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Respiración
Anatomía 6 min de lectura

Respiración

La respiración es el proceso por el que el cuerpo incorpora oxígeno, lo reparte a las células y elimina el dióxido de carbono.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Anatomía

La respiración es el conjunto de procesos mediante los cuales el organismo incorpora oxígeno del aire, lo hace llegar a todas las células y elimina el dióxido de carbono que estas producen. En el lenguaje cotidiano suele referirse solo a inspirar y espirar, pero en fisiología abarca desde el movimiento del aire por las vías respiratorias hasta el aprovechamiento del oxígeno dentro de cada célula.

¿Qué es la respiración?

El término procede del latín respirare, «soplar de nuevo». Se distinguen dos niveles que conviene no confundir. La respiración externa es el intercambio de gases entre el aire y la sangre en los pulmones. La respiración interna o celular es el conjunto de reacciones químicas con las que las células usan el oxígeno para obtener energía en forma de ATP, liberando dióxido de carbono y agua como residuos.

Órganos que intervienen

El aire recorre un camino con dos tramos: las vías aéreas, que lo conducen, y los pulmones, donde se produce el intercambio.

Estructura Qué hace
Fosas nasales y cavidad nasal Calientan, humedecen y filtran el aire con mucosa y vellosidades.
Faringe y laringe Conducen el aire; la laringe contiene las cuerdas vocales y la epiglotis protege la entrada.
Tráquea Tubo de unos 11-12 cm reforzado con anillos de cartílago que se divide en dos bronquios.
Bronquios y bronquiolos Ramificaciones cada vez más finas que reparten el aire por los pulmones.
Alvéolos Pequeños sacos de pared finísima, rodeados de capilares, donde pasan los gases a la sangre. Se calcula que hay entre 300 y 500 millones por persona.
Pleuras Membranas que envuelven los pulmones y permiten que se deslicen al respirar.
Diafragma y músculos intercostales Músculos que mueven la caja torácica y generan el flujo de aire.

El pulmón derecho tiene tres lóbulos y el izquierdo dos, ya que deja sitio al corazón.

Cómo funciona

1. Ventilación pulmonar

Es la entrada y salida de aire. En la inspiración el diafragma se contrae y desciende, y los intercostales externos elevan las costillas; el tórax se ensancha, la presión interior baja y el aire entra. La espiración en reposo es pasiva: los músculos se relajan, los pulmones recuperan su tamaño por elasticidad y el aire sale. Solo en el esfuerzo intervienen músculos espiratorios, como los abdominales.

2. Intercambio de gases

En los alvéolos, el oxígeno pasa a la sangre y el dióxido de carbono sale de ella por simple difusión, de la zona de mayor concentración a la de menor. La enorme superficie alveolar, que suele estimarse en unos 70 metros cuadrados, y el grosor mínimo de la barrera lo hacen muy eficaz. Un líquido llamado surfactante reduce la tensión superficial y evita que los alvéolos se colapsen.

3. Transporte

Casi todo el oxígeno viaja unido a la hemoglobina de los glóbulos rojos. El dióxido de carbono se transporta sobre todo como bicarbonato en el plasma, y en menor medida unido a la hemoglobina o disuelto. El sistema circulatorio lleva la sangre oxigenada a los tejidos y devuelve la cargada de dióxido de carbono a los pulmones.

4. Respiración celular

Dentro de las mitocondrias, el oxígeno permite oxidar la glucosa y otros nutrientes para producir ATP, la moneda energética de la célula.

Control de la respiración

La respiración es automática y está regulada por centros del bulbo raquídeo y la protuberancia, en el tronco del encéfalo, que forman parte del sistema nervioso. Estos centros se guían sobre todo por la concentración de dióxido de carbono y el pH de la sangre, que detectan los quimiorreceptores. Por eso respiramos más rápido al hacer ejercicio. Además, podemos modificar la respiración de forma voluntaria, por ejemplo al hablar, cantar o contener el aire un rato, algo que se ve en los movimientos voluntarios e involuntarios.

Valores de referencia

  • Frecuencia respiratoria de un adulto sano en reposo: unas 12-20 respiraciones por minuto.
  • Volumen corriente (aire que entra en una respiración tranquila): alrededor de 500 ml.
  • Capacidad pulmonar total: de unos 5 a 6 litros, según talla, sexo y edad.
  • Composición aproximada: el aire inspirado contiene un 21 % de oxígeno y un 0,04 % de dióxido de carbono; el espirado conserva en torno a un 16 % de oxígeno y un 4 % de dióxido de carbono.

Cuidados y salud

Algunas enfermedades frecuentes del aparato respiratorio son el asma, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), las neumonías y las infecciones respiratorias. El tabaco es el principal factor de riesgo evitable de las enfermedades pulmonares crónicas y del cáncer de pulmón. Ayudan a proteger los pulmones no fumar, hacer ejercicio con regularidad, ventilar los espacios cerrados, vacunarse según las recomendaciones sanitarias y consultar ante tos persistente o dificultad para respirar. Esta información es divulgativa y no sustituye la consulta con un profesional sanitario.

Importancia

Las células no almacenan oxígeno en cantidades significativas, por lo que sin respiración las funciones vitales se interrumpen en pocos minutos. El cerebro es especialmente sensible a su falta. Además, la respiración contribuye a mantener el equilibrio ácido-base de la sangre y se coordina con el resto de sistemas del cuerpo humano.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre respiración y ventilación?

La ventilación es solo el movimiento del aire hacia dentro y fuera de los pulmones. La respiración incluye además el intercambio de gases en los alvéolos, su transporte por la sangre y el uso del oxígeno en las células.

¿Por qué es pasiva la espiración en reposo?

Porque los pulmones y la caja torácica son elásticos. Al relajarse el diafragma y los intercostales, el tórax recupera su volumen y expulsa el aire sin esfuerzo muscular.

¿Cuántas veces respiramos al día?

Con una frecuencia de 12 a 20 respiraciones por minuto, resultan entre unas 17.000 y 29.000 respiraciones diarias en un adulto en reposo, aunque varía con la actividad.

¿Qué nos hace respirar más rápido al hacer ejercicio?

El músculo produce más dióxido de carbono, que baja el pH de la sangre. Los quimiorreceptores lo detectan y el bulbo raquídeo aumenta la frecuencia y la profundidad de la respiración.

¿Se puede dejar de respirar de forma voluntaria?

Se puede contener el aire un tiempo, pero no indefinidamente: al subir el dióxido de carbono, los centros respiratorios fuerzan la inspiración de manera refleja.

Referencias

  • Guyton, A. C. y Hall, J. E. Tratado de fisiología médica. Elsevier.
  • Tortora, G. J. y Derrickson, B. Principios de anatomía y fisiología. Editorial Médica Panamericana.
  • Netter, F. H. Atlas de anatomía humana. Elsevier.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Respiración». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/anatomia/respiracion/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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