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Narrador en segunda persona
Lenguaje 7 min de lectura

Narrador en segunda persona

El narrador en segunda persona cuenta la historia a un «tú» que la protagoniza: te explicamos sus tipos, cómo reconocerlo y las obras que mejor lo han usado.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

El narrador en segunda persona cuenta la historia dirigiéndose a un «tú» (o a un «usted») que es, a la vez, quien protagoniza los hechos. Es la voz menos habitual de la narrativa y una de las más llamativas: puede ser un personaje que se habla a sí mismo, unas instrucciones que el lector imagina cumplir o una invitación directa a quien sostiene el libro. Aquí verás cómo funciona, qué tipos existen y en qué obras se ha usado.

¿Qué es el narrador en segunda persona?

Es el narrador que designa al protagonista con pronombres y verbos de segunda persona: «abres la puerta», «no sabes qué decir», «usted sube al tren». La segunda persona gramatical es la del destinatario del mensaje, de modo que este narrador coloca al personaje (y a menudo al lector) en el lugar de quien escucha y actúa a la vez.

La clave para reconocerlo está en una pregunta: ¿el «tú» realiza las acciones de la historia? Si la respuesta es sí, hay narración en segunda persona. Si el «tú» solo escucha mientras un «yo» cuenta lo que le pasó a él, estamos ante un narrador en primera persona que se dirige a un destinatario interno (el llamado narratario), como Lázaro cuando escribe a «Vuestra Merced».

Características

  • Verbos y pronombres de segunda persona («tú», «te», «usted», «vosotros») en la narración, no solo en los diálogos.
  • Referente ambiguo: el «tú» puede ser el personaje, el narrador desdoblado o el lector real, y a veces el texto juega con esa duda.
  • Presente frecuente, que refuerza la inmediatez; también aparecen el futuro («saldrás», «recordarás») y el imperativo.
  • Efecto de inmersión o de extrañamiento: el lector se siente implicado o, al contrario, observado.
  • Dificultad de mantenerla: por eso abunda en relatos breves o se alterna con otras personas en las novelas.

Tipos y usos

El teórico Brian Richardson, en Unnatural Voices (2006), distingue tres grandes formas, a las que conviene sumar el «tú» generalizador del habla cotidiana:

Tipo Quién es el «tú» Rasgo
Estándar o de autodiálogo Un personaje, con frecuencia el propio narrador desdoblado Introspección, examen de conciencia, distancia con uno mismo
Hipotético o instructivo Un sujeto que sigue pasos posibles Imperativos y futuros; parodia de manuales y guías
Autotélico o apelativo El lector real que tiene el libro en las manos Metaficción: el texto habla de su propia lectura
Generalizador (no narrativo) Cualquiera: equivale a «uno» «Vas por la calle y te encuentras a tu exjefe»: es coloquial, no una técnica literaria

Ejemplos breves de cada uso

  • Autodiálogo: «Te miras en el espejo del ascensor y no reconoces a ese hombre cansado. Hace diez años te habrías reído de él».
  • Instructivo: «Primero, elige una ciudad donde nadie te conozca. Después, cambia de nombre. No mires atrás».
  • Apelativo: «Has llegado a la página cuarenta y todavía no sabes quién mató al jardinero. Paciencia, lector».

Ejemplos en obras reales

Estos 12 casos muestran la variedad de la segunda persona. Para un repaso general de las tres personas, consulta los ejemplos de narrador en primera, segunda y tercera persona.

  1. «The Haunted Mind» (1835), de Nathaniel Hawthorne. Uno de los primeros relatos íntegramente en segunda persona: describe a un «tú» que se despierta de madrugada y queda atrapado entre el sueño y los recuerdos.
  2. La modificación (1957), de Michel Butor. Un hombre viaja en tren de París a Roma para reunirse con su amante y decide, durante el trayecto, no abandonar a su mujer. Todo está narrado con «usted» (vous en francés): el lector asiste a una decisión que se toma dentro de esa voz. Obtuvo el premio Renaudot.
  3. Aura (1962), de Carlos Fuentes. Arranca con «Lees ese anuncio» y mantiene el «tú» hasta el final. Aquí la segunda persona tiene una función inquietante: Felipe Montero parece obedecer un destino escrito de antemano.
  4. La muerte de Artemio Cruz (1962), de Carlos Fuentes. El «tú» corresponde a la conciencia del moribundo y se conjuga a menudo en futuro, como si recorriera un pasado que todavía estuviera por vivir.
  5. Señas de identidad (1966), de Juan Goytisolo. Álvaro Mendiola vuelve a España y revisa su vida hablándose de «tú» en amplias partes del libro: el autodiálogo como ajuste de cuentas.
  6. Un hombre que duerme (1967), de Georges Perec. Un estudiante parisino deja de presentarse a los exámenes y se retira del mundo. La segunda persona subraya su indiferencia: se mira desde fuera.
  7. Reivindicación del conde don Julián (1970), de Juan Goytisolo. El narrador exiliado en Tánger vuelve a hablarse de «tú» mientras imagina una invasión simbólica de España.
  8. A Pagan Place (1970), de Edna O’Brien. Una infancia en la Irlanda rural contada en «tú», como si la narradora adulta no pudiera decir «yo» al recordar.
  9. Si una noche de invierno un viajero (1979), de Italo Calvino. Los capítulos marco se dirigen al Lector, que intenta leer una novela y solo encuentra diez comienzos distintos. Es el ejemplo clásico de segunda persona autotélica.
  10. «Graffiti» (1980), de Julio Cortázar. Relato incluido en Queremos tanto a Glenda: bajo una dictadura, un «tú» dibuja en los muros y una mujer le contesta con otros dibujos. El final sugiere que quien narra es ella.
  11. How to Get Filthy Rich in Rising Asia (2013), de Mohsin Hamid. Novela escrita como un libro de autoayuda: cada capítulo es un consejo dirigido a «ti», un joven pobre que asciende socialmente.
  12. La quinta estación (2015), de N. K. Jemisin. Los capítulos de Essun están en segunda persona y en presente; la saga acaba explicando quién se dirige a ella y por qué lo hace así.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. ¿Es narración en segunda persona? «Te lo cuento a ti, Ana, porque fuiste la única que no me juzgó: aquel invierno dejé la carrera».

No. Quien actúa es «yo» («dejé»); Ana solo escucha. Es primera persona con narratario.

2. Clasifica el uso: «Si alguna vez vas a Lisboa, sube al tranvía 28 y bájate donde el río aparezca entre las casas».

Imperativos y condición hipotética: segunda persona instructiva (hipotética).

3. Transforma a segunda persona: «Cerré la maleta y comprendí que no volvería».

«Cierras la maleta y comprendes que no volverás.» Cambian los verbos y conviene pasar al presente para ganar inmediatez.

4. ¿Es narrativo este «tú»? «En esta ciudad sales a cenar y te cobran hasta el pan».

No: es un «tú» generalizador que equivale a «uno»; no hay un personaje concreto.

5. ¿A quién se dirige la segunda persona en Si una noche de invierno un viajero?

Al lector de la propia novela: es un uso autotélico o apelativo.

Cómo usarlo al escribir

  • Decide quién es el «tú» antes de empezar: personaje, narrador desdoblado o lector. La ambigüedad debe ser buscada, no accidental.
  • Aprovecha su fuerza en textos breves: un cuento o un capítulo concreto toleran mejor la segunda persona que una novela larga.
  • Úsala para la culpa y la distancia: hablarse de «tú» permite juzgarse a uno mismo, como hacen Goytisolo o Perec.
  • Combínala con otras personas si el texto es extenso, a la manera de Fuentes con Artemio Cruz.
  • Evita el «tú» generalizador si buscas una voz narrativa: confunde al lector sobre quién actúa.

Comparada con el narrador protagonista, la segunda persona conserva la intimidad de la primera, pero añade una distancia que obliga al lector a preguntarse quién habla.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un narrador en segunda persona?

Es el que cuenta la historia dirigiéndose a un «tú» o a un «usted» que protagoniza los hechos, como en «abres la puerta y no hay nadie».

¿Cuál es la novela más famosa en segunda persona?

En español, Aura (1962), de Carlos Fuentes; en francés, La modificación (1957), de Michel Butor, narrada con «usted».

¿Es lo mismo hablarle al lector que narrar en segunda persona?

No siempre. Un narrador en primera o tercera persona puede dirigirse al lector de vez en cuando; solo hay narración en segunda persona si el «tú» es quien vive la historia.

¿Para qué sirve la segunda persona?

Para sumergir al lector en la acción, para que un personaje se examine a sí mismo con distancia o para crear juegos metaliterarios en los que el libro habla de su propia lectura.

¿Se puede usar «usted» o «vosotros»?

Sí. Butor emplea «usted» en La modificación, y el plural «vosotros» es posible aunque mucho menos frecuente.

Referencias

  • Richardson, B. (2006). Unnatural Voices: Extreme Narration in Modern and Contemporary Fiction. Columbus: Ohio State University Press.
  • Fludernik, M. (1996). Towards a ‘Natural’ Narratology. Londres: Routledge.
  • Garrido Domínguez, A. (1993). El texto narrativo. Madrid: Síntesis.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Narrador en segunda persona». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/narrador-en-segunda-persona/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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