
Introducción
La introducción es la parte inicial de un texto, donde se presenta el tema y se capta la atención del lector.
La introducción es la parte inicial de un texto en la que se presenta el tema, se despierta el interés del lector y se anuncia qué se va a tratar. Es la primera impresión del escrito y condiciona que se siga leyendo o no.
¿Qué es una introducción?
La palabra procede del latín introductio («acción de introducir»), de intro- («hacia dentro») y ducere («conducir»). Es literalmente el lugar por el que se «conduce» al lector hacia el interior del texto. Aparece en ensayos, trabajos escolares, artículos, informes, libros o discursos, y en el esquema clásico forma parte de la tríada introducción, desarrollo y conclusión.
No se debe confundir con el prólogo (texto previo, a menudo de otra persona, que presenta una obra) ni con el resumen (que condensa todo el contenido).
Funciones de la introducción
- Presentar el tema y delimitarlo: de qué se habla y de qué no.
- Captar la atención y motivar la lectura.
- Contextualizar: situar el tema en su ámbito (histórico, social, científico).
- Plantear la tesis u objetivo: la idea que se defenderá o lo que se pretende demostrar.
- Anunciar la estructura: cómo se organizará el texto.
Partes de una buena introducción
| Elemento | Función | Ejemplo |
|---|---|---|
| Gancho | Atrae al lector | «Cada día enviamos millones de mensajes… y casi nadie revisa lo que escribe.» |
| Contexto | Sitúa el tema | «Con la expansión del teléfono móvil, la escritura cotidiana ha cambiado.» |
| Tesis u objetivo | Dice qué se defiende o persigue | «Este artículo sostiene que la ortografía sigue siendo imprescindible.» |
| Plan del texto | Anuncia los apartados | «Veremos primero los errores más comunes y después cómo evitarlos.» |
Tipos de introducción según cómo empieza
- Con una pregunta: ¿Por qué un idioma cambia a lo largo del tiempo?
- Con una cita: «Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo», escribió Wittgenstein.
- Con una anécdota o escena: La noche en que se perdió el manuscrito, nadie imaginó que acabaría valiendo una fortuna.
- Con un dato o cifra: El español lo hablan casi 500 millones de personas como lengua materna.
- Con una definición: La metáfora es una figura que identifica dos realidades distintas.
- Con una afirmación provocadora: Escribir bien no es un don: es un oficio que se aprende.
- Con un contexto histórico: Desde la invención de la imprenta, …
Ejemplo completo
Cada día leemos cientos de textos sin darnos cuenta de que casi todos comparten la misma estructura. Tanto un correo como una novela tienen un principio, un desarrollo y un final. En este trabajo analizaremos cómo se construye la primera de esas partes, la introducción, y propondremos tres técnicas para que cumpla bien su función: captar la atención, plantear el tema y anunciar el plan del texto.
En ese párrafo se distinguen: el gancho (primera frase), el contexto (segunda frase) y el objetivo y plan (tercera frase).
Cómo escribir una introducción efectiva
- Escríbela al final, o al menos revísala cuando termines: así sabrás exactamente qué anuncias.
- Ve de lo general a lo particular, como un embudo: contexto amplio → tema concreto → tesis.
- Sé claro y breve: suele bastar un párrafo (entre el 5 % y el 10 % del total).
- No adelantes las conclusiones ni los datos del desarrollo.
- Usa conectores con sentido: «en primer lugar», «a continuación», «por último».
Errores frecuentes
- Frases comodín como «Desde el principio de los tiempos…» o «Hoy en día, vivimos en un mundo cada vez más…».
- Definiciones copiadas de un diccionario sin aportar nada propio.
- Demasiada extensión: una introducción más larga que el desarrollo.
- Prometer lo que no se cumple: anunciar apartados que luego no existen.
- Empezar con disculpas: «No soy experto en esto, pero…».
Ejercicios resueltos
1. Identifica el recurso con que empieza: «¿Cuántas palabras nuevas aprendes cada día sin darte cuenta?»
Empieza con una pregunta retórica dirigida al lector.
2. ¿Qué elemento falta? «El agua es esencial para la vida. Es un recurso cada vez más escaso en muchas regiones».
Faltan la tesis u objetivo y el plan del texto: no se dice qué se va a defender ni cómo se organizará.
3. Mejora: «Hoy en día, desde el principio de los tiempos, la gente lee mucho».
Son frases comodín. Alternativa: «En España, un adulto lee de media varias horas a la semana; este informe analiza qué lee y por qué».
4. ¿Dónde se coloca el anuncio de la estructura?
Al final de la introducción, después del gancho, el contexto y la tesis.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debe medir una introducción?
¿Se escribe primero o al final?
¿Qué diferencia hay entre introducción y prólogo?
¿Cuál es la mejor forma de empezar?
¿La introducción debe incluir la tesis?
Referencias
- Real Academia Española y ASALE. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., entrada «introducción».
- Montolío, Estrella (coord.) (2001). Manual práctico de escritura académica. Barcelona: Ariel.
- Cassany, Daniel (1995). La cocina de la escritura. Barcelona: Anagrama.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2025). «Introducción». Conceptualia. https://conceptualia.es/castellano/lengua/introduccion/

















