
Obesidad
La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede perjudicar la salud.
La obesidad es una enfermedad crónica y compleja caracterizada por una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que puede ser perjudicial para la salud. Es uno de los principales problemas de salud pública del mundo, está relacionada con la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y otras dolencias, y no se debe únicamente a la falta de voluntad: intervienen factores genéticos, biológicos, ambientales y sociales.
¿Qué es la obesidad?
La Organización Mundial de la Salud la define como la acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. El término procede del latín obesitas, derivado de obedere («comer en exceso»). Es el grado más avanzado del exceso de peso, que empieza con el sobrepeso.
Cómo se diagnostica
La medida más usada en adultos es el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso en kilogramos entre la estatura en metros al cuadrado. Según la OMS, en adultos:
- Sobrepeso: IMC igual o superior a 25.
- Obesidad: IMC igual o superior a 30.
La obesidad se subdivide en grado I (IMC de 30 a 34,9), grado II (35 a 39,9) y grado III (40 o más). En niños y adolescentes no se usan estos puntos de corte, sino tablas de crecimiento que comparan con la población de su misma edad y sexo.
El IMC tiene limitaciones, porque no distingue entre masa grasa y masa muscular ni indica dónde se acumula la grasa. Por eso los profesionales lo complementan con el perímetro de la cintura, ya que la grasa abdominal se asocia a un mayor riesgo cardiometabólico, con otras medidas y con la valoración clínica global.
Causas
La obesidad aparece cuando, de forma mantenida, el aporte de energía supera el gasto, pero las razones de ese desequilibrio son múltiples:
- Entorno y alimentación: mayor disponibilidad de alimentos muy procesados, ricos en energía, azúcares libres y grasas, y raciones grandes.
- Sedentarismo: menor actividad física en el trabajo, el transporte y el ocio.
- Genética y biología: la predisposición hereditaria influye en el apetito, el metabolismo y la distribución de la grasa.
- Factores psicológicos y sociales: estrés, ansiedad, escaso descanso, nivel socioeconómico o determinados hábitos familiares.
- Enfermedades y medicamentos: algunas alteraciones hormonales y ciertos fármacos pueden favorecer el aumento de peso.
Consecuencias para la salud
La obesidad aumenta el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, colesterol alto, apnea del sueño, enfermedad del hígado graso, problemas articulares como la artrosis y varios tipos de cáncer. También puede afectar a la salud mental y a la calidad de vida, y las personas con obesidad sufren con frecuencia estigma social, que dificulta el acceso a la atención. Estos riesgos varían de una persona a otra y no todas las personas con obesidad desarrollan complicaciones.
Prevención y abordaje
Se recomienda un enfoque integral y sostenido, adaptado a cada persona:
- Una alimentación equilibrada, basada en alimentos poco procesados, con abundancia de frutas, verduras, legumbres y cereales integrales (véase nutrición y pirámide alimenticia).
- Actividad física regular y reducción del tiempo sedentario; la OMS ofrece recomendaciones generales de actividad física por grupos de edad.
- Descanso suficiente y manejo del estrés.
- Apoyo conductual y educación para la salud.
- Cuando el médico lo considera oportuno, tratamiento farmacológico o cirugía bariátrica, que se reservan a casos determinados y requieren seguimiento.
Las dietas milagro y las restricciones extremas no se recomiendan y suelen acabar en recuperación del peso. Para prevenir la obesidad, la infancia es una etapa clave: los hábitos que se adquieren entonces tienden a mantenerse.
Importancia social
Según la OMS, la prevalencia de la obesidad ha aumentado de forma notable en las últimas décadas en prácticamente todos los países, también entre niños y adolescentes. Por ello se aborda con políticas públicas sobre etiquetado, entornos escolares, publicidad de alimentos y urbanismo que favorezca la actividad física, además de las medidas individuales.
Este artículo es información general y no constituye diagnóstico ni consejo médico. Si te preocupa tu peso o el de un familiar, consulta con tu médico o un dietista-nutricionista antes de iniciar cambios importantes.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre sobrepeso y obesidad?
En adultos, la OMS considera sobrepeso un IMC igual o superior a 25 y obesidad un IMC igual o superior a 30. La obesidad implica un mayor grado de exceso de grasa y de riesgo para la salud.
¿La obesidad es una enfermedad?
Sí. La OMS y las sociedades médicas la reconocen como una enfermedad crónica, multifactorial y recurrente, no solo como un problema estético o de voluntad.
¿Es fiable el IMC para saber si tengo obesidad?
Es una herramienta útil y sencilla, pero orientativa. No distingue la grasa del músculo ni indica su localización, por lo que se complementa con el perímetro de cintura y la valoración de un profesional.
¿Se puede prevenir la obesidad infantil?
En buena medida sí, con una alimentación variada, actividad física diaria, límite del tiempo de pantallas y sueño suficiente, además de un entorno familiar y escolar que lo facilite.
¿Cuándo debo acudir al médico?
Ante un aumento de peso sostenido, dificultad para controlarlo o síntomas como falta de aire, dolor articular o cansancio persistente, conviene consultar. El profesional podrá valorar causas, riesgos y opciones de tratamiento.
Referencias
- Organización Mundial de la Salud. Nota descriptiva Obesidad y sobrepeso.
- OMS (2000). Obesity: preventing and managing the global epidemic. Serie de informes técnicos 894.
- Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). Consenso sobre la evaluación y el tratamiento de la obesidad.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Obesidad». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/salud/obesidad/

















