
Conclusión
La conclusión es la parte final de un texto que resume las ideas principales y cierra el tema.
La conclusión es la parte final de un texto en la que el autor cierra el tema, recoge las ideas principales y deja una idea clara al lector. En un ensayo, un trabajo escolar o un artículo de opinión, es la última impresión que se lleva quien lee, así que conviene cuidarla tanto como la introducción.
¿Qué es una conclusión?
La palabra procede del latín conclusio, -onis («acción de cerrar»), derivado de concludere («cerrar, terminar»). En lengua y redacción tiene dos sentidos próximos:
- Parte final de un texto que resume lo expuesto y lo cierra: «Para concluir, el uso responsable de las redes sociales requiere educación y criterio».
- Resultado de un razonamiento: la idea a la que se llega a partir de unas premisas. Es el sentido lógico: «Todos los gatos son mamíferos; Garfield es un gato; luego Garfield es un mamífero».
En un texto bien construido, la conclusión es coherente con el planteamiento inicial: responde a la pregunta o a la tesis que se formuló en la introducción y que se desarrolló en el cuerpo del texto.
Estructura de un texto y lugar de la conclusión
| Parte | Función |
|---|---|
| Introducción | Presenta el tema, el contexto y la tesis |
| Desarrollo | Expone argumentos, datos y ejemplos |
| Conclusión | Resume, valora y cierra |
Funciones de la conclusión
- Sintetizar las ideas principales, sin copiarlas literalmente.
- Confirmar la tesis defendida o responder a la pregunta planteada.
- Valorar la importancia de lo tratado.
- Abrir perspectivas: proponer una recomendación, una línea de investigación o una reflexión final.
- Dar sensación de cierre, de modo que el lector no quede esperando más.
Tipos de conclusión
De síntesis o resumen
Recapitula lo esencial. Es la más habitual en trabajos académicos. «En suma, la Revolución Industrial transformó la economía, el trabajo y la vida urbana de Europa.»
De opinión o valoración
Añade el juicio personal fundamentado del autor. «A mi juicio, la ventaja de la lectura diaria supera con creces el esfuerzo que exige.»
De recomendación o propuesta
Propone qué hacer a partir de lo expuesto. «Por todo ello, conviene que los centros escolares incorporen veinte minutos de lectura al día.»
De cierre abierto
Deja una pregunta o una reflexión para seguir pensando. «¿Seremos capaces de mantener esta lengua viva en las próximas generaciones?»
Conectores para introducir la conclusión
Los marcadores discursivos de cierre avisan al lector de que el texto termina:
- En conclusión, para concluir, en definitiva, en resumen, en síntesis, en suma, en fin, por último, para terminar.
- De consecuencia: por tanto, por consiguiente, así pues, luego.
Van seguidos de coma cuando encabezan la oración: En definitiva, el esfuerzo mereció la pena. No hace falta abusar: basta con uno.
Cómo escribir una buena conclusión
- Relee la tesis y comprueba que la conclusión responde a ella.
- Resume con palabras nuevas los argumentos principales (dos o tres).
- Añade un valor propio: una valoración, una consecuencia o una propuesta.
- Cierra con una frase memorable o una pregunta que invite a pensar.
- Sé breve: suele bastar con un párrafo de 4 a 8 líneas.
Ejemplo completo (ensayo sobre el uso del móvil en clase):
En conclusión, el teléfono móvil no es bueno ni malo en sí mismo: lo decisivo es cómo se use. Hemos visto que distrae cuando no hay reglas, pero también que sirve para investigar y organizarse. Por ello, lo más razonable es que los centros pacten normas claras y enseñen a los alumnos a hacer un uso crítico de la tecnología.
Errores frecuentes
- Introducir ideas nuevas que no se han desarrollado en el texto.
- Copiar la introducción palabra por palabra.
- Frases vagas como «en conclusión, hay muchas opiniones sobre este tema», que no dicen nada.
- Disculparse («no soy experto, pero…») o terminar de forma abrupta.
- Alargarla hasta que parezca otro desarrollo.
Ejercicios resueltos
1. ¿Cuál de estas frases es una conclusión? (a) «Hoy hablaremos de la energía solar». (b) «En definitiva, la energía solar es una alternativa viable y limpia».
La (b): lleva un marcador de cierre («en definitiva») y resume una valoración. La (a) es introducción.
2. Identifica el tipo de conclusión: «Por tanto, el ayuntamiento debería ampliar los carriles bici».
Es una conclusión de recomendación o propuesta: indica una acción a partir de lo dicho.
3. Corrige: «En conclusión, la contaminación es mala. En conclusión, hay que reciclar. En conclusión, gracias por leer».
Se abusa del conector. Una versión mejor: «En conclusión, la contaminación daña nuestra salud y el medio ambiente; por ello, reciclar es una responsabilidad de todos».
4. Completa el silogismo: «Todos los verbos tienen conjugación; «correr» es un verbo; …».
Por tanto, «correr» tiene conjugación.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas líneas debe tener una conclusión?
¿Se puede empezar con «en conclusión»?
¿Qué diferencia hay entre conclusión y resumen?
¿Puedo incluir mi opinión en la conclusión?
¿Qué se pone antes de la conclusión?
Referencias
- Real Academia Española y ASALE. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., entrada «conclusión».
- Real Academia Española y ASALE (2009-2011). Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa.
- Montolío, Estrella (coord.) (2001). Manual práctico de escritura académica. Barcelona: Ariel.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2023). «Conclusión». Conceptualia. https://conceptualia.es/castellano/lengua/conclusion/

















