
Hembrismo
El hembrismo es un término polémico con el que se alude a actitudes de superioridad o desprecio de mujeres hacia hombres; su validez como concepto está en discusión.
El hembrismo es un término que se usa, sobre todo en el debate público y en las redes, para designar una supuesta actitud de superioridad o desprecio de algunas mujeres hacia los hombres, a modo de réplica del machismo. Se trata de un concepto polémico: no forma parte del vocabulario establecido de las ciencias sociales y su propia existencia como fenómeno social es objeto de discusión.
¿Qué es el hembrismo?
La palabra procede de «hembra» y el sufijo -ismo, formado por analogía con «machismo». Quienes la emplean suelen referirse con ella a actitudes o discursos que, según su valoración, desprecian, culpabilizan o discriminan a los hombres por el mero hecho de serlo, o que presentan a las mujeres como moralmente superiores.
Conviene señalar desde el principio que no existe una definición única ni consensuada. Su uso varía según quien lo emplea: como descripción de conductas concretas, como crítica a ciertas corrientes ideológicas o como etiqueta contra el feminismo en general. Esta última utilización es rechazada por quienes defienden que feminismo y hembrismo no son lo mismo.
Hembrismo, machismo y feminismo
| Concepto | Significado |
|---|---|
| Machismo | Conjunto de actitudes, prácticas y creencias que sitúan a los hombres en una posición de superioridad y legitiman la desigualdad hacia las mujeres. |
| Feminismo | Movimiento social y corriente de pensamiento que defiende la igualdad de derechos y oportunidades entre mujeres y hombres. Tiene múltiples corrientes. |
| Hembrismo | Término utilizado para designar actitudes de supremacía o desprecio de mujeres hacia hombres. Su validez como categoría es debatida. |
| Misandria | Aversión, desprecio u odio hacia los hombres. Es un concepto más extendido que hembrismo en el ámbito académico, aunque también minoritario. |
El debate sobre su existencia
La discusión tiene dos posturas principales, que conviene presentar con sus argumentos:
Quienes consideran que existe
Sostienen que hay actitudes concretas de menosprecio, generalización o discriminación hacia los hombres por parte de algunas mujeres o de ciertos discursos, y que reconocerlo no implica negar la desigualdad que sufren las mujeres. Defienden que toda forma de prejuicio por razón de sexo merece ser criticada, venga de quien venga.
Quienes lo rechazan como categoría
Argumentan que el machismo es un sistema histórico y estructural de poder que afecta a las leyes, la economía, la cultura y la violencia, y que no tiene un equivalente simétrico. A su juicio, las conductas de rechazo hacia los hombres pueden existir como actitudes individuales, pero no constituyen un sistema de dominación comparable, por lo que el término «hembrismo» generaría una falsa equivalencia y se usaría para restar importancia a la desigualdad o para desacreditar el feminismo.
Ambos puntos de vista coinciden en un punto: la violencia o el desprecio hacia cualquier persona por razón de su sexo es reprobable. Lo que se discute es si ese fenómeno es un sistema social, si es comparable al machismo y si el término es adecuado para nombrarlo.
Contexto social
Los datos sobre desigualdad de género (brecha salarial, violencia machista, representación en puestos de poder) se miden por organismos como la ONU, la Unión Europea o el Instituto Nacional de Estadística, y apuntan en general a una situación más desfavorable para las mujeres en esos indicadores. A la vez, existen cuestiones en las que los hombres presentan peores cifras, como la mortalidad por suicidio, los accidentes laborales mortales o el fracaso escolar en algunos países, temas que se discuten desde la perspectiva de los estudios de masculinidades y que no se explican por un único factor.
Los estudios de masculinidades, con autores como Raewyn Connell, analizan cómo los modelos tradicionales de masculinidad también perjudican a los propios hombres.
Por qué importa el uso del término
- Las palabras que usamos en el debate público condicionan cómo se entienden los problemas.
- Equiparar fenómenos de distinta escala o naturaleza puede distorsionar el análisis, pero ignorar el prejuicio hacia cualquier grupo también lo empobrece.
- Un debate riguroso requiere distinguir entre actitudes individuales, discursos ideológicos y estructuras sociales.
Para contextualizar el tema: machismo, feminismo, misoginia, misandria e igualdad de género.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el hembrismo?
¿Es lo mismo hembrismo que feminismo?
¿Es el hembrismo lo contrario del machismo?
¿Aparece en los diccionarios?
¿Qué diferencia hay entre hembrismo y misandria?
Referencias
- Beauvoir, S. de (1949). El segundo sexo.
- Connell, R. W. (1995). Masculinities (edición en español: Masculinidades).
- Amorós, C. (1985). Hacia una crítica de la razón patriarcal.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2023). «Hembrismo». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/sociedad/hembrismo/

















