
Incidencia
La incidencia es la medida epidemiológica que indica cuántos casos nuevos de un problema de salud aparecen en una población durante un periodo.
En epidemiología, la incidencia es la medida que indica cuántos casos nuevos de una enfermedad, lesión o problema de salud aparecen en una población durante un periodo de tiempo determinado. Sirve para saber a qué velocidad se está extendiendo un problema y cuál es el riesgo de padecerlo, por lo que es una herramienta básica de la salud pública.
¿Qué es la incidencia?
La incidencia cuenta únicamente los casos nuevos: personas que no tenían la enfermedad al empezar a observarlas y que la desarrollan durante el seguimiento. Para calcularla se necesita la población en riesgo, es decir, las personas que pueden contraer el problema (quienes ya lo padecen o son inmunes no se incluyen en el denominador).
La palabra procede del latín incidere («caer sobre», «suceder»). Fuera de la medicina, en el lenguaje cotidiano también significa suceso o repercusión de algo, pero en este artículo nos centramos en su sentido sanitario y estadístico.
Cómo se calcula
La fórmula general de la incidencia acumulada es:
Incidencia = casos nuevos en un periodo ÷ población en riesgo al inicio del periodo
Suele multiplicarse por una potencia de diez (1.000, 10.000 o 100.000) para expresarla de forma manejable. Un ejemplo ficticio: si en una ciudad con 50.000 personas susceptibles aparecen 100 casos nuevos de una infección en un año, la incidencia es de 2 casos por cada 1.000 habitantes y año.
Tipos de medidas de incidencia
- Incidencia acumulada (o riesgo): proporción de personas sanas que desarrollan la enfermedad en un periodo concreto. Es una probabilidad, por lo que toma valores entre 0 y 1 y se refiere siempre a un intervalo de tiempo.
- Tasa de incidencia (o densidad de incidencia): relaciona los casos nuevos con el tiempo que cada persona ha estado en riesgo, medido en personas-año, por ejemplo. Es útil cuando el seguimiento no es igual para todos los participantes.
- Incidencia acumulada ajustada o específica: se calcula por grupos de edad, sexo u otras características para comparar poblaciones con estructuras distintas.
Cuando la enfermedad puede aparecer varias veces en la misma persona, los estudios deciden si cuentan solo el primer episodio o todos.
Incidencia, prevalencia y morbilidad
Conviene no confundir la incidencia con la prevalencia. La incidencia mide los casos nuevos en un periodo; la prevalencia mide cuántas personas tienen la enfermedad en un momento dado (casos nuevos y antiguos). La relación aproximada, cuando la situación es estable, es que la prevalencia depende de la incidencia y de la duración media de la enfermedad: una dolencia crónica con pocos casos nuevos puede tener una prevalencia alta porque las personas conviven con ella durante años.
Ambas medidas forman parte del estudio de la morbilidad, que describe cuánta enfermedad hay en una población. Por su parte, la mortalidad se refiere a las defunciones, no a la aparición de la enfermedad.
Para qué sirve
- Detectar brotes y epidemias y vigilar su evolución.
- Identificar factores de riesgo comparando la incidencia entre expuestos y no expuestos.
- Evaluar si una intervención de prevención, como una campaña de vacunación o una medida de profilaxis, reduce los casos nuevos.
- Planificar recursos sanitarios y comparar la situación entre regiones o épocas.
Organismos como la OMS o los sistemas nacionales de vigilancia epidemiológica publican tasas de incidencia, por ejemplo la acumulada a 14 días que se popularizó durante la pandemia de COVID-19.
Limitaciones
La incidencia depende de que los casos se diagnostiquen y se notifiquen. Si aumentan las pruebas diagnósticas, la incidencia observada puede subir sin que lo haga realmente el riesgo. También influye la definición de caso utilizada y la calidad de los registros, por lo que las comparaciones deben hacerse con criterios homogéneos.
Este artículo es información general y educativa; no sustituye la interpretación de un profesional de la salud pública o de la medicina.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre incidencia y prevalencia?
La incidencia cuenta los casos nuevos que aparecen en un periodo; la prevalencia cuenta todas las personas que tienen la enfermedad en un momento dado, tanto casos nuevos como ya existentes.
¿Cómo se expresa la incidencia?
Normalmente como casos por 1.000, 10.000 o 100.000 habitantes y por unidad de tiempo, o como porcentaje cuando se trata de incidencia acumulada. También puede darse como tasa por personas-año.
¿Por qué se excluye a los enfermos del denominador?
Porque quien ya tiene la enfermedad no puede «contraerla» de nuevo como caso nuevo. El denominador debe recoger solo a quienes están en riesgo de desarrollarla.
¿La incidencia es lo mismo que la mortalidad?
No. La incidencia mide la aparición de casos de enfermedad; la mortalidad mide las muertes. Una enfermedad puede tener alta incidencia y baja mortalidad, como un resfriado común.
Referencias
- Last, J. M. (ed.). Diccionario de epidemiología. Organización Panamericana de la Salud / Oxford University Press.
- Gordis, L. Epidemiología. Elsevier.
- Hernández-Aguado, I. et al. Manual de epidemiología y salud pública para grados en ciencias de la salud. Editorial Médica Panamericana.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Incidencia». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/salud/incidencia/

















