
Interjección
La interjección es una palabra invariable que expresa emociones, saludos o llamadas de atención y funciona por sí sola como enunciado.
La interjección es la clase de palabra con la que expresamos de forma inmediata una emoción, una reacción o una llamada de atención: «¡Ay!», «¡Hola!», «¡Qué bien!». Es invariable, suele escribirse entre signos de exclamación y funciona por sí sola como un enunciado completo. Aparece sobre todo en la lengua oral y en los diálogos escritos.
¿Qué es una interjección?
La interjección es una palabra invariable que, sin relacionarse sintácticamente con el resto de la oración, manifiesta un estado de ánimo, una sensación, un saludo o un mandato breve. Forma un grupo sintáctico independiente, con entonación propia y separado por pausas.
El término procede del latín interiectio, derivado de intericere, «arrojar en medio», «intercalar»: la interjección se «echa en medio» del discurso. Se usa tanto en español como en la mayoría de las lenguas.
Características
- Invariable: no tiene género, número ni tiempo.
- Autónoma: no depende del verbo ni cumple función de sujeto o complemento.
- Entonación marcada: en la escritura se acompaña de signos de exclamación (¡…!) o, a veces, de interrogación.
- Valor expresivo o apelativo: expresa sentimientos o llama la atención del interlocutor.
- Significado dependiente del contexto: «¡Ay!» puede indicar dolor, sorpresa, pena o fastidio.
- Admite repetición o alargamiento expresivo: «¡Ayyy!», «¡Oh, oh, oh!».
Tipos de interjecciones
Interjecciones propias
Son palabras que solo funcionan como interjección, normalmente breves y de sonido natural: ah, oh, eh, ay, uf, puaj, bah, huy, ojalá, hala, caramba.
Interjecciones impropias
Proceden de otras clases (sustantivos, verbos, adjetivos, adverbios) y se usan como interjecciones: ¡cielos!, ¡socorro!, ¡fuego!, ¡bravo!, ¡anda!, ¡vaya!, ¡hombre!, ¡claro!, ¡ojo!, ¡venga!, ¡genial!, ¡cuidado!.
Locuciones interjectivas
Son grupos de palabras con valor de interjección: ¡Dios mío!, ¡madre mía!, ¡qué barbaridad!, ¡ni hablar!, ¡santo cielo!, ¡no me digas!, ¡anda ya!, ¡válgame Dios!.
Onomatopeyas con valor interjectivo
Imitan sonidos y pueden funcionar como interjecciones: ¡zas!, ¡pum!, ¡chas!, ¡plas!, ¡paf!, ¡crac!.
Clasificación por su función
| Función | Qué expresa | Ejemplos |
|---|---|---|
| Expresivas o sentimentales | Emociones y sensaciones | ¡Ay! (dolor), ¡uf! (cansancio), ¡puaj! (asco), ¡hurra! (alegría), ¡bah! (desdén) |
| Apelativas o directivas | Llaman la atención o ordenan | ¡Eh!, ¡chis!, ¡ojo!, ¡alto!, ¡silencio! |
| Fáticas o de contacto | Inician, mantienen o cierran la comunicación | ¡Hola!, ¡adiós!, ¡vale!, ¡diga!, ¡sí! |
| Formularias | Expresiones fijas de cortesía | ¡Gracias!, ¡Salud!, ¡Enhorabuena!, ¡Buen provecho! |
Ejemplos de interjecciones
- Alegría: ¡Hurra! ¡Hemos ganado!
- Dolor: ¡Ay! Me he pillado el dedo.
- Sorpresa: ¡Oh! No esperaba verte aquí.
- Asombro: ¡Caramba! ¡Qué rápido has corrido!
- Cansancio: ¡Uf! Qué día más largo.
- Asco: ¡Puaj! Esa sopa está fría.
- Desprecio: ¡Bah! No me importa.
- Llamada de atención: ¡Eh! ¡Cuidado con el escalón!
- Silencio: ¡Chis! El bebé duerme.
- Aprobación: ¡Bravo! ¡Qué gran actuación!
- Deseo: ¡Ojalá apruebe el examen!
- Saludo: ¡Hola! ¿Cómo estás?
- Despedida: ¡Adiós, hasta mañana!
- Duda o incredulidad: ¡Anda ya! No me lo creo.
- Auxilio: ¡Socorro! ¡Que alguien me ayude!
Reglas de uso y ortografía
- Se escriben entre signos de exclamación de apertura y cierre: ¡Ay!. En el español, ambos signos son obligatorios.
- Cuando la interjección va seguida de una frase, se separa por una coma si la exclamación continúa: ¡Oh, qué sorpresa!. Si la interjección va sola, la exclamación se cierra: ¡Oh! Qué sorpresa.
- Algunas admiten dos grafías, con o sin h inicial: hala y ala son ambas válidas.
- Atención con las confusiones: ¡ay! (interjección), hay (del verbo haber) y ahí (adverbio de lugar).
- Del mismo modo, ¡eh! es interjección y he es forma del verbo haber; ¡ah! frente a ha (verbo) y a (preposición); ¡oh! frente a la conjunción o.
Ejercicios resueltos
1. Identifica la interjección: «¡Madre mía! ¡Qué susto me has dado!».
La interjección es la locución ¡Madre mía!, que expresa susto o sorpresa. La segunda exclamación es una oración exclamativa.
2. Clasifica como propias o impropias: «ah», «socorro», «uf», «bravo».
Propias: ah y uf. Impropias, porque proceden de sustantivos o adjetivos: socorro y bravo.
3. Elige la grafía correcta: «¡Ay / Hay / Ahí! Me he hecho daño».
¡Ay!, que es la interjección que expresa dolor. Hay es forma del verbo haber y ahí un adverbio.
4. ¿Qué emoción expresa la interjección en cada caso? «¡Puaj!», «¡Hurra!», «¡Bah!».
Puaj: asco. Hurra: alegría o entusiasmo. Bah: desdén o indiferencia.
5. Puntúa correctamente: «oh que sorpresa»
¡Oh, qué sorpresa! Se añade coma tras la interjección, signos de exclamación y tilde en qué por ser exclamativo.
6. Escribe una oración con una interjección apelativa y otra expresiva.
Por ejemplo: «¡Eh!, ¿adónde vas?» (apelativa) y «¡Uf!, qué calor hace» (expresiva).
Cómo usar bien las interjecciones
Las interjecciones dan viveza y naturalidad a los diálogos, a las narraciones y a la comunicación cotidiana. Conviene no abusar de ellas en textos formales, donde se prefieren fórmulas más neutras. En la escritura de diálogos y en los cómics, se recurre a menudo a ellas y a las onomatopeyas para reproducir la oralidad.
Relacionados: la onomatopeya, el diálogo, la oración, las funciones del lenguaje.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una interjección?
Es una palabra invariable que expresa emociones, saludos o llamadas de atención, y que funciona por sí sola como enunciado.
¿Cuáles son los tipos de interjecciones?
Propias (ah, uf, ay), impropias (socorro, bravo, cielos) y locuciones interjectivas (¡Dios mío!, ¡madre mía!).
¿Las interjecciones llevan siempre signos de exclamación?
Normalmente sí, porque se pronuncian con entonación exclamativa. Es obligatorio escribir el signo de apertura (¡) y el de cierre (!).
¿Una interjección es una oración?
No es una oración porque no tiene verbo conjugado, pero funciona como un enunciado completo e independiente.
¿Por qué ay, hay y ahí se confunden?
Porque suenan igual o muy parecido. Ay es interjección, hay es del verbo haber y ahí es un adverbio de lugar.
Referencias
- RAE y ASALE: Nueva gramática de la lengua española (2009).
- RAE y ASALE: Ortografía de la lengua española (2010).
- RAE: Diccionario de la lengua española.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Interjección». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/interjeccion/

















