
Veracidad
La veracidad es la cualidad de decir la verdad con buena fe y de que la información sea fiel a los hechos.
En una época en la que cualquiera puede publicar y compartir cualquier cosa en segundos, distinguir lo cierto de lo falso se ha vuelto una habilidad básica. La veracidad es la cualidad que nos permite confiar en lo que alguien dice: ser verdadero y, además, decirlo de buena fe. Es una virtud personal, un deber del periodismo y la ciencia, y un requisito de la información fiable.
¿Qué es la veracidad?
La veracidad es la cualidad de veraz: la costumbre o la propiedad de decir, o de contener, la verdad. Procede del latín veracitas, de verax, veracis, a su vez derivado de verus, «verdadero».
Se usa en dos planos que conviene separar:
- Veracidad de una persona: disposición a decir lo que realmente cree y a no engañar. Es sinónimo de franqueza y sinceridad.
- Veracidad de una información: grado en que un dato, noticia o documento se corresponde con los hechos. En este sentido se acerca a exactitud y credibilidad.
Veracidad, verdad y términos cercanos
| Término | Qué expresa |
|---|---|
| Verdad | Correspondencia entre lo que se afirma y lo que ocurre. |
| Veracidad | Cualidad de quien dice la verdad con intención honesta, o de lo que es fiel a los hechos. |
| Sinceridad | Coincidencia entre lo que se dice y lo que se cree, aunque se pueda estar equivocado. |
| Exactitud | Precisión y ausencia de error en los datos. |
| Fiabilidad | Capacidad de una fuente de ofrecer información correcta de forma sostenida. |
La diferencia clave: se puede ser sincero y equivocarse (decir algo falso creyendo que es cierto) o decir algo verdadero con ánimo de engañar (omitiendo lo importante). El filósofo Bernard Williams, en Truth and Truthfulness (2002), distingue dos virtudes de la veracidad: la sinceridad (decir lo que se cree) y la precisión (esforzarse por creer lo verdadero, buscando y contrastando).
La veracidad en la ética
Casi todas las tradiciones morales valoran decir la verdad. Kant fue el más estricto: sostuvo que mentir es siempre incorrecto, incluso en casos extremos, porque trata a los demás como meros medios. Otros autores, desde el utilitarismo, admiten excepciones si las consecuencias son mucho mejores. Sin entrar en el debate, hay un consenso: sin un mínimo de veracidad es imposible la confianza, y sin confianza no funcionan ni las relaciones personales, ni los contratos, ni las instituciones.
La veracidad en el periodismo y el derecho
El periodismo se define, en palabras de Kovach y Rosenstiel, por su compromiso con la verdad. Los códigos deontológicos, como el de la FAPE en España, la sitúan como primer deber: contrastar, citar las fuentes y rectificar los errores. En el derecho español, la Constitución (art. 20.1.d) protege el derecho a «comunicar o recibir libremente información veraz». El Tribunal Constitucional ha precisado que veraz no significa «verdadera», sino información contrastada con diligencia profesional, aunque después resulte inexacta en algún aspecto.
La veracidad en la ciencia y en los datos
La ciencia exige describir con honestidad los métodos y los resultados, y permitir que otros los comprueben: de ahí la importancia de la revisión por pares y de la replicación. La falsificación y fabricación de datos son las faltas más graves de integridad científica.
En el análisis de datos, la veracidad (veracity) es una de las «uves» del big data, junto con volumen, velocidad y variedad: se refiere a la calidad y fiabilidad de los datos. Datos incompletos, sesgados o mal recogidos conducen a decisiones erróneas por muy sofisticado que sea el análisis.
Veracidad en internet: desinformación y cómo comprobarla
Los investigadores Claire Wardle y Hossein Derakhshan (2017) distinguen tres tipos de «desorden informativo»:
- Información errónea (misinformation): es falsa, pero se comparte sin intención de dañar.
- Desinformación: es falsa y se difunde deliberadamente para engañar.
- Información maliciosa (mal-information): es verdadera, pero se usa para causar daño (por ejemplo, filtrar datos privados).
Para valorar la veracidad de lo que leemos:
- Revisa la fuente: quién lo publica, con qué interés y si es identificable.
- Busca la evidencia: datos, documentos, citas verificables, no solo afirmaciones.
- Contrasta con otras fuentes independientes antes de dar algo por cierto.
- Comprueba la fecha y el contexto: una imagen real puede acompañar un texto falso.
- Desconfía de lo que te provoca una reacción emocional intensa: es lo que más se difunde sin comprobar.
- Consulta a verificadores (Maldita.es, Newtral, EFE Verifica y otros) y busca la imagen en buscadores inversos.
Importancia
La veracidad sostiene la convivencia: permite que votemos con información, que los pacientes entiendan su tratamiento, que los consumidores no sean engañados y que la ciencia avance sobre bases firmes. Su ausencia erosiona la confianza social, polariza y daña a personas concretas. Cultivarla es tarea individual (no difundir lo que no se ha comprobado) y colectiva (medios, plataformas y educación en alfabetización mediática).
Conceptos cercanos: verdad, sinceridad, fiabilidad, desinformación, objetividad.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa veracidad?
¿Cuál es la diferencia entre veracidad y verdad?
¿Qué es la información veraz en la Constitución española?
¿Qué diferencia hay entre desinformación e información errónea?
¿Cómo puedo comprobar si una noticia es veraz?
Referencias
- Williams, B. Truth and Truthfulness: An Essay in Genealogy. Princeton University Press (2002).
- Kovach, B. y Rosenstiel, T. Los elementos del periodismo. Aguilar.
- Wardle, C. y Derakhshan, H. Information Disorder: Toward an interdisciplinary framework for research and policy making. Consejo de Europa (2017).
- Constitución Española (1978), art. 20.1.d.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Veracidad». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/conocimiento/veracidad/

















