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Futuro simple de indicativo
Lenguaje 8 min de lectura

Futuro simple de indicativo

El futuro simple de indicativo (amaré, temeré, partiré) sitúa una acción después del momento en que se habla y también expresa conjetura, mandato o concesión.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

El futuro simple de indicativo es el tiempo de amaré, temeré y partiré: la forma con la que anunciamos lo que todavía no ha ocurrido. Pero no solo mira hacia delante: también sirve para hacer suposiciones sobre el presente, dar órdenes tajantes, conceder un argumento o expresar sorpresa. En esta guía encontrarás su formación con tablas, los irregulares clasificados, todos sus valores con ejemplos comentados, los errores más frecuentes y ejercicios resueltos.

¿Qué es el futuro simple de indicativo?

Es un tiempo simple del modo indicativo que sitúa una acción en un momento posterior al momento en que se habla. La Nueva gramática de la lengua española (RAE y ASALE) lo llama futuro simple o, sencillamente, futuro; en la tradición escolar se conoce también como futuro imperfecto, porque presenta la acción sin señalar su final (aspecto imperfectivo). Andrés Bello, en su Gramática de 1847, lo denominó simplemente futuro, y reservó el término antefuturo para su forma compuesta, el futuro perfecto de indicativo (habré amado).

Su origen explica su forma. El latín clásico tenía un futuro sintético (amabo) que se perdió; en su lugar, el latín hablado recurrió a una perífrasis de infinitivo + presente de habere: amare habeo, algo así como «he de amar». Con el tiempo, los dos elementos se soldaron y dieron amaré (amar + he), amarás (amar + has), etcétera. En el castellano medieval todavía podían separarse con un pronombre en medio, en construcciones del tipo dar te he («te daré»).

Características y formación

El futuro simple se forma añadiendo al infinitivo completo las terminaciones -é, -ás, -á, -emos, -éis, -án, que son las mismas para las tres conjugaciones:

Persona amar (1.ª) temer (2.ª) partir (3.ª)
yo amaré temeré partiré
tú / vos amarás temerás partirás
él, ella, usted amará temerá partirá
nosotros, nosotras amaremos temeremos partiremos
vosotros, vosotras amaréis temeréis partiréis
ellos, ellas, ustedes amarán temerán partirán
  • Tilde: todas las formas llevan tilde salvo la de nosotros. Amaré, amarás o amarán son agudas terminadas en vocal, -s o -n; amaremos es llana terminada en -s y no la lleva.
  • Base: se parte del infinitivo entero, no de la raíz. Por eso el futuro conserva la vocal temática: amar-é, temer-é, partir-é.
  • Aspecto: es imperfectivo; no indica si la acción terminará, solo que se sitúa después del ahora.

Futuros irregulares

Una docena de verbos muy frecuentes, y sus derivados, alteran el infinitivo antes de añadir las terminaciones. La Nueva gramática los agrupa en tres modelos:

Tipo de irregularidad Verbos Futuro (yo)
Pierden la vocal del infinitivo caber, haber, poder, querer, saber cabré, habré, podré, querré, sabré
Cambian la vocal por una d poner, salir, tener, valer, venir pondré, saldré, tendré, valdré, vendré
Raíz especial decir, hacer diré, haré

Los derivados heredan la irregularidad: convenir > convendré, sobresalir > sobresaldré, satisfacer > satisfaré (no *satisfaceré). Hay excepciones notables: bendecir y maldecir son regulares en futuro (bendeciré, maldeciré). Si quieres repasar el resto de tiempos de estos verbos, consulta los verbos irregulares en español.

Usos y valores del futuro simple

La gramática distingue un valor temporal y varios valores modales, en los que el futuro deja de señalar un tiempo venidero:

  1. Temporal o prospectivo: acción posterior al momento del habla. Es el uso básico (predicciones, promesas, planes).
  2. De probabilidad o conjetural: suposición sobre el presente. Estará en casa equivale a «probablemente está en casa».
  3. De mandato (yusivo): orden tajante, propia de leyes, preceptos y de la lengua coloquial enérgica.
  4. Concesivo: se admite un hecho para oponerle otro, casi siempre con pero.
  5. Mirativo o de sorpresa: en exclamaciones e interrogaciones que expresan extrañeza o reprobación.
  6. De cortesía o atenuación: suaviza lo que se dice, sobre todo con verbos de lengua.
  7. Histórico: en una narración del pasado, anticipa un hecho posterior al que se está contando.

El futuro simple pertenece al modo indicativo, de modo que presenta los hechos como reales o previstos. Para la versión hipotética de los textos legales existe el futuro imperfecto de subjuntivo (amare), hoy casi desaparecido.

Ejemplos

  • «Mañana las temperaturas bajarán en el norte peninsular y nevará por encima de los mil metros». Valor temporal de predicción, típico de los partes meteorológicos.
  • «Te devolveré la bici en cuanto la arregle». Promesa. Observa que la subordinada temporal va en presente de subjuntivo (arregle), no en futuro.
  • «Si el tren sale puntual, comeremos en Zaragoza». El futuro va en la consecuencia; la condición introducida por si va en presente de indicativo.
  • «¿Quién llamará a estas horas?». No se pregunta por una llamada futura, sino por la que está sonando: conjetura sobre el presente.
  • «El nuevo vecino tendrá unos cuarenta años». Cálculo aproximado: «calculo que tiene unos cuarenta».
  • «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Futuro de mandato, propio de los preceptos bíblicos.
  • «Ahora mismo os pondréis el pijama y os iréis a la cama». Mandato coloquial; suena más enérgico que el imperativo.
  • «Tendrá mucho dinero, pero no sabe disfrutarlo». Valor concesivo: equivale a «aunque tenga mucho dinero…».
  • «¡Si será despistado: ha vuelto a dejarse las llaves puestas!». Valor mirativo o ponderativo; expresa sorpresa y crítica.
  • «Les confesaré que no esperaba este premio». Futuro de atenuación en un discurso: es más cortés que «Les confieso».
  • «Cervantes publica la primera parte del Quijote en 1605; diez años después verá la luz la segunda». Futuro histórico: anticipa un hecho posterior dentro de un relato del pasado.
  • «No sé si podré ir a la cena». Aquí si introduce una interrogativa indirecta, no una condición, y por eso admite el futuro.
  • «Cría cuervos y te sacarán los ojos». Refrán: el futuro anuncia la consecuencia inevitable de una conducta.

Errores frecuentes

Incorrecto Correcto Por qué
*Si lloverá, no saldremos. Si llueve, no saldremos. Tras si condicional no se usa futuro.
*Cuando vendrás, hablaremos. Cuando vengas, hablaremos. Las temporales referidas al futuro van en subjuntivo.
*Mañana habrán muchas colas. Mañana habrá muchas colas. Haber impersonal va siempre en singular.
*Yo poneré la mesa. Yo pondré la mesa. Poner tiene futuro irregular.
*Eso no me satisfacerá. Eso no me satisfará. Satisfacer se conjuga como hacer.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Conjuga en futuro simple: partir (vosotros), caber (yo) y valer (ellos).

Partir es regular: infinitivo + -éis. Caber pierde la vocal y valer la cambia por d: partiréis, cabré, valdrán.

2. Identifica el valor del futuro: «No contesta al móvil; estará en una reunión».

No se habla de una reunión futura, sino de una suposición sobre lo que ocurre ahora: futuro de probabilidad o conjetural.

3. Corrige la oración: «Cuando acabarás los deberes, saldrás a jugar».

La subordinada temporal referida al futuro pide presente de subjuntivo: «Cuando acabes los deberes, saldrás a jugar».

4. Clasifica cada futuro: a) «Mañana abrirá la nueva biblioteca»; b) «No mentirás»; c) «Será caro, pero merece la pena».

a) temporal, porque anuncia un hecho venidero; b) de mandato, porque es una orden; c) concesivo, porque admite algo para oponerle otra idea.

5. Corrige: «El sábado habrán dos conciertos en la plaza».

Haber impersonal no concuerda con el complemento: «El sábado habrá dos conciertos en la plaza».

6. Transforma la perífrasis en futuro simple: «Vamos a cambiar de proveedor de luz».

Se sustituye ir a + infinitivo por la forma sintética: «Cambiaremos de proveedor de luz».

Cómo usarlo bien

El futuro simple convive con otras formas de hablar del porvenir: la perífrasis ir a + infinitivo (voy a salir), más frecuente en la conversación, y el presente con valor de futuro (salgo mañana). En la lengua escrita y formal, en las predicciones y en las promesas solemnes, el futuro simple sigue siendo la opción natural. Para usarlo con soltura conviene recordar cuatro pautas: memorizar los doce irregulares básicos, no emplearlo tras si condicional ni en temporales con cuando, mantener habrá en singular y aprovechar su valor conjetural, que permite expresar duda sin recurrir a adverbios como probablemente. Encontrarás más casos prácticos en los ejemplos de verbos en futuro y su complemento en los artículos sobre el futuro perfecto de subjuntivo y el futuro perfecto de indicativo.

Preguntas frecuentes

¿Es lo mismo futuro simple que futuro imperfecto?

Sí. Futuro simple es el nombre que usa la Nueva gramática de la RAE y la ASALE; futuro imperfecto es la denominación tradicional de la escuela, y Andrés Bello lo llamó simplemente futuro. Las tres se refieren a formas como amaré, temeré o partiré.

¿Por qué amaremos no lleva tilde y amaré sí?

Porque amaré, amarás o amarán son palabras agudas terminadas en vocal, -n o -s, que llevan tilde; amaremos es llana terminada en -s y, según las reglas generales de acentuación, no la lleva.

¿Se puede usar el futuro después de si?

No cuando si introduce una condición: se dice «si llueve», no «si lloverá». Sí es correcto cuando si introduce una interrogativa indirecta: «No sé si lloverá».

¿Qué verbos tienen el futuro simple irregular?

Caber, haber, poder, querer y saber pierden la vocal (cabré, sabré); poner, salir, tener, valer y venir la cambian por d (pondré, vendré); decir y hacer tienen raíz propia (diré, haré). Sus derivados siguen el mismo modelo.

¿El futuro simple siempre habla del futuro?

No. Además del valor temporal tiene valores modales: conjetura sobre el presente («serán las diez»), mandato («no robarás»), concesión («será caro, pero…»), sorpresa («¡si será tonto!») y cortesía («le diré que…»).

Referencias

  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2009). Nueva gramática de la lengua española. Espasa.
  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2005). Diccionario panhispánico de dudas. Santillana.
  • Bello, A. (1847). Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos. Santiago de Chile.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Futuro simple de indicativo». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/futuro-simple-indicativo/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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