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Generación del 36
Lenguaje 8 min de lectura

Generación del 36

La generación del 36 reúne a los escritores españoles cuya trayectoria quedó partida por la guerra civil, entre el exilio, la posguerra y la poesía existencial.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

La generación del 36 agrupa a los escritores españoles que empezaban a publicar cuando estalló la guerra civil y a los que el conflicto marcó la vida y la obra. Es una generación partida: unos escribieron desde el bando vencedor, otros desde el exilio o la cárcel, y otros fueron evolucionando hacia una poesía existencial y social. Aquí verás qué se entiende por esta etiqueta, por qué la crítica la discute, sus vertientes, sus autores y obras más representativos y ejercicios resueltos.

¿Qué es la generación del 36?

Con el nombre de generación del 36 se designa a un conjunto de poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas nacidos, aproximadamente, entre 1905 y 1916. Llegaron a la literatura a comienzos de los años treinta, a la sombra de la generación del 27, y la guerra civil (1936-1939) interrumpió su desarrollo justo cuando empezaban a consolidarse. El año 1936 no señala, por tanto, un manifiesto ni un homenaje, sino un corte histórico.

Conviene usar la etiqueta con prudencia. Parte de la crítica duda de que formen una generación en sentido estricto, porque sus miembros siguieron caminos opuestos y no compartieron un programa estético. Otros prefieren hablar de generación escindida, de promoción de la República o, para los que se quedaron, de primera generación de posguerra. Tampoco hay acuerdo sobre la nómina: algunos autores, como Blas de Otero o Gabriel Celaya, aparecen en ella o fuera de ella según el manual.

Características

  • La guerra como experiencia decisiva. Muchos combatieron, sufrieron cárcel, perdieron amigos o tuvieron que exiliarse. El conflicto condiciona los temas y el tono.
  • Rehumanización. Frente a la poesía pura y el juego vanguardista, buscan una literatura más directa, preocupada por el hombre, la fe, el amor o la injusticia.
  • Vuelta a las formas clásicas. En la inmediata posguerra se recupera el soneto y la métrica tradicional, con Garcilaso como modelo.
  • Diversidad ideológica. Conviven autores falangistas o católicos con otros republicanos, y algunos cambian de posición con los años.
  • Presión de la censura. Quienes escriben en la España de Franco lo hacen bajo una dictadura con censura previa, lo que obliga al simbolismo o al silencio.
  • Peso del exilio. Otra parte de la generación escribe desde México, Argentina, Estados Unidos o Francia, lejos de su público natural.

Vertientes de la generación

La crítica suele distinguir varias líneas, sin que las fronteras sean rígidas. La clasificación más citada procede de Dámaso Alonso, que en los años cincuenta habló de poesía arraigada y poesía desarraigada.

Vertiente Rasgos Autores y revistas
Poesía arraigada Visión serena y ordenada del mundo, temas de la familia, Dios, el paisaje y la patria; formas clásicas Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, José García Nieto; revistas Escorial (1940) y Garcilaso (1943)
Poesía desarraigada Angustia existencial, el mundo como caos, tono bronco y versículo Dámaso Alonso (de la generación anterior), Victoriano Crémer, Eugenio de Nora; revista Espadaña (León, 1944)
Literatura del exilio Nostalgia, memoria de la guerra, reflexión sobre España desde fuera Juan Gil-Albert, Arturo Serrano Plaja, Francisco Ayala, Ramón J. Sender, Max Aub, María Zambrano
Poesía de guerra y de cárcel Compromiso republicano, épica popular y, después, intimidad dolorida Miguel Hernández; revista Hora de España (Valencia, 1937)

En la narrativa y el teatro, la generación se identifica con los primeros novelistas y dramaturgos de posguerra, que desembocan en el existencialismo y el realismo de los años cincuenta.

Ejemplos: autores y obras comentadas

  • Miguel Hernández, El rayo que no cesa (1936). Sonetos amorosos de gran intensidad y la «Elegía» a Ramón Sijé, que empieza: «Yo quiero ser llorando el hortelano / de la tierra que ocupas y estercolas». Une forma clásica y pasión desbordada.
  • Miguel Hernández, Viento del pueblo (1937). Poesía de guerra escrita para ser leída en el frente. Es el ejemplo más claro de literatura comprometida del lado republicano.
  • Miguel Hernández, «Nanas de la cebolla». Escrita en la cárcel tras recibir una carta de su mujer: «La cebolla es escarcha / cerrada y pobre». Pertenece al Cancionero y romancero de ausencias, que dejó inédito al morir preso en Alicante en 1942.
  • Luis Rosales, La casa encendida (1949). Largo poema en versículo sobre la memoria familiar. Es una de las cimas de la poesía arraigada y anticipa la poesía de la experiencia.
  • Leopoldo Panero, Escrito a cada instante (1949). Poesía religiosa e íntima, de tono reposado, representativa del grupo de Escorial.
  • Dionisio Ridruejo. Poeta y fundador de Escorial, pasó del falangismo a la oposición al régimen. Ilustra cómo la trayectoria ideológica de estos autores no fue fija.
  • Camilo José Cela, La familia de Pascual Duarte (1942). Inaugura el tremendismo, novela de violencia extrema contada por un condenado a muerte. Cela recibió el Nobel en 1989.
  • Gonzalo Torrente Ballester, Los gozos y las sombras (1957-1962). Trilogía realista ambientada en un pueblo gallego antes de la guerra. Su autor pasó después a la novela experimental con La saga/fuga de J. B. (1972).
  • Antonio Buero Vallejo, Historia de una escalera (estrenada en 1949). Premio Lope de Vega; renovó el teatro con un drama sobre la frustración de varias familias de vecinos a lo largo de treinta años.
  • Miguel Mihura, Tres sombreros de copa (escrita en 1932, estrenada en 1952). Comedia de humor absurdo que tardó veinte años en subir a escena; muestra el desfase entre creación y recepción en esta generación.
  • Ramón J. Sender, Réquiem por un campesino español (1953, primero titulada Mosén Millán). Novela breve escrita en el exilio sobre la muerte de un joven campesino al inicio de la guerra.
  • Francisco Ayala, La cabeza del cordero (1949). Relatos sobre la guerra civil escritos en Argentina. Ayala recibió el Premio Cervantes en 1991.
  • Pedro Laín Entralgo, España como problema (1949). Ensayo que retoma la reflexión sobre el país iniciada por la generación del 98 y continuada por la del 14.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. ¿Por qué 1936 es la fecha que da nombre a esta generación?

No hay manifiesto ni homenaje: es el año del inicio de la guerra civil, que interrumpió y dividió la trayectoria de estos autores. Respuesta: por el estallido de la guerra civil.

2. Clasifica como poesía arraigada o desarraigada: un poema sereno sobre el hogar y Dios en soneto; un poema en versículo que describe el mundo como un caos.

La serenidad y la forma clásica son propias de la poesía arraigada; la angustia y el versículo, de la desarraigada. Respuesta: el primero, arraigada; el segundo, desarraigada.

3. Completa: la novela que inaugura el tremendismo es ______, de ______ (1942).

Es la confesión de un campesino extremeño condenado a muerte. Respuesta: La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela.

4. Relaciona cada revista con su orientación: Garcilaso, Espadaña, Hora de España.

Garcilaso (1943) defendía el clasicismo; Espadaña (1944), la poesía desarraigada y crítica; Hora de España (1937), la cultura republicana en guerra. Respuesta: clasicismo, desarraigo y compromiso republicano.

5. Corrige: «Todos los autores del 36 apoyaron al mismo bando».

La generación estuvo dividida: hubo autores afines al régimen, republicanos, exiliados y escritores que cambiaron de postura. Respuesta: «Los autores del 36 se repartieron entre bandos y trayectorias distintas».

Importancia

La generación del 36 es el eslabón entre la brillantez de preguerra y la literatura de la España de Franco y del exilio. Sus poetas recuperaron las formas clásicas y prepararon la poesía existencial y social; sus narradores abrieron el camino al realismo de la generación del 50; sus dramaturgos devolvieron el teatro serio a los escenarios. Estudiarla obliga a leer con cautela las etiquetas: más que un grupo unido, es el retrato de una generación rota por la guerra.

Preguntas frecuentes

¿Quiénes pertenecen a la generación del 36?

Suelen citarse Miguel Hernández, Luis Rosales, Leopoldo Panero, Luis Felipe Vivanco, Dionisio Ridruejo, Juan Gil-Albert, Camilo José Cela, Gonzalo Torrente Ballester, Antonio Buero Vallejo o Francisco Ayala, aunque la nómina varía según los críticos.

¿Por qué se discute la existencia de la generación del 36?

Porque sus miembros no compartieron un programa común y la guerra los separó en bandos, exilios y estéticas distintas. Por eso algunos críticos prefieren hablar de generación escindida o de primera generación de posguerra.

¿Qué es la poesía arraigada y la desarraigada?

Son términos de Dámaso Alonso. La arraigada ve el mundo como un orden armonioso y usa formas clásicas; la desarraigada lo percibe como caos y expresa angustia existencial.

¿Miguel Hernández es de la generación del 27 o del 36?

Por edad y trayectoria se le sitúa en la del 36, aunque tuvo amistad con poetas del 27 y por eso a veces se le considera su continuador.

¿Qué es el tremendismo?

Una corriente narrativa de la posguerra que muestra la violencia y la miseria con crudeza. Se considera que la inicia La familia de Pascual Duarte (1942), de Camilo José Cela.

Referencias

  • Alonso, D. (1952). Poetas españoles contemporáneos. Gredos.
  • Rubio, F. (1976). Las revistas poéticas españolas (1939-1975). Turner.
  • García de la Concha, V. (1987). La poesía española de 1935 a 1975. Cátedra.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Generación del 36». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/generacion-del-36/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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