
Literatura de la Ilustración (siglo XVIII)
La literatura de la Ilustración es la literatura española del siglo XVIII, guiada por la razón y el deseo de enseñar deleitando mediante el ensayo, la fábula y el teatro neoclásico.
La literatura de la Ilustración es la que se escribió en España durante el siglo XVIII bajo el lema de la razón, la utilidad y el buen gusto. Fue un siglo de ensayistas que querían reformar el país, de dramaturgos que pusieron reglas al teatro y de fabulistas que enseñaban moral en verso. Feijoo, Cadalso, Jovellanos, Moratín, Iriarte y Samaniego son sus nombres imprescindibles.
¿Qué es la literatura de la Ilustración?
Es la producción literaria vinculada a la Ilustración, el movimiento intelectual europeo que confiaba en la razón y en la ciencia para mejorar la sociedad. En España abarca aproximadamente desde la llegada de los Borbones (1700) hasta la guerra de la Independencia (1808).
Su principio rector procede de Horacio: la literatura debe enseñar deleitando. Por eso predominan los géneros útiles, como el ensayo, la sátira, la fábula y la comedia de costumbres, y se rechazan los excesos de la literatura barroca, que los ilustrados consideraban oscura, extravagante y contraria a la verosimilitud.
Características
- Racionalismo y espíritu crítico. Se combaten la superstición, la ignorancia y los prejuicios.
- Finalidad didáctica. Cada obra quiere educar al lector o reformar una costumbre.
- Normas clásicas. El neoclasicismo exige orden, claridad, verosimilitud y, en el teatro, las tres unidades de acción, tiempo y lugar.
- Auge de la prosa de ideas. El ensayo, el periódico y la carta se convierten en vehículos de debate público.
- Apoyo institucional. Se crean la Biblioteca Real (1712), la Real Academia Española (1713), que publica el Diccionario de autoridades entre 1726 y 1739, y la Real Academia de la Historia (1738), además de las Sociedades Económicas de Amigos del País.
- Debate sobre España. Los ilustrados reflexionan sobre el atraso del país y proponen reformas en agricultura, educación y economía.
Etapas
| Etapa | Rasgos | Autores |
|---|---|---|
| Primera mitad del siglo: posbarroco y primera Ilustración | Pervivencia del gusto barroco; nace el ensayo crítico | Feijoo, Torres Villarroel, Luzán |
| Segunda mitad: neoclasicismo | Teatro reglado, fábula, sátira, poesía anacreóntica y filosófica | Cadalso, Jovellanos, Iriarte, Samaniego, Moratín padre e hijo, Meléndez Valdés |
| Finales de siglo: prerromanticismo | Sentimentalismo, melancolía, ambientes nocturnos | Cadalso (Noches lúgubres), Meléndez Valdés en su última etapa |
Ejemplos
Catorce obras y autores comentados, agrupados por géneros.
Ensayo y prosa
- Benito Jerónimo Feijoo, Teatro crítico universal (1726-1739). Ocho tomos de discursos sobre medicina, física, historia o costumbres. El primero, «Voz del pueblo», niega que la opinión de la mayoría sea garantía de verdad. Con sus Cartas eruditas y curiosas, Feijoo popularizó el ensayo en España.
- Diego de Torres Villarroel, Vida. Autobiografía publicada por partes desde 1743, con un tono burlón que recuerda a la picaresca. Muestra la transición entre el gusto barroco y el nuevo siglo.
- José Francisco de Isla, Fray Gerundio de Campazas (1758). Novela satírica contra los predicadores que llenaban sus sermones de latinajos y retórica hueca. La Inquisición prohibió la obra poco después de su publicación.
- José Cadalso, Cartas marruecas. Un viajero marroquí, Gazel, escribe a su maestro Ben-Beley sobre las costumbres españolas, guiado por el cristiano Nuño. Siguiendo el modelo de las Cartas persas de Montesquieu, la mirada del extranjero permite criticar España. Se publicaron póstumamente, en prensa en 1789 y como libro en 1793.
- Cadalso, Los eruditos a la violeta (1772). Sátira de quienes aparentan saber de todo tras un barniz de lecturas superficiales, presentada como un curso completo de todas las ciencias repartido en siete lecciones, una por cada día de la semana.
- Gaspar Melchor de Jovellanos, Informe sobre la ley agraria (1795). Encargado por la Sociedad Económica Matritense, propone liberar la tierra de trabas para que prospere la agricultura. Es el ejemplo más claro de literatura al servicio de la reforma.
Teatro
- Ignacio de Luzán, La Poética (1737). Tratado que fija las normas neoclásicas: verosimilitud, decoro, finalidad moral y unidades dramáticas. Sirvió de base teórica al teatro reformado.
- Leandro Fernández de Moratín, La comedia nueva o El café (1792). En un café de Madrid se comenta el estreno de una comedia disparatada escrita por don Eleuterio. Moratín ridiculiza el teatro de su tiempo desde las reglas neoclásicas.
- Moratín, El sí de las niñas (estrenada en 1806). Doña Francisca, de dieciséis años, va a casarse por imposición de su madre con don Diego, de cincuenta y nueve, aunque ama a un joven oficial. La obra critica los matrimonios concertados y la educación basada en la obediencia, y respeta las tres unidades.
- Ramón de la Cruz, sainetes. Piezas breves y cómicas, como Manolo o La pradera de San Isidro, que retratan a los majos, petimetres y vendedores de Madrid. Muestran que junto al teatro reglado triunfaba un teatro popular.
Poesía y fábula
- Tomás de Iriarte, Fábulas literarias (1782). Cada fábula encierra un precepto sobre el arte de escribir. En «Los dos conejos», mientras dos conejos discuten si los perros que los persiguen son galgos o podencos, los perros los alcanzan: crítica de quienes se pierden en cuestiones menores.
- Félix María de Samaniego, Fábulas morales (1781-1784). Escritas para los alumnos del Real Seminario de Bergara, fundado por la Real Sociedad Bascongada de Amigos del País. La fábula como herramienta pedagógica, en verso sencillo y fácil de memorizar.
- Juan Meléndez Valdés. Figura central de la escuela poética salmantina. En 1780 la Real Academia Española premió su égloga Batilo. Su poesía evoluciona de la anacreóntica, ligera y sensual, a la reflexión filosófica y social.
- Nicolás Fernández de Moratín, «Fiesta de toros en Madrid». Quintillas que recrean una corrida medieval con el Cid como protagonista. Prueba de que el neoclasicismo no excluía los temas nacionales ni los metros tradicionales.
Ejercicios resueltos
1. ¿Qué son las tres unidades del teatro neoclásico? Pon un ejemplo de obra que las respete.
Unidad de acción (una sola trama), de tiempo (la acción no supera un día) y de lugar (un único espacio). El sí de las niñas transcurre en una posada de Alcalá de Henares en menos de un día.
2. Clasifica como neoclásica o prerromántica: El sí de las niñas, Noches lúgubres, Fábulas literarias.
Neoclásicas: El sí de las niñas y Fábulas literarias. Prerromántica: Noches lúgubres, por su ambiente nocturno, la desesperación del protagonista y el tema de la muerte.
3. ¿Por qué Cadalso elige a un marroquí como narrador de las Cartas marruecas?
Porque la mirada de un extranjero permite describir con distancia y aparente inocencia las costumbres españolas y criticarlas sin que el autor hable en primera persona.
4. Une autor y género: Feijoo, Samaniego, Ramón de la Cruz, Jovellanos.
Feijoo: ensayo. Samaniego: fábula. Ramón de la Cruz: sainete. Jovellanos: ensayo e informe, además de poesía y teatro.
5. Explica la moraleja de «Los dos conejos» y aplícala a una situación actual.
Quien discute detalles sin importancia ante un peligro real acaba perdiendo. Hoy podría aplicarse a un equipo que debate el color del logotipo mientras el proyecto se queda sin presupuesto.
Importancia
El siglo XVIII tuvo durante mucho tiempo fama de periodo pobre en literatura, pero sus aportaciones son decisivas: creó el ensayo moderno en español, profesionalizó la prensa, fijó la ortografía y el diccionario académicos y renovó el teatro con una comedia de costumbres que anticipa el realismo. Sus debates sobre la educación de la mujer, la libertad de elección en el matrimonio o la reforma económica siguen siendo actuales.
Además, en sus últimas décadas germinan la melancolía y el subjetivismo que estallarán en el romanticismo literario del siglo XIX.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la literatura de la Ilustración?
Es la literatura del siglo XVIII inspirada por la confianza en la razón y por el deseo de reformar la sociedad. Busca enseñar deleitando y cultiva sobre todo el ensayo, la sátira, la fábula y el teatro neoclásico.
¿Cuáles son los principales autores de la Ilustración española?
Feijoo, Luzán, Cadalso, Jovellanos, Leandro Fernández de Moratín, Tomás de Iriarte, Félix María de Samaniego, Meléndez Valdés y Ramón de la Cruz.
¿Qué diferencia hay entre Ilustración y neoclasicismo?
La Ilustración es el movimiento de ideas basado en la razón y el progreso; el neoclasicismo es la estética que lo acompaña en el arte y la literatura, con imitación de los clásicos y respeto a las reglas.
¿Por qué abundan las fábulas en el siglo XVIII?
Porque encajaban con el ideal didáctico de la época: son breves, entretenidas y terminan en una moraleja. Iriarte las dedicó a los preceptos literarios y Samaniego a la educación moral de los jóvenes.
¿De qué trata El sí de las niñas?
De una joven de dieciséis años a la que su madre quiere casar con un hombre de cincuenta y nueve. La comedia defiende que los hijos puedan elegir con libertad y critica la educación que enseña a fingir obediencia.
Referencias
- Nigel Glendinning, Historia de la literatura española, 4: El siglo XVIII, Barcelona, Ariel.
- Russell P. Sebold, Cadalso: el primer romántico «europeo» de España, Madrid, Gredos, 1974.
- Ignacio de Luzán, La Poética o reglas de la poesía en general y de sus principales especies, Zaragoza, 1737.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Literatura de la Ilustración (siglo XVIII)». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/literatura-de-la-ilustracion-siglo-xviii/

















