
Anáfora
La anáfora es una figura retórica que repite palabras al comienzo de versos o frases consecutivas para dar ritmo y énfasis.
La anáfora es una figura retórica de repetición que consiste en reiterar una o varias palabras al comienzo de versos, frases u oraciones consecutivas. Con ella, el autor crea ritmo, subraya una idea y dota al texto de una cadencia parecida a la de un estribillo. Es muy frecuente en la poesía, pero también en la oratoria, la publicidad y el lenguaje cotidiano.
¿Qué es la anáfora?
La palabra procede del griego anaphorá, formada por aná («hacia arriba», «de nuevo») y phérein («llevar»), y significa algo así como «volver a llevar» o «repetición». En retórica clásica pertenece a las llamadas figuras de dicción por repetición: el elemento que se repite ocupa siempre la posición inicial de cada unidad (verso, oración o párrafo).
Conviene no confundirla con la anáfora gramatical, un concepto de la lingüística: en ese sentido, una palabra (como un pronombre) remite a algo mencionado antes en el texto, como en «Ana llegó tarde; ella estaba agotada». Aquí tratamos la anáfora como recurso literario y retórico.
Características de la anáfora
- Repetición al inicio: la palabra o el grupo de palabras se reitera al principio de al menos dos unidades seguidas.
- Efecto rítmico: genera paralelismo y musicalidad, y facilita la memorización.
- Énfasis: insiste en una idea, una emoción o una obsesión del hablante.
- Acumulación progresiva: suele ir acompañada de gradación o enumeración, de modo que el mensaje gana intensidad verso a verso.
- Versatilidad: aparece en verso y en prosa, en textos religiosos, políticos, publicitarios y en la conversación.
Ejemplos de anáfora en la literatura
La poesía española y universal está llena de anáforas. Estos son algunos ejemplos reconocidos:
«Volverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar, […] / Volverán las tupidas madreselvas / de tu jardín las tapias a escalar, […] / Volverán del amor en tus oídos / las palabras ardientes a sonar».
— Gustavo Adolfo Bécquer, Rimas, LIII
La repetición de «Volverán» al inicio de las tres primeras estrofas construye la estructura de la rima y prepara el giro final, en el que el poeta aclara que otras cosas, las de su amor perdido, no volverán.
«Es hielo abrasador, es fuego helado, / es herida que duele y no se siente, / es un soñado bien, un mal presente, / es un breve descanso muy cansado».
— Francisco de Quevedo, soneto «Definiendo el amor»
Aquí la anáfora de «es» se combina con antítesis y oxímoron para definir el amor como una suma de contradicciones.
«Puedo escribir los versos más tristes esta noche. / Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada, / y tiritan, azules, los astros, a lo lejos»».
— Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canción desesperada, poema 20
En este poema, la fórmula «Puedo escribir los versos más tristes esta noche» reaparece como un leitmotiv a lo largo de la composición.
También hay anáforas célebres en la Biblia (las Bienaventuranzas del Evangelio según san Mateo repiten «Bienaventurados los…») y en la prosa moderna, donde sirve para dar solemnidad o para acelerar el ritmo de la narración.
La anáfora en el discurso político y publicitario
Fuera de la literatura, la anáfora es un recurso básico de la oratoria. El ejemplo más conocido es el discurso I have a dream («Tengo un sueño») que Martin Luther King pronunció en Washington en 1963, donde la fórmula «I have a dream» se repite una y otra vez. Winston Churchill empleó el mismo recurso en 1940 con su «We shall fight on the beaches, we shall fight on the landing grounds…» («Lucharemos en las playas, lucharemos en los campos de aterrizaje…»).
La publicidad y los lemas políticos la utilizan por la misma razón: una estructura repetida se recuerda mejor y transmite convicción.
Tipos de anáfora
- Anáfora de una palabra: se repite un único término («Volverán… Volverán…»).
- Anáfora de grupo de palabras: se reitera una fórmula completa, como «Puedo escribir los versos más tristes esta noche».
- Anáfora con variación: se mantiene el esquema sintáctico pero cambia algún elemento, lo que se acerca al paralelismo.
- Anáfora interestrófica: el mismo inicio se repite al comienzo de estrofas o párrafos diferentes.
Figuras relacionadas con la anáfora
| Figura | Qué se repite | Dónde |
|---|---|---|
| Anáfora | Palabra o frase | Al comienzo de unidades consecutivas |
| Epífora | Palabra o frase | Al final de unidades consecutivas |
| Simploce | Palabras iniciales y finales | Anáfora y epífora combinadas |
| Anadiplosis | Última palabra de una unidad | Al comienzo de la siguiente |
| Epanadiplosis | La misma palabra | Al principio y al final de una misma frase |
Es una de las figuras literarias más antiguas y comparte terreno con el paralelismo y la enumeración. Si buscas un recurso que funcione por semejanza y no por repetición, mira la metáfora.
Cómo identificar una anáfora en un texto
- Lee el texto en voz alta y fíjate en cómo empieza cada verso o frase.
- Comprueba si hay una palabra o un grupo de palabras que se repite al inicio, al menos dos veces seguidas.
- Pregúntate qué efecto busca el autor: énfasis, ritmo, intensidad emocional o persuasión.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una anáfora en literatura?
¿Cuál es la diferencia entre anáfora y epífora?
¿Qué es la anáfora en gramática?
¿Para qué sirve la anáfora?
¿Cuál es un ejemplo famoso de anáfora?
Referencias
- Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, entrada «anáfora».
- Helena Beristáin, Diccionario de retórica y poética, Editorial Porrúa.
- Heinrich Lausberg, Manual de retórica literaria, Editorial Gredos.
- Fernando Lázaro Carreter, Diccionario de términos filológicos, Editorial Gredos.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Anáfora». Conceptualia. https://conceptualia.es/castellano/literatura/anafora/

















