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Sentido del oído
Anatomía 5 min de lectura

Sentido del oído

El oído capta las ondas sonoras, las convierte en señales nerviosas y además interviene en el equilibrio del cuerpo.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Anatomía

El sentido del oído es el sistema que capta las vibraciones sonoras del entorno y las transforma en señales nerviosas que el cerebro interpreta como sonidos. Además de permitirnos escuchar, el oído interno alberga el órgano del equilibrio, por lo que participa también en la orientación del cuerpo en el espacio.

¿Qué es el sentido del oído?

La audición es la capacidad de percibir el sonido, una vibración que se propaga por el aire en forma de ondas. El órgano encargado es el oído, que se divide en tres partes: externa, media e interna. Un ser humano joven y sano oye frecuencias aproximadas de 20 a 20.000 hercios (Hz), y es especialmente sensible a las comprendidas entre 2.000 y 5.000 Hz, donde se sitúan muchos sonidos del habla. La intensidad se mide en decibelios (dB).

Partes del oído

Región Estructuras Función
Oído externo Pabellón auricular, conducto auditivo externo (de unos 2,5 cm) y membrana timpánica Recoge el sonido, lo dirige hacia dentro y hace vibrar el tímpano.
Oído medio Caja del tímpano, huesecillos (martillo, yunque y estribo), trompa de Eustaquio Transmite y amplifica las vibraciones hasta el oído interno e iguala las presiones.
Oído interno Cóclea o caracol, vestíbulo y conductos semicirculares Convierte las vibraciones en impulsos nerviosos y detecta la posición y el movimiento de la cabeza.

Los tres huesecillos son los más pequeños del cuerpo humano, y el estribo, de apenas unos milímetros, es el más diminuto de todos. La trompa de Eustaquio comunica el oído medio con la faringe; al tragar o bostezar se abre y permite igualar la presión, como notamos en un avión o al subir un puerto de montaña.

Cómo funciona la audición

  1. El pabellón capta las ondas sonoras y el conducto las lleva hasta el tímpano, que vibra.
  2. La vibración pasa por la cadena de huesecillos: martillo, yunque y estribo. Este sistema amplifica el sonido y lo concentra sobre la ventana oval.
  3. El estribo empuja la ventana oval y genera ondas en el líquido que llena la cóclea, un conducto enrollado en forma de caracol, de unas dos vueltas y media.
  4. Dentro de la cóclea está el órgano de Corti, con las células ciliadas. Al moverse el líquido, los cilios se inclinan y las células producen señales eléctricas. Los sonidos agudos activan la base de la cóclea y los graves, su vértice.
  5. El nervio vestibulococlear (par craneal VIII) transmite la información al tronco del encéfalo, que la envía al tálamo y a la corteza auditiva, en el lóbulo temporal, donde reconocemos palabras, música o ruidos.

El oído medio cuenta además con dos pequeños músculos, el tensor del tímpano y el estapedio, que se contraen ante sonidos muy intensos y ayudan a proteger el oído interno.

El equilibrio

El oído interno contiene el aparato vestibular, formado por el utrículo y el sáculo, que detectan la aceleración lineal y la posición de la cabeza respecto a la gravedad, y por los tres conductos semicirculares, que perciben los giros. Esta información viaja al sistema nervioso y se combina con la que aportan la vista y los receptores del cuerpo para mantener la postura y coordinar los movimientos.

Trastornos y cuidados

  • Otitis: infección o inflamación del oído, muy frecuente en la infancia.
  • Tapones de cerumen: acumulación de cera; no conviene limpiar el interior con bastoncillos.
  • Hipoacusia: pérdida de audición, que puede ser congénita, por ruido, por infecciones o por la edad (presbiacusia).
  • Acúfenos o tinnitus: percepción de zumbidos sin fuente externa.
  • Vértigo: sensación de giro, a veces ligada a alteraciones del oído interno.

Las células ciliadas de la cóclea no se regeneran en las personas, por lo que protegerlas es esencial. La exposición prolongada a niveles de ruido superiores a unos 85 dB, como música alta con auriculares, puede dañarlas. Se recomienda limitar el volumen, usar protección en ambientes ruidosos, hacer revisiones auditivas y acudir al médico ante una pérdida repentina de audición. Esta información es divulgativa y no sustituye el consejo médico.

Importancia

El oído es esencial para la comunicación, el aprendizaje del lenguaje y la detección de peligros, y actúa junto con el tacto, el olfato y el gusto. Es una parte fundamental de la anatomía sensorial humana.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los huesecillos del oído?

Son el martillo, el yunque y el estribo. Se encuentran en el oído medio, transmiten y amplifican las vibraciones del tímpano hasta el oído interno y son los huesos más pequeños del cuerpo humano.

¿Qué frecuencias puede oír una persona?

Una persona joven y sana oye aproximadamente entre 20 y 20.000 Hz. Con la edad se pierde sobre todo la capacidad de oír sonidos agudos.

¿Por qué se tapan los oídos al subir en altitud?

Porque cambia la presión del aire externo y el tímpano se desequilibra. Al tragar o bostezar se abre la trompa de Eustaquio, la presión del oído medio se iguala y la sensación desaparece.

¿Cómo ayuda el oído a mantener el equilibrio?

El vestíbulo y los conductos semicirculares detectan la posición y el movimiento de la cabeza. El cerebro combina esos datos con los de la vista y los de músculos y articulaciones.

¿Se recuperan las células del oído dañadas por el ruido?

Las células ciliadas de la cóclea no se regeneran en los humanos, de ahí que la pérdida auditiva por ruido sea permanente. La mejor medida es la prevención.

Referencias

  • Netter, F. H. Atlas de anatomía humana. Elsevier.
  • Guyton, A. C. y Hall, J. E. Tratado de fisiología médica. Elsevier.
  • Kandel, E. R. et al. Principios de neurociencia. McGraw-Hill.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Sentido del oído». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/anatomia/sentido-del-oido/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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