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Sustantivos inanimados
Lenguaje 7 min de lectura

Sustantivos inanimados

Los sustantivos inanimados designan todo lo que no es persona ni animal y se reconocen por su comportamiento en la oración.

Última revisión: octubre de 2026 Por el equipo editorial de Conceptualia Categoría: Lenguaje

Los sustantivos inanimados son los que designan todo lo que no es una persona ni un animal: objetos como tenedor, lugares como plaza, sustancias como yeso, plantas como helecho, sucesos como huelga o ideas como prudencia. Son la mayoría del léxico y, aunque nada en su forma los distingue, la gramática los trata de manera distinta: sin a ante el complemento directo, con qué y algo en lugar de quién y alguien, y sin leísmo admitido. Aquí explicamos cómo se reconocen, qué grupos forman y qué ocurre cuando se tratan como si fueran personas.

¿Qué son los sustantivos inanimados?

Un sustantivo inanimado es el que se refiere a entidades que la lengua no concibe como capaces de actuar por iniciativa propia. Se oponen a los animados, que designan personas y animales. La palabra inanimado procede del latín inanimatus, ‘sin alma’, formado con el prefijo negativo in- y anima.

La Nueva gramática de la lengua española (RAE y ASALE, 2009) no presenta la animación como una clase de sustantivos con morfemas propios, sino como un rasgo semántico que cruza otras clasificaciones de el sustantivo y sus clases. Un inanimado puede ser común (tenedor) o propio (Lisboa), concreto (ladrillo) o abstracto (prudencia), individual (pino) o colectivo (pinar), contable (tecla) o no contable (petróleo). Lo que lo define es su comportamiento sintáctico.

Características: cómo reconocerlos

Rasgo Comportamiento del inanimado Ejemplo
Complemento directo Sin preposición a Pintaron la fachada.
Pregunta Con qué ¿Qué pintaron?
Indefinidos algo, nada No queda nada en la nevera.
Relativos que, el cual; no quien La ventana, que estaba abierta…
Pronombre átono de complemento directo Siempre lo, la, los, las El tenedor lo dejé en la mesa.
Género Convencional, sin relación con el sexo el problema, la mano, el sofá, la tecla

El relativo quien se reserva, según el Diccionario panhispánico de dudas, para personas o seres personificados; con inanimados se usa que o el cual. Del mismo modo, el leísmo que admite la norma solo afecta a personas, de modo que con inanimados le como complemento directo es siempre incorrecto.

El género en los inanimados

En los inanimados el género gramatical no informa de ningún sexo: es un rasgo heredado que solo se ve en la concordancia (la mano derecha, el problema grave). Por eso no hay parejas del tipo -o / -a con el mismo significado. Cuando una misma forma cambia de género, cambia también de significado, y a menudo un uso es animado y el otro inanimado: el vocal de la junta (persona) frente a la vocal (letra); el papa frente a la papa (‘patata’).

Tipos de sustantivos inanimados

  • Objetos y artefactos: tenedor, ladrillo, tecla, bombilla, grapadora.
  • Lugares: comunes como plaza, desierto o andén, y propios como Lisboa, el Duero o los Alpes.
  • Sustancias y materias: yeso, petróleo, harina, cobre. Suelen ser no contables.
  • Plantas y partes de plantas: helecho, roble, musgo, bellota. Son seres vivos, pero gramaticalmente inanimados.
  • Fenómenos naturales: tormenta, eclipse, granizo, marea.
  • Sucesos y acciones: huelga, boda, mudanza, examen.
  • Abstractos: cualidades, estados y conceptos como prudencia, nostalgia o libertad. Se tratan en sustantivos abstractos.
  • Colectivos de cosas: pinar, vajilla, constelación, cordillera.
  • Instituciones: ayuntamiento, banco, ministerio. Son inanimados, pero se interpretan con frecuencia como grupos de personas (ver más abajo).

Los inanimados en la oración

Como sujeto

Un inanimado puede ser sujeto, pero normalmente no como agente que actúa con intención, sino como causa, instrumento o entidad que experimenta un cambio: La helada arruinó la cosecha; La llave abrió el candado; El hielo se derritió. Con verbos que exigen voluntad o pensamiento (decidir, opinar, negarse), un sujeto inanimado solo es posible por personificación o por metonimia.

Como complemento directo

El complemento directo inanimado no lleva a: Arreglaron la bombilla; Visitamos Lisboa. La preposición aparece, sin embargo, en dos situaciones:

  • Para evitar la ambigüedad con verbos que relacionan dos cosas del mismo tipo: Este decreto sustituye al anterior; El relámpago precede al trueno.
  • Cuando el inanimado se personifica: Teme a la muerte; Ama a su tierra.

Personificación y metonimia

Dos mecanismos permiten que un inanimado se comporte como animado. En la personificación, se le atribuyen acciones o sentimientos humanos con intención expresiva: La ciudad dormía bajo la niebla; El reloj se negó a funcionar. Hay muchos casos en los ejemplos de personificación. En la metonimia, el nombre de un lugar o de una institución designa a las personas relacionadas con él: El ayuntamiento ha decidido cerrar el parque; Todo el estadio se puso en pie. En estos usos el sustantivo admite construcciones de animado, como la a del complemento directo: Demandaron al banco.

Ejemplos comentados

  1. Pintaron la fachada de azul. Inanimado como complemento directo, sin a.
  2. ¿Qué has encontrado en el cajón? La pregunta con qué espera una respuesta inanimada.
  3. La grapadora, que estaba rota, acabó en la basura. Relativo que, no quien.
  4. El tenedor lo puse junto al plato. Pronombre lo; le sería incorrecto.
  5. La tormenta derribó dos postes. Sujeto inanimado con valor de causa.
  6. Esta llave abre el trastero. Sujeto inanimado con valor de instrumento.
  7. El musgo cubre las piedras del muro. Planta: ser vivo, pero inanimado.
  8. El relámpago precede al trueno. Complemento directo inanimado con a para evitar la ambigüedad.
  9. La ciudad dormía bajo la niebla. Personificación de un inanimado.
  10. El ministerio ha publicado las notas. Metonimia: la institución por las personas que trabajan en ella.
  11. Se ha suspendido la huelga. Suceso como sujeto de una pasiva refleja.
  12. No queda nada de harina. Indefinido nada con sustancia no contable.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Clasifica estos inanimados por su tipo: eclipse, yeso, roble, mudanza, cordillera.

Eclipse: fenómeno natural. Yeso: sustancia. Roble: planta. Mudanza: suceso. Cordillera: colectivo de cosas.

2. Corrige: «La bombilla, quien estaba fundida, la cambié ayer».

«La bombilla, que estaba fundida, la cambié ayer». Quien no se usa con inanimados.

3. Corrige el leísmo: «El paquete le recogí en correos».

«El paquete lo recogí en correos». Con inanimados el complemento directo es siempre lo, la, los o las.

4. ¿Por qué lleva a «El euro sustituyó a la peseta»?

Porque los dos sustantivos son inanimados y del mismo tipo: la a marca cuál es el complemento directo y evita la ambigüedad.

5. Indica si hay personificación o metonimia: «El viejo puente suspiraba con cada camión» y «Madrid ha aprobado el presupuesto».

En la primera, personificación (un puente no suspira). En la segunda, metonimia: Madrid designa a sus autoridades.

Cómo usarlos correctamente

El rasgo inanimado explica errores muy frecuentes: el uso de quien con cosas (*la empresa quien), el leísmo con objetos (*el coche le aparqué) o la a innecesaria ante complementos directos de cosa (*Busco a un piso). También ayuda a escribir mejor: atribuir a un inanimado acciones voluntarias es un recurso literario consciente, pero en un informe o un texto técnico conviene evitarlo y nombrar al responsable real (los técnicos del ministerio en lugar de el ministerio piensa) cuando importa quién actúa.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un sustantivo inanimado?

Es el que designa entidades que no son personas ni animales: objetos, lugares, sustancias, plantas, fenómenos, sucesos o ideas. Por ejemplo, tenedor, plaza, yeso, helecho, tormenta o prudencia.

¿Las plantas son sustantivos inanimados?

Sí. Aunque sean seres vivos, se comportan gramaticalmente como inanimados: el complemento directo no lleva a (Podaron el roble) y se pregunta por ellas con qué.

¿Un sustantivo inanimado puede llevar la preposición a?

Sí, en dos casos: para evitar ambigüedades con verbos como sustituir o preceder (El euro sustituyó a la peseta) y cuando el inanimado se personifica (Teme a la muerte).

¿Se puede usar «le» con un sustantivo inanimado?

No como complemento directo. Con cosas se usan lo, la, los y las: «El tenedor lo dejé en la mesa», no «le dejé».

¿Una institución es un sustantivo animado o inanimado?

Es inanimado, pero por metonimia se interpreta a menudo como el grupo de personas que la forman, y entonces admite construcciones de animado: «Demandaron al banco».

Referencias

  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa, 2009.
  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario panhispánico de dudas, entradas «a», «leísmo» y «quien». Madrid: Santillana, 2005.
  • Bosque, Ignacio, y Demonte, Violeta (dirs.). Gramática descriptiva de la lengua española. Madrid: Espasa, 1999.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Sustantivos inanimados». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/sustantivos-inanimados/

Sobre el autor

Conceptualia. El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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