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Retruécano
Lenguaje 8 min de lectura

Retruécano

El retruécano repite los términos de una frase en orden inverso para obtener un sentido distinto u opuesto.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

El retruécano es la figura retórica que repite los términos de una frase en orden inverso para obtener un sentido distinto, a menudo opuesto. «No hay camino para la paz; la paz es el camino» es un buen ejemplo: las mismas palabras, cambiadas de lugar, dicen algo nuevo. Por su ingenio y su forma redonda, el retruécano abunda en refranes, sentencias, discursos y eslóganes.

¿Qué es el retruécano?

El retruécano es una figura retórica que consiste en invertir los elementos de una proposición en otra que la sigue, de manera que el significado de la segunda contraste con el de la primera o la corrija. Su esquema básico es «A … B / B … A», con las mismas palabras (o casi) en ambas partes. Lo que lo define no es solo el cruce formal, sino el cambio de sentido que provoca: al trocar el orden, se trueca también la idea.

La palabra se relaciona con el verbo trocar, ‘cambiar una cosa por otra’. En la retórica latina la figura se llamaba commutatio (‘conmutación’, ‘intercambio’), y la Retórica a Herenio la ilustra con una sentencia que ha llegado hasta hoy: «Esse oportet ut vivas, non vivere ut edas» (‘Hay que comer para vivir, no vivir para comer’). En el habla corriente, retruécano se usa a veces de forma laxa como sinónimo de juego de palabras, pero en sentido técnico designa esta inversión.

Características

  • Dos miembros: una primera frase y una segunda que la invierte. Suelen ir unidos por una conjunción o separados por una pausa marcada (coma, punto y coma, dos puntos).
  • Repetición de términos: las palabras clave aparecen en ambos miembros, aunque pueden variar en número, tiempo verbal o función.
  • Inversión del orden: lo que era sujeto pasa a complemento, lo que era fin pasa a medio, y viceversa.
  • Cambio de sentido: la segunda parte contradice, matiza o corrige la primera. Por eso el retruécano se acerca a la antítesis.
  • Tono sentencioso o ingenioso: el resultado suena a máxima o a agudeza, y se recuerda con facilidad.

Diferencia con el quiasmo y la antimetábole

Las tres figuras comparten la estructura cruzada, pero no son idénticas:

Figura Qué se cruza Ejemplo
Quiasmo Funciones o ideas, normalmente con palabras distintas «Ayer naciste y morirás mañana» (Góngora): adverbio-verbo / verbo-adverbio
Antimetábole Las mismas palabras, en orden inverso «Muchos primeros serán postreros, y postreros primeros» (Mateo 19, 30)
Retruécano Las mismas palabras, en orden inverso y con un sentido nuevo u opuesto «Comer para vivir, no vivir para comer»

Dicho de otro modo: el quiasmo es el marco general (cualquier disposición AB-BA); la antimetábole es el quiasmo que repite las mismas palabras, y el retruécano es la antimetábole que busca un giro de sentido. No todos los manuales trazan la frontera igual: muchos usan retruécano y antimetábole como sinónimos, y otros reservan retruécano para la tradición española, donde la figura se asocia al ingenio conceptista del Barroco.

Ejemplos de retruécano

Los ocho primeros proceden de textos de dominio público o de la tradición oral; los últimos son de elaboración propia.

  1. Frase pacifista: «No hay camino para la paz; la paz es el camino». Suele atribuirse a Gandhi, aunque se documenta en el pacifista estadounidense A. J. Muste. La inversión convierte la paz de meta en método.
  2. Retórica a Herenio (libro IV): «Hay que comer para vivir, no vivir para comer». La sentencia se atribuye también a Sócrates, y Molière la puso en boca de un personaje de El avaro (1668). El cambio de orden separa al sobrio del glotón.
  3. Sor Juana Inés de la Cruz, «Hombres necios que acusáis»: «¿O cuál es más de culpar, / aunque cualquiera mal haga: / la que peca por la paga / o el que paga por pecar?». Es quizá el retruécano más célebre de la lengua española: la inversión de pecar y pagar traslada la culpa de la mujer al hombre.
  4. Sor Juana, en el mismo poema: «Queredlas cual las hacéis / o hacedlas cual las buscáis». Los verbos querer, hacer y buscar se cruzan para exigir coherencia a quienes acusan.
  5. Evangelio de Marcos (2, 27), en la versión Reina-Valera de 1909: «El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado». La inversión establece una jerarquía: la norma está al servicio de la persona.
  6. Karl Marx, Miseria de la filosofía (1847). El título responde a la obra de Proudhon Filosofía de la miseria (1846). Un retruécano en forma de título convierte la réplica en burla.
  7. Simónides de Ceos, según Plutarco: «La pintura es poesía muda, y la poesía, pintura que habla». Los dos términos se intercambian para mostrar que ambas artes se definen la una por la otra.
  8. Dicho popular: «Ni son todos los que están, ni están todos los que son». Suele decirse de los manicomios y se aplica a cualquier lista injusta: la inversión de ser y estar distingue a quien figura de quien merece figurar.
  9. Variante laboral: «Hay que trabajar para vivir, no vivir para trabajar». Reutiliza el molde clásico de la sentencia sobre la comida.
  10. Sentencia (elaboración propia): «No leas para tener razón; ten razones para leer». Se pasa de usar la lectura como arma a buscar motivos para leer.
  11. Publicidad (elaboración propia): «No es la ciudad la que hace el barrio; es el barrio el que hace la ciudad». La inversión sirve para reivindicar lo pequeño frente a lo grande.
  12. Humor (elaboración propia): «Antes tenía dinero y no tenía tiempo; ahora tengo tiempo y no tengo dinero». El cruce de los dos sustantivos resume, con ironía, la vida de un jubilado.

Tipos de retruécano

  • Sentencioso o moral: formula una enseñanza o una norma de conducta («comer para vivir…»). Es el más frecuente en refranes y aforismos.
  • Polémico o argumentativo: devuelve al adversario sus propias palabras con el sentido cambiado (Sor Juana, Marx). Es muy eficaz en el debate.
  • Interrogativo: plantea la inversión como pregunta («¿la que peca por la paga o el que paga por pecar?»), lo que lo acerca a la pregunta retórica.
  • Humorístico: la inversión produce un efecto cómico o irónico, a veces muy cercano a la paradoja.
  • Publicitario o político: busca una frase breve, simétrica y fácil de recordar.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. ¿Hay retruécano en «Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio»?

No. Hay una oposición entre con y sin, pero no se invierte el orden de los términos en un segundo miembro: es una antítesis, no un retruécano.

2. ¿Es un retruécano «No es más feliz quien más tiene, sino quien menos necesita»?

No hay inversión de las mismas palabras: tener y necesitar son verbos distintos y se oponen en paralelo. Es un paralelismo antitético.

3. Completa el retruécano: «No pienses en lo que la vida te debe; piensa en…».

Hay que invertir los términos: «…lo que tú le debes a la vida».

4. Clasifica «Ayer naciste y morirás mañana»: ¿quiasmo o retruécano?

Las palabras de cada miembro son distintas y lo que se cruza son funciones (adverbio y verbo): es un quiasmo.

5. Convierte en retruécano esta idea: «El dinero debe servir a las personas, y no al contrario».

Hay que repetir los dos términos en orden inverso: «El dinero, al servicio de las personas; no las personas, al servicio del dinero».

Cómo usarlo

El retruécano funciona mejor cuando los términos que se invierten son cortos y conocidos, y cuando el segundo miembro aporta de verdad una idea distinta. Su simetría lo hace memorable, por eso aparece tanto en titulares, consignas y cierres de discursos. Conviene reservarlo para la idea principal: un texto con varios retruécanos seguidos resulta artificioso.

Al analizarlo en un comentario de texto, hay que señalar los términos que se repiten, mostrar el cruce (A-B / B-A) y explicar qué cambio de sentido produce: corrección, oposición, ironía o jerarquía de valores. También es útil distinguirlo de figuras vecinas como el calambur, que juega con la segmentación de las sílabas, o el paralelismo, que repite estructuras sin invertirlas.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un retruécano en pocas palabras?
Es una figura retórica que repite los términos de una frase en orden inverso para obtener un sentido distinto u opuesto, como en «comer para vivir, no vivir para comer».
¿Qué diferencia hay entre retruécano y quiasmo?
El quiasmo cruza funciones o ideas en esquema AB-BA, normalmente con palabras distintas. El retruécano repite las mismas palabras invertidas y, además, cambia el sentido de la frase.
¿Retruécano y antimetábole son lo mismo?
Muchos manuales los usan como sinónimos. Cuando se distinguen, la antimetábole es la inversión de las mismas palabras y el retruécano es la antimetábole que produce un contraste o giro de significado.
¿Cuál es el retruécano más famoso en español?
Uno de los más citados es el de Sor Juana Inés de la Cruz: «la que peca por la paga / o el que paga por pecar», del poema «Hombres necios que acusáis».
¿De dónde viene la palabra retruécano?
Se relaciona con el verbo trocar, ‘cambiar una cosa por otra’, porque la figura trueca el orden de los términos. En latín se llamaba commutatio.

Referencias

  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed.
  • Lausberg, H. Manual de retórica literaria. Gredos.
  • Marchese, A. y Forradellas, J. Diccionario de retórica, crítica y terminología literaria. Ariel.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Retruécano». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/retruecano/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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