
Repetición
La repetición consiste en volver a usar una palabra, sonido o estructura y puede ser una figura retórica, un vicio de estilo o un recurso de cohesión.
La repetición consiste en volver a usar una misma palabra, sonido o estructura dentro de un texto. En la poesía y la oratoria es la base de un grupo entero de figuras retóricas (anáfora, epífora, anadiplosis, quiasmo…) que dan ritmo, énfasis y musicalidad. En la prosa, en cambio, puede ser un descuido que empobrece el estilo o, si se usa con intención, un recurso que mantiene la claridad y la cohesión del texto.
¿Qué es la repetición?
La palabra procede del latín repetitio, derivado de repetere, ‘volver a pedir’ o ‘volver a dirigirse a algo’. En retórica, la repetición es un procedimiento de adición: se añade al discurso un elemento que ya ha aparecido, idéntico o con ligeras variaciones. Según qué se repita y dónde, recibe un nombre distinto. La retórica clásica distinguía las figuras por la posición del elemento repetido (al principio, al final, en el límite entre dos versos) y por su naturaleza (una palabra, una conjunción, una raíz, una estructura sintáctica o un sonido).
Fuera de la literatura, la repetición se valora de dos maneras: como vicio cuando es involuntaria y monótona, y como mecanismo de cohesión cuando ayuda a seguir el hilo del texto.
Características
- Llama la atención sobre lo repetido: el oyente o lector percibe la insistencia y la interpreta como énfasis.
- Crea ritmo: en el verso funciona como un pulso que ordena la lectura.
- Tiene posiciones fijas: inicio, final, cruce entre unidades o contacto inmediato.
- Puede afectar a distintos planos: sonidos (aliteración), palabras (anáfora), raíces (políptoton), conjunciones (polisíndeton) o estructuras (paralelismo).
- Su efecto depende de la intención: la misma palabra repetida puede ser un acierto expresivo o un descuido de estilo.
Clasificación de las figuras de repetición
| Figura | Qué se repite y dónde | Esquema |
|---|---|---|
| Anáfora | Palabras al comienzo de versos o frases sucesivas | X… / X… / X… |
| Epífora | Palabras al final de versos o frases sucesivas | …X / …X / …X |
| Anadiplosis | El final de un verso o frase reaparece al inicio del siguiente | …X / X… |
| Concatenación | Anadiplosis encadenada varias veces | …X / X…Y / Y…Z |
| Epanadiplosis | La misma palabra abre y cierra el verso o la frase | X … X |
| Reduplicación o geminación | Una palabra repetida en contacto, sin nada en medio | X, X… |
| Polisíndeton | Conjunciones innecesarias entre los elementos | y A y B y C |
| Quiasmo | Dos elementos que se repiten en orden cruzado | A B / B A |
| Políptoton | Una misma raíz con distintas formas gramaticales | vivo / vivir |
| Paralelismo | La misma estructura sintáctica | sujeto + verbo / sujeto + verbo |
| Aliteración | Sonidos iguales o parecidos | /s/… /s/… /s/ |
Ejemplos de figuras de repetición
Anáfora
«Mientras haya en el mundo primavera, / ¡habrá poesía!» (Gustavo Adolfo Bécquer, Rima IV). La conjunción mientras abre una serie de versos de la rima y crea una enumeración de condiciones. Más casos en anáfora y en ejemplos de anáfora.
Epífora
«Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño» (1 Corintios 13, 11, versión Reina-Valera). La palabra niño cierra cada miembro de la frase. Cuando la repetición final abarca versos enteros al cierre de cada estrofa, se habla de estribillo: «¡Dios mío, qué solos / se quedan los muertos!» (Bécquer, Rima LXXIII).
Anadiplosis
«Ir y quedarse, y con quedar partirse, / partir sin alma, e ir con alma ajena» (Lope de Vega). El verbo con que termina el primer verso, partirse, inicia el segundo como partir.
Concatenación
«Todo pasa y todo queda, / pero lo nuestro es pasar, / pasar haciendo caminos, / caminos sobre la mar» (Antonio Machado, «Proverbios y cantares»). La anadiplosis se encadena dos veces: pasar → pasar, caminos → caminos.
Epanadiplosis
«La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?» (Rubén Darío, «Sonatina»). El verso se abre y se cierra con el mismo sintagma, como un círculo que encierra la pregunta.
Reduplicación o geminación
«Huye luna, luna, luna» (Federico García Lorca, «Romance de la luna, luna»). La palabra se repite en contacto y transmite la urgencia del aviso.
Polisíndeton
«Y dijo Dios: Sea la luz: y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena» (Génesis 1, 3-4, versión Reina-Valera). La conjunción y encabeza cada oración y da al relato un tono solemne y acumulativo. Véase polisíndeton.
Quiasmo y retruécano
«Hay que comer para vivir, no vivir para comer», máxima clásica que Molière recoge en El avaro. Los elementos A (comer) y B (vivir) se repiten en orden inverso. Cuando el cruce invierte también el sentido, como en el dicho «ni son todos los que están ni están todos los que son», se habla de retruécano.
Políptoton
«Vivo sin vivir en mí, / y tan alta vida espero, / que muero porque no muero» (Santa Teresa de Jesús). La raíz viv- aparece como vivo, vivir y, en el campo afín, vida; el último verso repite además muero.
La repetición en la prosa: vicio o recurso
Cuando es un vicio
En la prosa expositiva y en la narrativa, la repetición involuntaria transmite pobreza léxica y cansa al lector. Sus formas más habituales son:
- Repetición léxica innecesaria: «El problema es que el problema del barrio es un problema antiguo».
- Ecos o rimas internas por acumulación de sufijos iguales: «La organización de la reunión de la asociación exige atención». Es una forma de cacofonía.
- Muletillas que se repiten sin aportar nada: «o sea», «en plan», «básicamente».
- Verbos comodín repetidos: «hacer una fiesta, hacer una casa, hacer un informe» en lugar de organizar, construir, redactar.
Se corrige con sinónimos, hiperónimos, pronombres o elipsis: «El problema del barrio es antiguo»; «Organizar la reunión de la asociación exige cuidado».
Cuando es un recurso de cohesión
La recurrencia léxica, es decir, volver a usar el término clave, es uno de los mecanismos de la cohesión textual. En textos científicos, técnicos y jurídicos es preferible repetir que variar, porque un sinónimo podría sugerir que se habla de otra cosa: «El arrendatario abonará la renta mensual. El arrendatario no podrá subarrendar la vivienda». También en el discurso persuasivo la repetición de una idea fuerza ayuda a fijarla en la memoria del público. La clave está en que sea intencionada y tenga una función.
Ejercicios resueltos
1. Identifica la figura: «la tribulación obra paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza» (Romanos 5, 3-4, versión Reina-Valera).
Es una concatenación: el final de cada miembro (paciencia, prueba) se repite al comienzo del siguiente, formando una cadena.
2. ¿Anáfora o epífora? «Lo pensé de noche, lo escribí de noche, lo rompí de noche».
Ambas: lo abre cada miembro (anáfora) y de noche los cierra (epífora). La combinación de las dos se llama símploque.
3. Clasifica: a) «Agua, agua, por favor»; b) «Verano largo, largo verano»; c) «Y suben y bajan y vuelven a subir».
a) Reduplicación (repetición en contacto). b) Quiasmo (A B / B A: verano largo / largo verano). c) Polisíndeton (conjunción y repetida).
4. Construye una epanadiplosis con la palabra silencio.
Respuesta posible: «Silencio pedía la noche entera, silencio». La misma palabra abre y cierra el enunciado.
5. Corrige la repetición viciosa: «Fuimos al museo. En el museo vimos cuadros del museo del Prado».
Respuesta posible: «Fuimos al museo, donde vimos cuadros cedidos por el Prado». Se sustituye la repetición por un relativo y se reformula el final.
6. ¿Por qué en un contrato se escribe «el arrendatario» una y otra vez en lugar de alternar con «el inquilino» o «el usuario»?
Porque la recurrencia léxica evita ambigüedades: cambiar de término podría hacer pensar que se trata de otra persona. Aquí la repetición es un recurso de precisión y cohesión, no un vicio.
Cómo usar la repetición
En poesía, discursos, eslóganes o textos emotivos, la repetición funciona mejor cuando es visible y regular: tres miembros suelen bastar para crear el efecto sin cansar. Conviene elegir para repetir la palabra que concentra la idea principal. En la prosa informativa, en cambio, hay que releer el texto buscando repeticiones involuntarias, sobre todo en frases cercanas, y sustituirlas por sinónimos, pronombres o hiperónimos, salvo cuando el término exacto sea imprescindible. Para conocer el conjunto de recursos de los que forman parte estas figuras, puede consultarse el artículo sobre figuras retóricas; la repetición de sonidos se trata en aliteración.
¿Qué es la repetición como figura retórica?
Es un procedimiento que consiste en volver a usar una palabra, un sonido o una estructura para dar énfasis o ritmo. Según la posición de lo repetido recibe nombres como anáfora, epífora, anadiplosis o epanadiplosis.
¿Qué diferencia hay entre anadiplosis y concatenación?
La anadiplosis repite una vez el final de un verso o frase al comienzo del siguiente. La concatenación es una anadiplosis encadenada varias veces seguidas, de modo que forma una cadena.
¿Qué es la epanadiplosis?
Es la figura en la que una misma palabra o expresión aparece al principio y al final del mismo verso o enunciado, como en «La princesa está triste… ¿qué tendrá la princesa?», de Rubén Darío.
¿Cuándo es un error repetir palabras?
Cuando la repetición es involuntaria, aparece en frases muy cercanas y no aporta énfasis ni claridad. Se corrige con sinónimos, pronombres, hiperónimos o elipsis.
¿Por qué la repetición ayuda a la cohesión?
Porque volver a usar el término clave, lo que se llama recurrencia léxica, permite al lector reconocer que se sigue hablando de lo mismo. Es habitual en textos científicos y jurídicos, donde la precisión importa más que la variedad.
Referencias
- Lausberg, Heinrich: Manual de retórica literaria. Madrid, Gredos, 1966-1968 (3 vols.).
- Azaustre, Antonio, y Casas, Juan: Manual de retórica española. Barcelona, Ariel, 1997.
- Halliday, M. A. K., y Hasan, Ruqaiya: Cohesion in English. Londres, Longman, 1976.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Repetición». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/repeticion/

















