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Suelo
Geografía 6 min de lectura

Suelo

El suelo es la capa superficial y viva de la corteza terrestre que sostiene las plantas y de la que depende la mayor parte de nuestra alimentación.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Geografía

El suelo es la capa superficial y viva de la corteza terrestre sobre la que crecen las plantas y de la que depende la mayor parte de nuestra alimentación. Aunque suele pasar desapercibido bajo nuestros pies, es un recurso natural limitado: puede tardar siglos o milenios en formarse y, sin embargo, se degrada en pocos años si se maneja mal. Comprender qué es y cómo funciona es clave para la agricultura, la geografía física y la protección del medio ambiente.

¿Qué es el suelo?

En geografía y edafología, el suelo es la parte superficial de la litosfera que resulta de la alteración de la roca madre por el clima, los organismos y el relieve a lo largo del tiempo, y que se mezcla con materia orgánica. La palabra viene del latín solum, que significa «base» o «terreno». No hay que confundirlo con el simple «terreno» o «tierra», un término más general, ni con la roca sólida que hay debajo.

La ciencia que lo estudia es la edafología, que lo analiza como un sistema natural con propiedades propias; la pedología se ocupa de su origen y clasificación. Se forma por la acción conjunta de cinco factores: la roca madre, el clima, los seres vivos, el relieve y el tiempo. Formar un centímetro de suelo puede llevar desde cien hasta mil años o más.

Características

Un suelo típico es una mezcla de cuatro componentes: partículas minerales (aproximadamente la mitad del volumen), aire y agua repartidos en los poros (en torno a otro 45-50 %) y una pequeña proporción de materia orgánica, normalmente por debajo del 5 %. Esta fracción orgánica, el humus, resulta de la descomposición de restos vegetales y animales y es fundamental para la fertilidad. En un puñado de suelo sano viven miles de millones de microorganismos, además de lombrices, insectos y hongos.

Entre sus propiedades más importantes destacan:

  • Textura: proporción de arena (partículas gruesas), limo (intermedias) y arcilla (finas). Determina la capacidad de retener agua y nutrientes.
  • Estructura: modo en que se agrupan las partículas en agregados, que condiciona la aireación y la resistencia a la erosión.
  • pH: acidez o alcalinidad, que influye en la disponibilidad de nutrientes.
  • Color: indica el contenido en materia orgánica (tonos oscuros) o en óxidos de hierro (tonos rojizos).
  • Profundidad: espesor útil para las raíces.

Si cavamos un hoyo, el suelo se presenta ordenado en capas horizontales llamadas horizontes, cuyo conjunto se conoce como perfil. Las principales son el horizonte O (restos orgánicos), el A (mineral con humus, el más fértil), el E (lavado de materiales), el B (acumulación de arcillas y óxidos), el C (roca meteorizada) y, por debajo, la roca madre o R. Este tema se explica con más detalle en las capas del suelo.

Tipos de suelo

Según su textura se distinguen los suelos arenosos (permeables pero pobres en nutrientes), limosos, arcillosos (retienen mucha agua y se encharcan) y francos, una mezcla equilibrada de las tres fracciones y considerada la mejor para cultivar. Por su composición, también se habla de suelos calizos, ricos en carbonato cálcico, y humíferos, abundantes en materia orgánica.

A escala mundial, la clasificación internacional más utilizada (WRB, de la FAO) reconoce grupos como los chernozems o tierras negras de las estepas, muy fértiles; los luvisoles y cambisoles de las zonas templadas; los podzoles de los bosques fríos de coníferas; los vertisoles, arcillas que se agrietan en la estación seca; los ferralsoles rojos de las zonas tropicales húmedas; y los regosoles y arenosoles de áreas áridas. Si quieres profundizar, puedes consultar los tipos de suelos.

Ejemplos

Las llanuras de Ucrania y el sur de Rusia, con sus chernozems, figuran entre las mejores tierras agrícolas del planeta. En el área mediterránea predominan los suelos calizos y rojizos, como la «terra rossa» de la Península Ibérica, mientras que la dehesa extremeña descansa sobre suelos pobres y ácidos. En la Amazonía, aunque la selva es exuberante, los suelos son pobres y casi todos los nutrientes están en la vegetación, no en la tierra; por eso la deforestación los agota con rapidez. En los desiertos, los suelos son delgados y salinos, y en la tundra, el permafrost mantiene el suelo helado casi todo el año.

Importancia

La mayor parte de los alimentos, alrededor del 95 %, se produce directa o indirectamente en el suelo. Pero su papel va mucho más allá de la agricultura. El suelo filtra y almacena agua, regula el ciclo de nutrientes, alberga una cuarta parte de la biodiversidad del planeta, sirve de base para las construcciones y almacena más carbono que la atmósfera y la vegetación juntas, por lo que es un aliado frente al cambio climático.

Sin embargo, según la FAO, aproximadamente un tercio de los suelos del mundo ya se encuentra degradado de forma moderada o grave. Las principales amenazas son la erosión, la salinización, la compactación, la contaminación, la pérdida de materia orgánica y la urbanización. Para llamar la atención sobre este problema, Naciones Unidas declaró 2015 Año Internacional de los Suelos y fijó el 5 de diciembre como Día Mundial del Suelo. Las buenas prácticas, como la rotación de cultivos, la siembra directa, las cubiertas vegetales y las terrazas, ayudan a conservar este recurso para las generaciones futuras.

¿Qué es el suelo en geografía?

Es la capa superficial de la corteza terrestre formada por la alteración de la roca y la acumulación de materia orgánica, donde crecen las plantas y viven numerosos organismos. Se compone de minerales, materia orgánica, agua y aire.

¿Cuáles son los componentes del suelo?

Son las partículas minerales (arena, limo y arcilla), la materia orgánica o humus, el agua y el aire. Su proporción determina la fertilidad, la textura y el comportamiento del suelo.

¿Cuánto tarda en formarse el suelo?

Es un proceso muy lento. Formar un solo centímetro de suelo puede requerir desde un siglo hasta más de mil años, según el clima, la roca madre y la vegetación.

¿Qué diferencia hay entre suelo y tierra?

«Tierra» es un término amplio, que puede referirse al planeta, al terreno o al material suelto. «Suelo» designa en sentido técnico la capa natural y viva que sostiene la vegetación y se organiza en horizontes.

¿Por qué es importante conservar el suelo?

Porque produce la mayoría de los alimentos, filtra el agua, almacena carbono y da cobijo a gran parte de la biodiversidad. Una vez degradado, recuperarlo exige décadas o siglos.

Referencias

  • FAO: Estado mundial del recurso suelo, Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
  • Porta Casanellas, Jaume; López-Acevedo Reguerín, Marta y Roquero de Laburu, Carlos: Edafología para la agricultura y el medio ambiente. Mundi-Prensa.
  • IUSS Grupo de Trabajo WRB: Base Referencial Mundial del Recurso Suelo. FAO.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Suelo». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-sociales/geografia/suelo/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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