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Sabana
Ecosistemas y relieves 10 min de lectura

Sabana

La sabana es un bioma tropical de hierbas altas y árboles dispersos, modelado por una larga estación seca, el fuego y los grandes herbívoros.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Ecosistemas y relieves

La sabana es un paisaje de hierbas altas salpicado de árboles y arbustos dispersos que se extiende por las regiones tropicales con una estación seca muy marcada. Es el escenario de las grandes migraciones de ñus del Serengueti, pero también de los llanos inundables del Orinoco, del cerrado brasileño y del norte de Australia. Su aspecto abierto lo modelan la sequía estacional, el fuego y los grandes herbívoros.

¿Qué es la sabana?

En ecología, la sabana es un bioma de las zonas cálidas en el que conviven dos estratos de vegetación: una capa continua de gramíneas y otras plantas herbáceas y, por encima de ella, árboles y arbustos que no llegan a cerrar el dosel. Esa combinación la diferencia del bosque, donde las copas se tocan y dan sombra al suelo, y de la pradera templada, donde los árboles son escasos o inexistentes. Es, por tanto, uno de los grandes tipos de ecosistema terrestre, y uno de los más extensos: suele estimarse que las sabanas ocupan en torno a una quinta parte de las tierras emergidas.

La palabra procede de una voz taína, zabana, que los cronistas españoles recogieron en las Antillas para nombrar las llanuras sin árboles. No debe confundirse con sábana, con tilde, la pieza de tela de la cama, que tiene otro origen.

Características de la sabana

  • Clima cálido todo el año, con temperaturas medias mensuales por encima de unos 18 °C y poca diferencia entre el mes más frío y el más cálido.
  • Lluvias estacionales: una estación húmeda en la que cae casi toda la precipitación y una estación seca que dura varios meses.
  • Vegetación en dos estratos: un tapiz herbáceo continuo y árboles aislados o en bosquetes, con un dosel abierto.
  • Suelos a menudo pobres, lavados por las lluvias tropicales y con pocos nutrientes, lo que favorece a las hierbas frente a los árboles.
  • Incendios frecuentes durante la estación seca, que consumen la hierba seca y frenan el avance de los árboles.
  • Abundancia de herbívoros, desde grandes mamíferos que pastan o ramonean hasta termitas, que reciclan buena parte de la materia vegetal.

El clima de la sabana

En la clasificación de Köppen, el clima típico de la sabana es el tropical con invierno seco (Aw). La precipitación anual varía mucho de una zona a otra, aproximadamente entre 500 y 1.500 mm, pero lo decisivo no es la cantidad total sino su reparto: durante la estación seca pueden pasar meses casi sin lluvia.

Ese ritmo depende del desplazamiento anual de la zona de convergencia intertropical, el cinturón de nubes y tormentas que sigue al Sol. Cuando se sitúa sobre la sabana llegan las lluvias; cuando se aleja hacia el otro hemisferio, el aire se vuelve seco y la hierba amarillea.

Rasgo Estación húmeda Estación seca
Lluvia Tormentas casi diarias; ríos crecidos e inundaciones en las zonas bajas Escasa o nula durante meses
Hierba Verde y en pleno crecimiento Seca, amarilla y muy inflamable
Fauna Época de cría de muchas especies Concentración en torno a ríos y charcas; migraciones

Tipos de sabana

No todas las sabanas son iguales. Se suelen distinguir según la densidad de los árboles y según el factor que las mantiene:

Tipo Rasgo principal Ejemplo
Sabana herbácea Casi solo gramíneas, con árboles muy escasos Llanuras centrales del Serengueti
Sabana arbustiva Matorral disperso sobre la hierba Zonas secas del este de África
Sabana arbolada o parque Árboles más abundantes, aunque sin cerrar el dosel Buena parte del cerrado brasileño
Sabana inundable Se anega durante la estación de lluvias Llanos bajos del Orinoco
Sabana húmeda / seca Depende de la lluvia total; en las húmedas la hierba crece más alta y arde con más frecuencia Guinea (húmeda), Sahel meridional (seca)

Dónde hay sabanas

África

Es el continente con más superficie de sabana. Rodea la selva tropical del Congo por el norte y por el sur y forma paisajes célebres como el Serengueti (Tanzania), el Masái Mara (Kenia) o el entorno del Parque Nacional Kruger (Sudáfrica). Cada año, más de un millón de ñus, acompañados de cebras y gacelas, recorren el ecosistema Serengueti-Mara siguiendo los pastos que hacen crecer las lluvias.

Los llanos de Venezuela y Colombia

Los llanos del Orinoco son una inmensa sabana compartida por ambos países. Durante la estación de lluvias grandes extensiones quedan inundadas y en la seca el agua se retira a ríos y lagunas. Son tierra de ganadería tradicional y cuna de la cultura llanera. Allí viven el chigüire o capibara, el caimán del Orinoco, la anaconda y aves como el corocoro rojo.

El cerrado brasileño

El cerrado ocupa casi una cuarta parte de Brasil y suele considerarse la sabana con más especies del planeta. Sus árboles, de troncos retorcidos y corteza gruesa, conviven con hierbas y arbustos, y en sus mesetas nacen ríos que alimentan algunas de las grandes cuencas sudamericanas.

El norte de Australia

Las sabanas del norte australiano están dominadas por eucaliptos. Son conocidas por sus enormes termiteros, algunos orientados de norte a sur para regular su temperatura, y por las quemas tradicionales de los pueblos aborígenes, que encendían fuegos pequeños al principio de la estación seca para evitar incendios grandes al final.

Hay sabanas, además, en partes de la India y del sudeste asiático, y en zonas de Centroamérica y el Caribe.

Flora de la sabana

Las protagonistas son las gramíneas, muchas de ellas con fotosíntesis C4, un mecanismo que les permite aprovechar mejor el agua con calor intenso y mucha luz. Rebrotan desde la base tras el fuego o tras ser comidas, porque sus yemas quedan protegidas a ras de suelo.

Entre los árboles destacan las acacias africanas, con espinas y copa aplanada; el baobab (Adansonia digitata), que almacena agua en su tronco; la palma de moriche (Mauritia flexuosa) de los llanos, ligada a los cursos de agua; el pequi del cerrado, y los eucaliptos de Australia. Muchas comparten adaptaciones: raíces profundas, hojas caducas en la estación seca y cortezas gruesas que aíslan de las llamas.

Fauna de la sabana

  • Herbívoros que pastan: ñus, cebras, búfalos, gacelas y, en América, el venado de los llanos o el capibara.
  • Herbívoros que ramonean: la jirafa come hojas de las copas de las acacias; el elefante derriba árboles y abre claros, por lo que contribuye a mantener el paisaje abierto.
  • Grandes depredadores: leones, leopardos, guepardos, hienas y licaones en África; el jaguar y el puma en algunas sabanas americanas.
  • Fauna del cerrado: el lobo de crin, el oso hormiguero gigante y el armadillo gigante.
  • Invertebrados: las termitas descomponen madera y hierba seca y sus montículos crean islas de suelo fértil.

El fuego, un factor ecológico

En la sabana el fuego no es solo una catástrofe, sino una pieza del funcionamiento del ecosistema. Al final de la estación seca la hierba acumulada arde con facilidad, a menudo por rayos y, desde hace milenios, también por la acción humana. En muchas sabanas húmedas un mismo lugar puede quemarse cada pocos años.

Los incendios de hierba son rápidos: queman la parte aérea de las gramíneas, que rebrotan pronto, pero matan muchas plántulas de árboles antes de que crezcan. Así se mantiene el equilibrio entre hierba y árboles. Cuando el fuego se suprime durante décadas, numerosas sabanas tienden a cerrarse y a convertirse en bosque o matorral denso; cuando los incendios son demasiado frecuentes o intensos, los árboles adultos también desaparecen. La herbivoría, la lluvia y el suelo completan este equilibrio, y los ecólogos aún debaten el peso de cada factor.

Importancia y amenazas

Las sabanas sostienen a cientos de millones de personas que viven de la ganadería y la agricultura, albergan algunos de los mayores conjuntos de grandes mamíferos que quedan en el mundo, almacenan carbono en suelos y raíces y atraen un turismo de naturaleza clave para países como Kenia o Tanzania.

Entre sus amenazas figuran la conversión en tierras de cultivo, el sobrepastoreo, la caza furtiva, los cambios en el régimen natural de incendios y el cambio climático, que altera la duración de la estación seca. En el cerrado brasileño se ha perdido ya cerca de la mitad de la vegetación original.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Un lugar tiene temperaturas medias mensuales de 24 a 29 °C, 1.100 mm de lluvia al año y cinco meses seguidos con menos de 20 mm. ¿Qué bioma es más probable?

El calor constante descarta los climas templados y la estación seca prolongada descarta la selva tropical, que necesita lluvia todo el año. Es una sabana (clima tropical con invierno seco, Aw).

2. En una sabana caen 1.200 mm anuales, de los que 1.020 mm se concentran entre mayo y octubre. ¿Qué porcentaje de la lluvia cae en la estación húmeda?

Porcentaje = 1.020 / 1.200 · 100 = 85 %. Solo el 15 % restante se reparte en los otros seis meses, lo que confirma una estación seca muy marcada.

3. En una reserva se evitan todos los incendios durante 40 años. ¿Qué cambio cabe esperar en la vegetación?

Sin fuego, las plántulas de árboles sobreviven y crecen, de modo que la cubierta arbórea aumenta y la sabana tiende a cerrarse y transformarse en bosque o matorral denso, con pérdida de las especies propias de espacios abiertos.

4. Indica la adaptación que permite a cada organismo vivir en la sabana: gramínea, baobab, árbol del cerrado, ñu.

Gramínea: yemas a ras de suelo que rebrotan tras el fuego. Baobab: tronco que almacena agua. Árbol del cerrado: corteza gruesa aislante. Ñu: migración en busca de pastos verdes.

Preguntas frecuentes

¿Qué es una sabana en pocas palabras?
Es un bioma tropical formado por un tapiz continuo de hierbas altas con árboles y arbustos dispersos, propio de regiones cálidas con una estación de lluvias y otra seca muy marcada.
¿Cuál es la diferencia entre sabana y pradera?
Las dos están dominadas por hierbas, pero la sabana es tropical, cálida todo el año y tiene árboles dispersos, mientras que la pradera es templada, con inviernos fríos, y casi carece de árboles.
¿Por qué en la sabana hay pocos árboles?
Por la combinación de una estación seca larga, suelos pobres, incendios frecuentes que matan a los árboles jóvenes y herbívoros, como los elefantes, que los dañan o derriban.
¿Hay sabanas en América?
Sí. Las más extensas son los llanos del Orinoco, en Venezuela y Colombia, y el cerrado de Brasil. También hay sabanas en otras zonas de Sudamérica, Centroamérica y el Caribe.
¿El fuego es malo para la sabana?
No necesariamente. Los incendios periódicos forman parte de su dinámica natural y ayudan a mantener el paisaje abierto. El problema surge cuando su frecuencia o intensidad se alteran mucho, ya sea por exceso o por supresión total.

Referencias

  • Bourlière, F. (ed.). Tropical Savannas. Ecosystems of the World, vol. 13. Elsevier.
  • Scholes, R. J. y Archer, S. R. (1997). «Tree-grass interactions in savannas». Annual Review of Ecology and Systematics, 28.
  • Bond, W. J. (2019). Open Ecosystems: Ecology and Evolution beyond the Forest Edge. Oxford University Press.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Sabana». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-sociales/ecosistemas-y-relieves/sabana/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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