
Emisor y receptor
Emisor y receptor son los dos polos del circuito comunicativo, que intercambian sus papeles y se ajustan mediante la retroalimentación.
Emisor y receptor son los dos polos del circuito comunicativo: el emisor codifica y envía un mensaje, y el receptor lo recibe y lo descodifica. Ninguno tiene sentido sin el otro, y en la mayoría de las situaciones cotidianas intercambian sus papeles una y otra vez. Este artículo se centra en esa relación: cómo se alternan los roles, qué papel desempeña la retroalimentación y cómo el ruido puede romper el vínculo entre ambos.
¿Qué son el emisor y el receptor?
El emisor es quien produce el mensaje: elige un código, selecciona las palabras o los signos y los envía por un canal. El receptor es quien lo recibe e interpreta. Ambos términos proceden del latín: emissor, «el que envía», derivado de emittere, y receptor, «el que recibe», de recipere. En el esquema del lingüista Roman Jakobson (1960) aparecen como destinador y destinatario, dos de los seis factores de la comunicación junto con el mensaje, el código, el canal y el contexto.
Lo importante no es cada figura por separado, sino el circuito que forman: el emisor codifica una idea, el mensaje viaja por el canal y el receptor reconstruye esa idea. Si el receptor no consigue reconstruirla, la comunicación ha fallado aunque el mensaje haya llegado.
Características de la relación entre emisor y receptor
- Interdependencia: no hay emisor sin alguien a quien dirigirse, aunque sea un receptor imaginado (quien escribe un diario se dirige a un lector futuro, a veces él mismo).
- Código compartido: ambos deben conocer, al menos en parte, el mismo código. Si uno habla en japonés y el otro no lo entiende, el circuito no se cierra.
- Conocimientos comunes: además del idioma, comparten experiencias, cultura y contexto que permiten sobrentender lo que no se dice.
- Intención y adaptación: el emisor ajusta el mensaje al receptor; no se habla igual a un niño que a un tribunal.
- Interpretación activa: el receptor no es un recipiente pasivo; interpreta, deduce intenciones y puede entender algo distinto de lo que se quiso decir.
Roles intercambiables
En la comunicación bidireccional los papeles se alternan: quien escucha pasa a hablar y quien hablaba pasa a escuchar. El investigador Wilbur Schramm (1954) representó este proceso como un círculo en el que cada participante codifica, interpreta y descodifica sucesivamente. Por eso, en una conversación, cada persona es a la vez emisora y receptora.
| Tipo de comunicación | Relación entre emisor y receptor | Ejemplo |
|---|---|---|
| Bidireccional | Los roles se intercambian constantemente | Una conversación, una videollamada, un chat |
| Unidireccional | El emisor habla y el receptor no puede responder por el mismo canal | Un cartel de tráfico, un libro, un anuncio en la calle |
| Diferida | La respuesta llega con retraso | Una carta, un correo electrónico, un mensaje de voz |
| Colectiva | Un emisor y muchos receptores, o al revés | Un discurso, un programa de radio, una manifestación |
Con los medios digitales, en los que cualquier lector puede comentar, compartir o crear contenido, ha cobrado fuerza la idea del emirec (emisor-receptor), término popularizado por el teórico Jean Cloutier en los años setenta para describir a quien desempeña los dos papeles a la vez.
La retroalimentación
La retroalimentación o feedback es la respuesta del receptor que permite al emisor saber cómo ha llegado su mensaje. El concepto procede de la cibernética de Norbert Wiener (1948) y se incorporó después a los modelos de comunicación. Puede ser verbal («¿Cómo dices?») o no verbal (un gesto de duda, un asentimiento), inmediata o diferida, positiva (confirma que se ha entendido) o negativa (indica que hay que repetir, aclarar o corregir).
Gracias a ella el emisor rectifica sobre la marcha: si ve caras de desconcierto, explica de otro modo; si nota impaciencia, abrevia. Cuanta más retroalimentación hay, más eficaz suele ser la comunicación.
El ruido entre emisor y receptor
En el modelo de Claude Shannon y Warren Weaver (1949), el ruido es cualquier interferencia que distorsiona el mensaje entre el emisor y el receptor. Hoy el concepto se aplica a todo obstáculo, físico o no:
- Ruido físico: un taladro en la calle, una mala conexión, una letra ilegible.
- Ruido semántico: palabras que el receptor no conoce o que entiende de otra forma (tecnicismos, dobles sentidos).
- Ruido psicológico: prejuicios, cansancio, nervios o falta de atención.
- Ruido cultural: gestos, bromas o referencias que no significan lo mismo en otra cultura.
Cuando el ruido impide la comprensión hablamos de barreras comunicativas. La retroalimentación es precisamente la herramienta que permite detectarlas y corregirlas.
Ejemplos
- Dos amigos hablan en una terraza: se alternan como emisor y receptor en cada turno de palabra.
- Una profesora explica una ecuación y un alumno levanta la mano: la pregunta del alumno es retroalimentación; la profesora pasa a ser receptora.
- Un controlador aéreo y un piloto: el piloto repite en voz alta las instrucciones recibidas (colación) para confirmar que las ha entendido; es retroalimentación obligatoria.
- Un programa de radio con llamadas de oyentes: durante unos minutos un oyente se convierte en emisor para miles de receptores.
- Una señal de «Prohibido el paso»: comunicación unidireccional; el receptor no puede responder por el mismo canal.
- Un mensaje de voz que llega con la grabación entrecortada: el ruido técnico obliga al receptor a pedir que se repita.
- Un médico que usa la palabra «idiopático» y el paciente asiente sin entender: ruido semántico; la retroalimentación es engañosa.
- Un intérprete en una cumbre internacional: es receptor del orador y emisor para el público; hace de puente entre dos códigos.
- Una carta enviada a un periódico: el lector, habitualmente receptor, se convierte en emisor diferido.
- Un vídeo en una red social con cientos de comentarios: los receptores responden y debaten entre ellos, ejemplo de emisor-receptor.
- Un turista que hace el gesto de «OK» en un país donde es ofensivo: ruido cultural; el receptor interpreta algo distinto de lo que se quiso decir.
Ejercicios resueltos
1. En una entrevista de trabajo, ¿quién es el emisor y quién el receptor?
Los dos lo son por turnos: el entrevistador emite al preguntar y el candidato al responder. Es una comunicación bidireccional con roles intercambiables.
2. Identifica el tipo de ruido: «El cliente no entendió el contrato porque estaba lleno de términos jurídicos».
Es ruido semántico: el receptor no domina el vocabulario del emisor.
3. Clasifica como bidireccional o unidireccional: a) un semáforo; b) una llamada telefónica; c) un libro de texto.
a) Unidireccional. b) Bidireccional. c) Unidireccional: el lector no puede responder al autor por el mismo canal.
4. Un conferenciante ve que el público bosteza y cambia de tema. ¿Qué elemento ha intervenido?
La retroalimentación no verbal del público, que el emisor ha interpretado como aburrimiento.
5. Completa: «Para que emisor y receptor se entiendan necesitan compartir el mismo _____».
La respuesta es código (por ejemplo, la misma lengua), además de cierto contexto común.
Importancia de la relación entre emisor y receptor
Entender que la comunicación es un circuito y no un envío en una sola dirección cambia la forma de comunicarse. El buen emisor piensa en su receptor antes de hablar o escribir, elige un código y un registro adecuados y busca señales de que el mensaje ha llegado. El buen receptor escucha con atención, pregunta cuando no entiende y responde. Esta lógica se aplica a la enseñanza, la atención sanitaria, la empresa o la vida familiar, y es la base de la comunicación interpersonal eficaz.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre emisor y receptor?
El emisor es quien produce y envía el mensaje; el receptor, quien lo recibe e interpreta. En una conversación ambos papeles se alternan.
¿Puede una persona ser emisor y receptor a la vez?
Sí. En la comunicación bidireccional cada participante emite y recibe por turnos, e incluso mientras habla recibe señales del otro, como gestos o miradas. El término emirec designa a quien cumple ambos papeles.
¿Qué es la retroalimentación en la comunicación?
Es la respuesta del receptor que informa al emisor de cómo ha recibido el mensaje. Permite comprobar la comprensión y corregir errores.
¿Qué es el ruido en la comunicación?
Es toda interferencia que dificulta que el mensaje llegue bien del emisor al receptor. Puede ser físico, semántico, psicológico o cultural.
¿Qué necesitan emisor y receptor para entenderse?
Compartir un código, disponer de un canal que funcione, tener un contexto común y, a ser posible, contar con retroalimentación para corregir malentendidos.
Referencias
- Jakobson, R. (1960). «Linguistics and Poetics». En T. A. Sebeok (ed.), Style in Language. Cambridge (Mass.): MIT Press.
- Shannon, C. E. y Weaver, W. (1949). The Mathematical Theory of Communication. Urbana: University of Illinois Press.
- Schramm, W. (ed.) (1954). The Process and Effects of Mass Communication. Urbana: University of Illinois Press.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Emisor y receptor». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/emisor-y-receptor/

















