulario.
- Alberto Montaner (ed.): Cantar de mio Cid, Real Academia Española.
- Colin Smith: La creación del «Poema de mio Cid».
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Cantar de mio Cid». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/cantar-de-mio-cid/

















