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Tmesis
Lenguaje 8 min de lectura

Tmesis

La tmesis es la figura retórica que separa las partes de una palabra compuesta para intercalar otras palabras entre ellas.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

La tmesis es una figura retórica que consiste en partir en dos una palabra compuesta e intercalar entre sus partes otra u otras palabras. Fue frecuente en la poesía latina, donde el orden libre de las palabras lo permitía, y en español sobrevive de forma discreta en expresiones tan corrientes como «clara y llanamente». En este artículo verás qué es exactamente, cómo reconocerla, ejemplos clásicos y actuales y en qué se diferencia del hipérbaton.

¿Qué es la tmesis?

La tmesis es la separación de los elementos de una palabra compuesta o derivada mediante la inserción de otras palabras entre ellos. El lector o el oyente debe reconstruir mentalmente la palabra original para comprender el sentido. El término procede del griego tmêsis ‘corte, sección’, derivado del verbo témnein ‘cortar’, el mismo que aparece en átomo (‘lo que no se puede cortar’).

Los tratados de retórica la incluyen entre las figuras retóricas que alteran la forma o el orden de las palabras; según el autor, se clasifica como figura de dicción o de construcción. El gramático latino Elio Donato, en el siglo IV, la consideraba una de las especies del hipérbaton, junto a la anástrofe o el paréntesis.

Características

  • Afecta a una sola palabra, normalmente compuesta (quae-cumque) o formada con un sufijo de origen léxico (clara-mente).
  • Intercala material entre sus partes: una o varias palabras, una conjunción o incluso una oración.
  • No cambia el significado: la palabra conserva su sentido, solo que aparece fragmentada.
  • Exige un esfuerzo de reconstrucción, lo que produce extrañeza, énfasis o efecto humorístico.
  • Depende de la lengua: es natural en latín y griego, de orden muy libre, y escasa en español, donde las palabras compuestas están muy cohesionadas.

Cómo reconocerla

  1. Busca un fragmento que no tenga sentido por sí solo o una palabra que parezca incompleta.
  2. Comprueba si, uniendo ese fragmento con otro que aparece más adelante, se obtiene una palabra existente.
  3. Verifica que entre ambos fragmentos se ha intercalado algo. Si lo único que ocurre es que palabras completas cambian de orden, no es tmesis, sino hipérbaton.

Ejemplos

En latín

  1. «Saxo cere comminuit brum». Comentario: verso atribuido a Ennio y citado por los gramáticos antiguos como ejemplo extremo. Equivale a saxo cerebrum comminuit, ‘le destrozó el cerebro con una piedra’: la palabra cerebrum queda partida y el verbo se mete en medio, como si la propia frase imitara el golpe.
  2. «Quae me cumque vocant terrae». Comentario: Virgilio, en la Eneida, separa quaecumque (‘cualesquiera’) e intercala el pronombre me: ‘cualesquiera tierras que me llamen’.
  3. «Septem subiecta trioni». Comentario: en las Geórgicas, Virgilio divide septemtrio (el norte, literalmente ‘los siete bueyes’, nombre de la Osa Mayor) e inserta subiecta: ‘(gente) situada bajo el septentrión’.
  4. Prius… quam. Comentario: en la prosa latina, por ejemplo en César, la conjunción priusquam (‘antes de que’) aparece a menudo separada: neque prius fugere destiterunt quam…, ‘y no dejaron de huir antes de que…’. Es una tmesis tan habitual que apenas se percibe como figura.

En los poemas homéricos los prefijos verbales aparecen con frecuencia separados del verbo. Los antiguos lo interpretaron como tmesis, pero la lingüística actual suele explicarlo como un estado arcaico de la lengua en el que el prefijo y el verbo todavía no se habían fundido en una sola palabra.

En español

  1. «Habló clara y llanamente». Comentario: cuando se coordinan dos adverbios en -mente, el sufijo se omite en el primero. Es el caso más citado de tmesis (o de fenómeno análogo) en español: claramente se parte y entre clara y -mente se intercala y llana.
  2. «Avanzaban lenta pero firmemente». Comentario: el fenómeno se produce con otras conjunciones, no solo con y.
  3. «Resolvió el problema rápida y eficazmente». Comentario: el primer elemento conserva la forma femenina del adjetivo y su tilde (rápida), igual que en rápidamente.
  4. «Única y exclusivamente para socios». Comentario: fórmula muy frecuente en carteles y avisos. Más casos en los ejemplos de palabras terminadas en -mente.
  5. «Cuidados pre- y posoperatorios». Comentario: al coordinar dos prefijos, el primero se escribe con guion, según la Ortografía académica de 2010. Es un fenómeno emparentado con la tmesis: una parte de la palabra queda separada de su base.
  6. «Dezir vos he». Comentario: en el castellano medieval el pronombre podía ir entre el infinitivo y el auxiliar del futuro (‘os diré’). Como el futuro aún no se había fusionado en una sola palabra, se discute si es una tmesis verdadera. En portugués esta colocación, llamada mesoclisis, sigue vigente: dar-te-ei (‘te daré’).
  7. «Y mientras miserable- / mente se están los otros abrasando». Comentario: fray Luis de León, en la oda «Vida retirada», corta el adverbio a final de verso. Más que de tmesis en sentido estricto se habla de encabalgamiento léxico, porque lo que separa las partes es el fin del verso.
  8. «Abso-bloody-lutely». Comentario: en inglés coloquial se llama tmesis a la inserción de un taco dentro de una palabra para darle énfasis (‘absolutamente’).

Contraejemplo: «Del salón en el ángulo oscuro» (Bécquer, Rima VII) no es tmesis, sino hipérbaton, porque se altera el orden de palabras completas (lo esperable sería en el ángulo oscuro del salón), pero ninguna se rompe.

Tmesis e hipérbaton

Rasgo Tmesis Hipérbaton
Unidad afectada Una palabra La oración o el sintagma
Qué ocurre La palabra se parte y se intercala algo dentro Palabras completas cambian de orden
Ejemplo latino saxo cere comminuit brum Orden libre de sujeto, verbo y complementos
Ejemplo español clara y llanamente Del salón en el ángulo oscuro
Frecuencia en español Escasa y muy lexicalizada Muy frecuente en poesía y refranes

Ambas figuras rompen el orden esperado, y de ahí que los gramáticos antiguos vieran en la tmesis una variedad extrema del hipérbaton. La diferencia moderna es clara: el hipérbaton reordena piezas enteras; la tmesis rompe una pieza por dentro.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Une en una sola expresión con tmesis: «Lo explicó sencillamente y brevemente».

Al coordinar dos adverbios en -mente, el sufijo se omite en el primero: «Lo explicó sencilla y brevemente».

2. ¿Tmesis o hipérbaton? a) «Pura y simplemente se negó»; b) «Volverán las oscuras golondrinas / en tu balcón sus nidos a colgar».

a) Tmesis: se parte puramente. b) Hipérbaton: se altera el orden de palabras completas (a colgar sus nidos en tu balcón), sin romper ninguna.

3. Reconstruye la palabra partida en «quae me cumque vocant terrae».

Uniendo quae y cumque se obtiene quaecumque, ‘cualesquiera’.

4. Corrige la tilde: «Contestó rapida y amablemente».

El primer elemento conserva la tilde del adjetivo: «Contestó rápida y amablemente».

5. Abrevia mediante la coordinación de prefijos: «la economía macro y la economía micro».

El primer prefijo lleva guion: macro- y microeconomía.

Importancia

La tmesis es una figura poco frecuente en español, pero conocerla tiene utilidad práctica. Explica por qué decimos «lisa y llanamente» y no «lisamente y llanamente», ayuda a puntuar bien la coordinación de prefijos y es imprescindible para leer y traducir a los poetas latinos, donde aparece con regularidad. Además, permite comprender cómo funcionan las palabras compuestas: si una palabra puede partirse con otra en medio, es que sus componentes conservan cierta independencia. Así se explica, por ejemplo, que los adverbios en -mente, nacidos del sustantivo latino mens, mentis (‘con mente clara’, ‘de manera clara’), mantengan dos acentos y admitan este corte.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la tmesis?
Es una figura retórica que consiste en separar las partes de una palabra compuesta intercalando otras palabras entre ellas, como en el verso latino «saxo cere comminuit brum», donde se parte «cerebrum».
¿Hay tmesis en español?
Sí, aunque es escasa. El caso más conocido es la coordinación de adverbios en «-mente», en la que el sufijo se omite en el primero: «clara y llanamente», «lenta pero firmemente».
¿Cuál es la diferencia entre tmesis e hipérbaton?
El hipérbaton altera el orden de palabras completas dentro de la oración. La tmesis rompe una sola palabra e intercala otras en su interior. En la Antigüedad se consideraba una variedad del hipérbaton.
¿De dónde viene la palabra «tmesis»?
Del griego «tmêsis», que significa ‘corte’ o ‘sección’, derivado del verbo «témnein», ‘cortar’.
¿Por qué en «clara y llanamente» el primer adverbio va sin «-mente»?
Porque los adverbios en «-mente» proceden de una construcción latina con el sustantivo «mente» y sus dos partes conservan cierta independencia. Al coordinarlos, basta con poner el sufijo en el último; el primero mantiene la forma femenina y la tilde del adjetivo.

Referencias

  • Lausberg, Heinrich. Manual de retórica literaria. Gredos, 1966-1968.
  • Beristáin, Helena. Diccionario de retórica y poética. Porrúa, 1985.
  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Nueva gramática de la lengua española. Espasa, 2009.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Tmesis». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/tmesis/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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