
Lusismos
Los lusismos son palabras y expresiones que el español ha tomado del portugués o del gallego-portugués, como mermelada, carabela o chubasco.
Los lusismos son las palabras y expresiones que el español ha tomado del portugués o del gallego-portugués. Muchas son tan cotidianas que nadie sospecha su origen: la mermelada del desayuno, el chubasco que obliga a sacar el paraguas o los mejillones al vapor llegaron a nuestra lengua desde el oeste de la península. Su historia está ligada a la vecindad, a la navegación y al comercio de los dos idiomas durante siglos.
¿Qué son los lusismos?
Un lusismo es un vocablo, giro o rasgo propio del portugués que se emplea en otra lengua. Se llama también lusitanismo o portuguesismo, y el término deriva de Lusitania, nombre de la provincia romana que ocupaba buena parte del actual Portugal. Es un tipo de préstamo lingüístico, como lo son los galicismos, los italianismos o los anglicismos, y forma parte de los extranjerismos que el español ha asimilado a lo largo de su historia.
Como el portugués y el gallego proceden de un tronco común medieval, el gallego-portugués, a veces resulta difícil saber si una palabra llegó desde Portugal o desde Galicia. Por eso los diccionarios etimológicos hablan en ocasiones de origen «gallego-portugués», y se reserva el nombre de galleguismo para lo que procede claramente del gallego, como morriña. Ambas lenguas, como el español, pertenecen a la familia de las lenguas romances.
Características
- Están adaptados: la mayoría se ha ajustado a la ortografía y la pronunciación del español (caravela → carabela, mexilhão → mejillón), por lo que no se perciben como extranjeros.
- Abundan en ciertos campos: el mar y la navegación, la alimentación, el clima y los productos llegados de Asia, África y Brasil a través de los navegantes portugueses.
- Delatan su origen en algunos sonidos: el portugués tiene ch- donde el castellano tiene ll- a partir del latín pl- (chuva frente a lluvia); por eso chubasco, emparentado con chuva, revela su procedencia. También la terminación portuguesa -ão se adapta como -ón.
- No todos son palabras: también hay calcos de expresiones y rasgos gramaticales, sobre todo en zonas de contacto como Galicia, Extremadura, Canarias o la frontera entre Uruguay y Brasil.
- Su etimología debe comprobarse: que una palabra exista en portugués no prueba que venga de allí; muchas son palabras latinas que ambas lenguas heredaron por separado.
Ejemplos
Catorce lusismos de uso general en español, con su origen comentado:
- Mermelada. Del portugués marmelada, derivado de marmelo, «membrillo». En origen designaba la conserva de membrillo; el español amplió el significado a cualquier fruta cocida con azúcar.
- Carabela. Del portugués caravela. Es la embarcación ligera con la que portugueses y castellanos exploraron el Atlántico en los siglos XV y XVI; dos de las naves de Colón, la Pinta y la Niña, eran carabelas.
- Buzo. Del portugués búzio. Designa a la persona que trabaja sumergida en el agua, a menudo con escafandra o equipo de respiración.
- Chubasco. Del portugués chuvasco, derivado de chuva, «lluvia». Es un aguacero breve, a menudo con viento, y aparece cada día en los partes meteorológicos.
- Mejillón. Del portugués mexilhão. La adaptación muestra el paso de -lh- a -ll- y de -ão a -ón.
- Sarao. Del gallego-portugués sarau, que designaba una velada o fiesta nocturna. En español actual se usa para reuniones festivas y, en registro coloquial, para un lío o jaleo.
- Bandeja. Del portugués bandeja, con la misma forma y el mismo sentido de pieza plana para llevar o servir cosas.
- Caramelo. Del portugués caramelo. Hoy es tan común que pocos hablantes sospechan que es un préstamo.
- Biombo. Del portugués biombo, que a su vez lo tomó del japonés byōbu. Los portugueses, primeros europeos en comerciar con Japón, trajeron la palabra y el objeto.
- Mandarín. Del portugués mandarim, nombre que los navegantes dieron a los altos funcionarios chinos; la palabra procede, a través del malayo, del sánscrito.
- Charol. Del portugués charão, de origen chino, que designaba un barniz de laca. En español pasó a nombrar el cuero barnizado y brillante de zapatos y bolsos.
- Ananás. Del portugués ananás, tomado del guaraní naná. Es la piña tropical, conocida por los europeos en Brasil.
- Enfadar. Del gallego-portugués enfadar, derivado de fado, «hado, destino»; su sentido originario era «fastidiar, cansar». Es un lusismo antiguo y plenamente integrado.
- Echar de menos. Suele explicarse como adaptación del portugués achar menos, «hallar de menos»: el verbo achar («encontrar») se habría confundido con el castellano echar. Es un ejemplo de calco de una expresión completa.
Clasificación
Según el campo de significado
| Ámbito | Lusismos |
|---|---|
| Mar y navegación | carabela, buzo, vigía, sargazo |
| Clima | chubasco |
| Alimentación | mermelada, caramelo, mejillón |
| Objetos y vida doméstica | bandeja, biombo, catre, charol |
| Exotismos de Asia, África y Brasil | mandarín, pagoda, cobra, macaco, ananás, piraña |
| Cultura y música | fado, samba, saudade |
Según la vía de entrada
- Lusismos patrimoniales o antiguos: llegaron por la vecindad medieval y el prestigio de la lírica gallego-portuguesa (enfadar, sarao).
- Lusismos de la expansión ultramarina: palabras náuticas y voces de Asia, África y Brasil que el español recibió a través del portugués (biombo, mandarín, ananás).
- Lusismos regionales: propios de zonas de contacto. En Canarias, por ejemplo, la abundante emigración portuguesa dejó voces como millo («maíz») o fechar («cerrar»), estudiadas por dialectólogos como José Pérez Vidal.
- Préstamos recientes: términos culturales que conservan su forma original, como fado, samba o bossa nova.
Casos que conviene matizar
No toda palabra parecida al portugués es un lusismo. Payo, por ejemplo, se explica a partir del nombre propio Payo, forma gallega y leonesa de Pelayo, que se usó como nombre típico de aldeano: su relación con el occidente peninsular es clara, pero no es un préstamo de una palabra común portuguesa. Conviene consultar siempre un diccionario etimológico y estudiar la etimología de cada caso antes de atribuirle un origen.
Ejercicios resueltos
1. ¿De qué fruta se hacía originalmente la mermelada, según su etimología?
La palabra viene del portugués marmelada, derivado de marmelo: era una conserva de membrillo.
2. Relaciona cada lusismo con su forma portuguesa: mejillón, chubasco, carabela.
Mejillón ← mexilhão; chubasco ← chuvasco; carabela ← caravela.
3. Clasifica por ámbito: biombo, vigía, caramelo.
Biombo: objetos domésticos llegados de Asia; vigía: navegación; caramelo: alimentación.
4. ¿Qué rasgo fonético permite sospechar que chubasco no es una palabra patrimonial castellana?
Empieza por ch- en una familia que en castellano da ll- (lluvia). Esa ch- procedente del latín pl- es típica del portugués (chuva).
5. ¿Es echar de menos un préstamo de palabra o un calco?
No se tomó una palabra nueva, sino que se adaptó una expresión entera con palabras españolas: es un calco del portugués achar menos.
Importancia
Los lusismos muestran que el español no se formó aislado, sino en contacto constante con sus vecinos. Su número es menor que el de arabismos, galicismos o anglicismos, pero su presencia en el vocabulario básico (comida, tiempo, objetos de casa) es notable. Además, reflejan un capítulo concreto de la historia: la expansión marítima portuguesa, que llevó a Europa palabras de Asia, África y América, muchas de las cuales entraron en español por esa vía.
Conocerlos ayuda también a entender a los más de 250 millones de hablantes de portugués repartidos por los países lusófonos, y a manejar con cuidado los falsos amigos: exquisito significa en portugués «raro, extraño», y embaraçada, «avergonzada», no «embarazada».
Preguntas frecuentes
¿Qué es un lusismo?
Es una palabra, expresión o rasgo gramatical del portugués que se usa en otra lengua, como mermelada, carabela o chubasco en español. También se llama lusitanismo o portuguesismo.
¿Por qué se llaman lusismos?
Porque el término procede de Lusitania, la provincia romana que ocupaba buena parte del territorio del actual Portugal.
¿Cuál es la diferencia entre lusismo y galleguismo?
El lusismo procede del portugués; el galleguismo, del gallego. Como ambas lenguas vienen del gallego-portugués medieval, en las voces antiguas a menudo se habla de origen gallego-portugués.
¿Mermelada viene del portugués?
Sí. Procede de marmelada, derivado de marmelo, «membrillo», porque al principio era la conserva de esa fruta.
¿Qué palabras llegaron al español a través del portugués desde Asia?
Entre otras, biombo, del japonés; mandarín, del malayo y el sánscrito; y charol, de origen chino. Los navegantes portugueses fueron los intermediarios.
Referencias
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed.
- Corominas, J. y Pascual, J. A. Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico. Madrid: Gredos.
- Lapesa, R. Historia de la lengua española. Madrid: Gredos.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Lusismos». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/lusismos/

















