
Exilio
La salida forzada de una persona de su patria por persecución política, ideológica, religiosa o por guerra.
El exilio es la situación de quien se ve obligado a abandonar su patria, o a permanecer fuera de ella, por razones políticas, ideológicas, religiosas o de seguridad, ya sea por una orden de las autoridades (destierro) o por la amenaza de persecución. A diferencia de la emigración económica, el exiliado no se marcha porque quiere, sino porque quedarse supone un peligro o está prohibido, y suele vivir su salida como una ruptura y su regreso como una aspiración.
¿Qué es el exilio?
La palabra viene del latín exsilium, que significaba «destierro» y se aplicaba a la pena de expulsión de la comunidad. En el mundo antiguo era un castigo temido: la vida fuera de la ciudad suponía perder derechos, protección y vínculos. Los atenienses practicaban el ostracismo, un destierro temporal votado por la asamblea, y en Roma el poeta Ovidio fue relegado por Augusto a Tomis, a orillas del mar Negro, en el año 8 d. C.
El exilio ha dejado una huella profunda en la historia y la cultura: el destierro del pueblo judío a Babilonia en el siglo VI a. C., el de Dante Alighieri, condenado a abandonar Florencia en 1302, o el de Víctor Hugo, que pasó casi veinte años fuera de Francia tras oponerse a Napoleón III.
Exilio, refugio, asilo y emigración
Estos términos se parecen, pero no significan lo mismo.
| Concepto | Significado |
|---|---|
| Exilio | Salida o permanencia forzada fuera del país por motivos sobre todo políticos; término amplio, de uso histórico y cultural |
| Destierro | Pena de expulsión impuesta por la autoridad |
| Refugio | Condición jurídica de quien huye de persecución y es protegido por otro Estado, según la Convención de Ginebra de 1951 |
| Asilo | Protección que concede un Estado a una persona perseguida, en su territorio o en una embajada |
| Emigración | Traslado, normalmente voluntario, por razones económicas, laborales o personales |
La Convención de Ginebra de 1951, completada por el Protocolo de 1967, define como refugiada a la persona que, por temores fundados de persecución por raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social u opiniones políticas, se encuentra fuera de su país y no puede o no quiere acogerse a su protección.
Causas del exilio
- Persecución política: dictaduras, golpes de Estado y represión de la oposición.
- Guerras y conflictos civiles.
- Persecución religiosa o étnica.
- Censura y amenazas a la libertad de expresión, que afectan a periodistas, escritores y artistas.
- Cambios de régimen tras revoluciones o procesos de descolonización.
Tipos de exilio
- Exilio forzoso: impuesto por una orden o por una amenaza inminente.
- Exilio voluntario o autoexilio: la persona se marcha antes de ser perseguida, o por rechazo al régimen.
- Exilio interior: expresión que se usa para quien permanece en su país pero vive marginado, silenciado o aislado por razones políticas.
- Exilio colectivo: la salida de miles de personas a la vez, como en el exilio republicano español.
El exilio republicano español de 1939
Al final de la Guerra Civil, a comienzos de 1939, cientos de miles de personas cruzaron los Pirineos hacia Francia en la llamada Retirada, y muchas otras partieron por mar hacia América y el norte de África. México, bajo la presidencia de Lázaro Cárdenas, acogió a miles de exiliados, entre ellos intelectuales, científicos y artistas. En el exilio trabajaron escritores como Max Aub, Rafael Alberti, Luis Cernuda o María Zambrano, y científicos como Blas Cabrera. Esta salida supuso una pérdida enorme para la cultura y la ciencia españolas, y las vivencias de aquellos años marcaron buena parte de su obra.
No fue el único caso en la historia reciente. Las dictaduras del Cono Sur en las décadas de 1970 (Chile desde 1973, Argentina desde 1976) obligaron a miles de personas a abandonar sus países, y numerosos conflictos actuales siguen provocando grandes desplazamientos de refugiados.
Consecuencias humanas y sociales
Para las personas, el exilio supone la pérdida del hogar, del entorno familiar y, con frecuencia, del trabajo y del idioma cotidiano. Edward Said lo describió como una herida imposible de cerrar entre la persona y su lugar de origen, y muchos exiliados experimentan nostalgia, desarraigo y dificultades de integración, aunque también han hecho aportaciones culturales y científicas a los países de acogida. Para los países de origen, representa una fuga de talento y una herida política que puede tardar generaciones en cerrarse.
El exilio en la literatura y el pensamiento
Muchas obras fundamentales nacieron del destierro. Hannah Arendt, refugiada del nazismo, escribió sobre la condición del apátrida; Said dedicó ensayos a la experiencia del exilio; y en español, el «exilio interior» y el «transterrado» (término del filósofo José Gaos para describir su vivencia en México) se han convertido en expresiones características. Véase también refugiado, asilo, migración, derechos humanos y dictadura.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre exilio y emigración?
¿Es lo mismo exiliado que refugiado?
¿Qué es el exilio interior?
¿Qué fue el exilio republicano español?
¿Se puede regresar del exilio?
Referencias
- Said, E. W. (2000). Reflexiones sobre el exilio y otros ensayos. Debate.
- Abellán, J. L. (dir.) (1976-1978). El exilio español de 1939. Taurus.
- Arendt, H. (1951). Los orígenes del totalitarismo.
- Naciones Unidas (1951). Convención sobre el Estatuto de los Refugiados.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2024). «Exilio». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/sociedad/exilio/

















