
Textos monovocálicos
Los textos monovocálicos son lipogramas extremos en los que todas las palabras contienen una única vocal.
Los textos monovocálicos son composiciones escritas con una sola vocal: todas sus palabras contienen únicamente la a, la e, la i, la o o la u. Son un tipo extremo de lipograma y uno de los retos más ingeniosos de la literatura de restricciones, cultivada por el grupo francés Oulipo. En este artículo verás qué los define, qué reglas siguen, por qué unas vocales son mucho más difíciles que otras y ejemplos de elaboración propia con cada una.
¿Qué son los textos monovocálicos?
Un texto monovocálico es un escrito en el que aparece una única vocal y se suprimen las otras cuatro. El término combina el prefijo griego mono- ‘uno, solo’ con vocálico ‘relativo a las vocales’. A esta técnica se la llama también monovocalismo.
Desde el punto de vista retórico, el texto monovocálico es una variante del lipograma (del griego leipo ‘dejar, omitir’ y gramma ‘letra’), que consiste en escribir prescindiendo voluntariamente de una o varias letras. El lipograma clásico elimina una sola letra; el monovocálico elimina cuatro vocales de golpe, lo que reduce drásticamente el vocabulario disponible y obliga a buscar soluciones muy imaginativas. Forma parte, por tanto, de la familia de los juegos de palabras, junto a los palíndromos, los anagramas o el acróstico.
Reglas
No hay una norma oficial, pero quienes practican el monovocalismo suelen aplicar estas convenciones:
- Se cuentan letras, no sonidos. La restricción es ortográfica. Por eso la u muda de que, qui, gue y gui cuenta como vocal: queso no vale en un texto en e, aunque solo se pronuncie esa vocal.
- Las tildes no rompen la regla. Á y a son la misma vocal, de modo que mamá o tú se admiten sin problema.
- La «y» es un caso dudoso. Como consonante (playa, yate) no plantea dificultad, pero la conjunción y suena [i]. Los autores más estrictos la evitan en los textos que no están escritos en i.
- La h y el resto de consonantes son libres. Pueden usarse todas las que se quiera.
- Se busca sentido. Una simple lista de palabras con la misma vocal no es un texto: el mérito está en que el resultado sea gramatical y comprensible.
Dificultad según la vocal
| Vocal | Dificultad | Motivo |
|---|---|---|
| a | Baja | Es muy frecuente, aparece en artículos (la, las), preposiciones (a, para, tras) y en los verbos de la primera conjugación (cantaba, habla). |
| e | Baja | Dispone de el, de, en, que (este último, con u, solo en variantes no estrictas) y de muchos verbos en -er (bebe, teme, crece). |
| o | Media | Cuenta con lo, los, con, por y con pretéritos de la primera conjugación (compró, tornó); los de la segunda y la tercera (volvió, corrió) esconden una i. |
| i | Alta | No hay artículos ni casi preposiciones en i; hay que tirar de mi, ti, si, ni, sin y de formas como vivir, imprimís, insistís. |
| u | Muy alta | Ninguna forma verbal del español tiene la u como única vocal, porque todas las terminaciones verbales contienen otra vocal. Los textos en u son, por fuerza, nominales. |
Ejemplos
Los siguientes textos son de elaboración propia. En cada uno se ha comprobado que no aparece ninguna vocal distinta de la indicada.
- En a: «Al alba, Marta plantaba habas tras la casa blanca». Comentario: la a permite frases naturales gracias al imperfecto de la primera conjugación (plantaba).
- En a: «Pasa la barca; / la calma alarga la mañana / allá, tras la rambla». Comentario: un pequeño poema de tres versos; la vocal única crea una sonoridad muy abierta.
- En a: «Clara cantaba baladas a las ranas para atrapar la calma». Comentario: obsérvese que no se usa la conjunción y, que habría introducido el sonido [i].
- En e: «Mercedes bebe té verde; teme el estrés de ese mes». Comentario: la e ofrece verbos (bebe, teme), artículos y preposiciones.
- En e: «Pepe teje redes; Ester vende peces». Comentario: el punto y coma sustituye a la conjunción para unir las dos oraciones.
- En i: «Lili, si insistís, imprimís mi listín: ¡sí, sin fin!». Comentario: la segunda persona del plural (insistís, imprimís) es casi el único recurso verbal disponible.
- En i: «Mimí: sin ti, mi vivir, ¡difícil!». Comentario: la falta de verbos conjugados obliga a una sintaxis elíptica, casi telegráfica.
- En o: «Rodolfo compró oro con los bonos». Comentario: el pretérito en -ó (compró) es la gran ayuda de esta vocal.
- En o: «Pocho corrió pronto con dos lobos sordos»… no vale: corrió contiene i. Corregido: «Pocho tornó pronto con dos lobos sordos». Comentario: muchos pretéritos de la segunda y tercera conjugación (corrió, volvió) esconden una i.
- En u: «Tú, Lulú, un tutú; Rut, un tul». Comentario: texto nominal; no hay verbo posible con u como única vocal.
- En u: «Su luz, tu cruz». Comentario: la brevedad es casi obligada; de ahí que los textos en u suelan ser lemas o versos sueltos.
Palabras monovocálicas útiles
| Vocal | Palabras |
|---|---|
| a | abracadabra, Alhambra, alpaca, banana, mañana, atrapar, Panamá |
| e | bebé, entretener, entretened, merecer, pelele, estrellé, verde |
| i | difícil, imprimir, dimitir, inscribir, bikini, listín, mitin |
| o | coloso, rococó, potro, oloroso, bolsón, ojo, pronto |
| u | tutú, Lulú, tul, club, cruz, luz, sur |
El caso opuesto son las palabras pentavocálicas, que contienen las cinco vocales, como murciélago, euforia, abuelito u orquídea. Si quieres repasar cómo se agrupan estas letras, consulta las vocales abiertas y cerradas.
Tipos
- Por la unidad: palabras monovocálicas sueltas, frases, poemas breves y relatos completos. Cuanto más largo es el texto, mayor es la proeza.
- Por el criterio: monovocálico ortográfico (cuenta las letras, la opción habitual) y monovocálico fonético (cuenta los sonidos y admite, por ejemplo, la u muda de que).
- Por el origen: textos creados directamente con una vocal y textos de transposición vocálica, en los que se toma un texto conocido y se sustituyen todas sus vocales por una sola. Este segundo procedimiento es la base de varias canciones infantiles tradicionales en las que cada estrofa se repite cambiando todas las vocales por la a, luego por la e, y así sucesivamente.
Origen y tradición literaria
El lipograma tiene una larga historia. En español suele citarse la obra de Alonso de Alcalá y Herrera, que en 1641 publicó en Lisboa unas novelas escritas cada una sin una de las cinco vocales. Pero el impulso moderno de estos juegos llegó con el Oulipo (Ouvroir de littérature potentielle, ‘Taller de literatura potencial’), fundado en París en 1960 por Raymond Queneau y François Le Lionnais. Sus miembros defendían que las restricciones formales no limitan la creatividad, sino que la estimulan.
El oulipiano más célebre, Georges Perec, escribió en 1969 una novela entera sin la letra e y, en 1972, el relato Les Revenentes, en el que la e es la única vocal; hasta el título deforma la palabra francesa revenantes para cumplir la regla. En lengua inglesa, el poeta canadiense Christian Bök publicó en 2001 Eunoia, libro cuyos capítulos están escritos, cada uno, con una sola vocal.
Ejercicios resueltos
1. ¿Cuál de estas frases es monovocálica? a) «Ana anda a casa»; b) «Ana canta en la plaza»; c) «Tú, Lulú, sufres».
En b) aparece en y en c), sufres, ambas con e. Solo es monovocálica la a) «Ana anda a casa».
2. Localiza la palabra intrusa en este texto en e: «Mercedes envejece; empero, Pepe crece».
Todas las palabras llevan solo e salvo empero, que contiene una o.
3. Elige la opción que mantiene el texto en o: «Lolo tomó (sopa / pollo / queso) con Toño».
Sopa lleva a y queso, u y e. La respuesta es pollo: «Lolo tomó pollo con Toño».
4. Reescribe en a manteniendo el sentido: «La casa está cerca del mar».
Hay que eliminar está, cerca y del. Una solución: «La casa da al mar».
5. ¿Puede usarse quedé en un texto monovocálico en e?
En la versión ortográfica, que es la habitual, no, porque contiene una u escrita aunque no se pronuncie. Solo sería admisible en una variante fonética.
Importancia
Más allá del entretenimiento, los textos monovocálicos son un excelente ejercicio de vocabulario y de conciencia ortográfica: obligan a revisar cada palabra letra por letra, a buscar sinónimos y a reorganizar la sintaxis. Por eso se usan en talleres de escritura creativa y en clase de lengua, igual que los trabalenguas o los palíndromos. También muestran algo que suele pasar inadvertido: cómo se reparten las vocales en el español, por qué la a y la e dominan el idioma y por qué la u apenas puede sostener una frase por sí sola.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un texto monovocálico?
¿En qué se diferencia de un lipograma?
¿Qué es «Les Revenentes» de Perec?
¿Con qué vocal es más difícil escribir un texto monovocálico?
¿Se puede usar la conjunción «y»?
Referencias
- Oulipo. La littérature potentielle. Gallimard, 1973.
- Perec, Georges. Les Revenentes. Julliard, 1972.
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Ortografía de la lengua española. Espasa, 2010.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Textos monovocálicos». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/textos-monovocalicos/

















