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Inteligencia naturalista
Psicología 5 min de lectura

Inteligencia naturalista

La inteligencia naturalista es la capacidad de reconocer, clasificar y comprender el mundo natural, la octava de las inteligencias múltiples de Gardner.

Última revisión: octubre de 2024 Por Conceptualia Categoría: Psicología

La inteligencia naturalista es la capacidad de reconocer, distinguir y clasificar plantas, animales y otros elementos del entorno natural, así como de comprender las relaciones que existen entre ellos. Es la octava inteligencia que el psicólogo Howard Gardner añadió a su teoría de las inteligencias múltiples, y se manifiesta en quienes se orientan con facilidad en la naturaleza, observan patrones en el medio y sienten curiosidad por los seres vivos.

¿Qué es la inteligencia naturalista?

Howard Gardner presentó su teoría en Frames of Mind (1983) con siete inteligencias. A mediados de los años noventa incorporó la naturalista, y la desarrolló en Intelligence Reframed (1999). Para Gardner, esta inteligencia consiste en la habilidad para reconocer y clasificar numerosas especies de flora y fauna, identificar fenómenos naturales y utilizar esa capacidad de manera productiva, por ejemplo en la caza, la agricultura, la biología o la medicina.

Según el autor, es una capacidad que tuvo un enorme valor adaptativo en la evolución humana: saber qué plantas son comestibles, qué animales son peligrosos o cómo cambia el clima era una cuestión de supervivencia. Se sitúa dentro de la teoría de las inteligencias múltiples, junto a la lingüística, la musical, la espacial, la kinestésica, la lógico-matemática y las inteligencias interpersonal e intrapersonal.

Características de las personas con inteligencia naturalista

  • Sienten un interés espontáneo por animales, plantas, minerales, estaciones y fenómenos del tiempo.
  • Observan con detalle y notan diferencias y similitudes que otros pasan por alto.
  • Clasifican y ordenan con facilidad: hojas, insectos, piedras, huellas o constelaciones.
  • Se sienten cómodas al aire libre, y su estado de ánimo mejora en contacto con el entorno natural.
  • Muestran sensibilidad por el cuidado del medio ambiente y de los animales.
  • Comprenden con rapidez ciclos, cadenas alimenticias y relaciones de causa y efecto en los ecosistemas.
  • Disfrutan con actividades como el senderismo, la jardinería, la observación de aves o la fotografía de naturaleza.

Ejemplos

Gardner cita a Charles Darwin como paradigma de esta inteligencia, por su capacidad de observar y clasificar especies. También se asocian con ella naturalistas como Carlos Linneo, creador de la nomenclatura binomial, Alexander von Humboldt o, en tiempos recientes, Jane Goodall, pionera del estudio de los chimpancés en libertad. En la vida cotidiana aparece en botánicos, veterinarios, biólogos, agricultores, guardas forestales, geólogos, meteorólogos, chefs especializados en producto o cualquier persona que identifique sin esfuerzo setas, aves o nubes.

Fundamento de la teoría y críticas

Gardner propuso criterios para considerar que una capacidad es una inteligencia, entre ellos su posible localización cerebral, la existencia de personas con habilidades excepcionales, un desarrollo identificable y un valor evolutivo. Su teoría ha tenido gran influencia en la educación, pero también críticas: se le reprocha la falta de evidencia empírica sólida y de instrumentos de medida validados (Waterhouse, 2006), y que algunas «inteligencias» se parezcan más a talentos o habilidades. Por eso conviene tomarla como un marco útil para valorar la diversidad de capacidades y no como un diagnóstico.

Relación con la biofilia

El biólogo Edward O. Wilson propuso en Biophilia (1984) que los seres humanos tenemos una tendencia innata a conectar con la vida y los entornos naturales. Es una idea afín. Diversos estudios han relacionado el contacto con espacios verdes con menor estrés y mejor estado de ánimo, aunque hace falta cautela con las conclusiones sobre su alcance.

Cómo desarrollarla

  1. Salir y observar: paseos con atención, cuaderno de campo, fotografía o identificación de especies con guías.
  2. Cuidar seres vivos: un huerto, un jardín o macetas, o la colaboración con una protectora.
  3. Coleccionar y clasificar: hojas, conchas, rocas o semillas, creando categorías propias.
  4. Participar en ciencia ciudadana: censos de aves, observación de insectos o limpieza de espacios naturales.
  5. Practicar actividades al aire libre: senderismo, acampada o astronomía.
  6. Aprender ecología: documentales, libros y cursos de biología o ciencias ambientales.

Aplicación en el aula

En la escuela, esta inteligencia se estimula con salidas al campo, huertos escolares, terrarios, experimentos sobre el ciclo del agua o proyectos de biodiversidad en el barrio. Aprender desde el entorno natural conecta con el aprendizaje por descubrimiento y favorece la curiosidad. Las salidas deben planificarse con seguridad y adaptarse a las necesidades de cada alumno.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la inteligencia naturalista?
Es la capacidad de reconocer, clasificar y comprender los elementos y fenómenos del mundo natural, como plantas, animales, minerales o el clima. Fue incorporada por Howard Gardner a su teoría de las inteligencias múltiples.
¿Quién propuso la inteligencia naturalista?
El psicólogo estadounidense Howard Gardner, de la Universidad de Harvard. La añadió como octava inteligencia a mediados de los años noventa, tras publicar en 1983 su teoría original con siete.
¿Qué profesiones encajan con esta inteligencia?
Biólogo, botánico, veterinario, ecólogo, geólogo, meteorólogo, agricultor, guarda forestal, paisajista o investigador de fauna, entre otras. También quienes disfrutan de la naturaleza como afición.
¿Cómo se potencia en los niños?
Con juego al aire libre, un huerto, el cuidado de plantas o mascotas, colecciones de hojas o piedras, salidas al campo y preguntas abiertas sobre lo que observan. Lo esencial es dejarles explorar y fomentar su curiosidad.
¿Está comprobada científicamente la teoría de Gardner?
La teoría es muy influyente en educación, pero recibe críticas por la escasez de pruebas empíricas y de pruebas de medida fiables. Se considera útil para valorar la diversidad de talentos, no como un modelo plenamente validado.

Referencias

  • Gardner, H. (1983). Frames of Mind: The Theory of Multiple Intelligences. Basic Books.
  • Gardner, H. (1999). Intelligence Reframed: Multiple Intelligences for the 21st Century. Basic Books.
  • Waterhouse, L. (2006). Multiple intelligences, the Mozart effect, and emotional intelligence: a critical review. Educational Psychologist, 41(4), 207-225.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2024). «Inteligencia naturalista». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/inteligencia-naturalista/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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