
Leyenda de los volcanes
La leyenda de los volcanes cuenta cómo la princesa Iztaccíhuatl y el guerrero Popocatépetl se convirtieron en las dos montañas que dominan el centro de México.
La leyenda de los volcanes explica, a la manera de un relato de amor trágico, por qué el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl se alzan juntos en el horizonte del centro de México: una princesa que muere de pena y un guerrero que vela su cuerpo para siempre. Es una de las narraciones más queridas del país, aunque la versión romántica que se cuenta hoy convive con creencias mucho más antiguas sobre las montañas sagradas. Aquí la tienes contada con detalle, junto a sus variantes, su origen y su análisis.
¿Qué es la leyenda de los volcanes?
Es una leyenda etiológica, es decir, un relato que da una explicación imaginaria al origen de algo real: en este caso, la forma y la posición de dos de las montañas más altas de México. Ambas forman parte de la Sierra Nevada, entre los estados de México, Puebla y Morelos, y son, después del Pico de Orizaba, la segunda y la tercera cumbre del país.
Sus nombres vienen del náhuatl. Popocatépetl une popoca (‘humear’) y tepetl (‘cerro’): «el cerro que humea». Iztaccíhuatl une iztac (‘blanco’) y cihuatl (‘mujer’): «la mujer blanca». La leyenda aprovecha ambos rasgos: el humo del primero, que es un volcán activo, y la silueta nevada del segundo, que desde el valle recuerda a una mujer tendida. Por eso se le llama también la Mujer Dormida, y sus partes reciben nombres como la cabeza, el pecho —que es la cima—, las rodillas o los pies.
La leyenda contada
Hace mucho tiempo, cuando los pueblos del valle vivían en guerra, un gran señor tenía una hija de belleza extraordinaria llamada Iztaccíhuatl. De ella estaba enamorado Popocatépetl, un joven guerrero valiente y respetado, y ella le correspondía. El joven pidió su mano, y el padre puso una condición: se la concedería si regresaba victorioso de la campaña que estaba a punto de comenzar.
Popocatépetl partió hacia el combate. Pasaron los meses y un rival que también deseaba a la princesa, movido por la envidia, regresó antes con una noticia falsa: el guerrero había muerto en batalla. Iztaccíhuatl, rota de dolor, dejó de comer y de hablar, y poco después murió de tristeza.
Cuando Popocatépetl volvió con la victoria, encontró a su amada sin vida. Tomó su cuerpo en brazos, subió con él hasta lo alto de las montañas y lo tendió sobre la tierra. Después se arrodilló a su lado con una antorcha encendida para velar su sueño. Los dioses, conmovidos, los cubrieron de nieve y los convirtieron en montañas. Desde entonces, ella duerme y él sigue vigilándola; cuando el Popocatépetl echa humo, dicen, es la antorcha que no ha dejado de arder.
Características de la leyenda
- Explicación de un paisaje: da sentido a la silueta de la Mujer Dormida y al humo del volcán.
- Amor imposible: la pareja se ve separada por la guerra, la mentira y la muerte.
- Metamorfosis: los protagonistas se transforman en elementos de la naturaleza.
- Personajes arquetípicos: la princesa, el guerrero, el padre poderoso y el rival envidioso.
- Ambientación prehispánica: la acción se sitúa en el mundo de los pueblos nahuas antes de la Conquista.
- Muchas versiones: cambian el origen de la princesa, el motivo de la guerra o el destino del rival.
Versiones prehispánicas y populares
Las montañas sagradas
Para los pueblos del Altiplano, las montañas eran seres sagrados ligados a la lluvia y al dios Tláloc. Cronistas del siglo XVI como fray Bernardino de Sahagún y fray Diego Durán describen el culto a los cerros, entre ellos los dos volcanes, y una fiesta, Tepeílhuitl, en la que se modelaban figuras de las montañas con masa de semillas. Esas fuentes muestran que los volcanes ya eran personajes del mundo religioso nahua, pero la historia de amor tal como hoy se cuenta no aparece en ellas.
La versión romántica
El relato de la princesa y el guerrero se difundió sobre todo en los siglos XIX y XX, a través de libros escolares, poemas y, muy especialmente, de las ilustraciones de calendario. La obra más famosa es La leyenda de los volcanes del pintor Jesús Helguera, que representa al guerrero arrodillado junto a la princesa dormida y que se reprodujo en innumerables calendarios.
Variantes regionales
En unas versiones la princesa es tlaxcalteca y la guerra se libra contra los mexicas; en otras ocurre lo contrario. A veces el rival es castigado y convertido en otra montaña, y en algunas narraciones intervienen otros cerros de la región, como el Pico de Orizaba o la Malinche, con papeles de pretendientes o testigos.
Ejemplos: elementos y huellas de la leyenda
- La versión tlaxcalteca. Iztaccíhuatl es hija de un señor de Tlaxcala, y Popocatépetl marcha a combatir contra los mexicas.
- La versión mexica. La princesa es hija del tlatoani de Tenochtitlan y la guerra se libra contra pueblos del sur.
- El rival mentiroso. Es el motor de la tragedia: su engaño provoca la muerte de la princesa.
- La antorcha. El humo del Popocatépetl se interpreta como la llama con la que el guerrero vela a su amada.
- La Mujer Dormida. Desde Ciudad de México o Puebla se distingue la silueta femenina tendida que da nombre al Iztaccíhuatl.
- Don Goyo. En los pueblos cercanos al volcán, al Popocatépetl se le llama con este apelativo afectuoso, derivado de Gregorio.
- Las ofrendas del 12 de marzo. Ese día, festividad de san Gregorio, comunidades de las faldas del volcán suben a llevarle comida, música y flores.
- Los graniceros o tiemperos. Especialistas rituales que, según la tradición, hablan con los volcanes para pedir lluvia o alejar el granizo.
- Tepeílhuitl. La fiesta mexica de los cerros, con figuras de masa de semillas, es el antecedente religioso mejor documentado.
- El paso de Cortés. Hernán Cortés cruzó entre ambos volcanes en 1519 y describió en sus cartas la montaña humeante; el puerto de montaña lleva hoy su nombre.
- El cuadro de Helguera. La imagen del guerrero que sostiene a la princesa fijó en la memoria popular la versión romántica.
- La actividad del Popocatépetl. Desde su reactivación en 1994, cada fumarola recuerda a muchos que «Don Goyo» sigue despierto.
Puedes compararla con otra narración mexicana muy distinta en tono, la leyenda de la Llorona, o repasar en qué se diferencia una leyenda de un relato sagrado en diferencias entre mito y leyenda.
Estructura narrativa
- Planteamiento: el amor entre la princesa y el guerrero, y la promesa del padre.
- Nudo: la guerra, la mentira del rival y la muerte de Iztaccíhuatl.
- Desenlace: el regreso del guerrero, el velatorio en la montaña y la transformación en volcanes.
Ejercicios resueltos
1. ¿Qué significan los nombres Popocatépetl e Iztaccíhuatl?
Popocatépetl: «el cerro que humea». Iztaccíhuatl: «la mujer blanca».
2. ¿Por qué se considera una leyenda etiológica?
Porque ofrece una explicación imaginaria del origen de algo real: la forma de la Mujer Dormida y el humo del Popocatépetl.
3. Identifica el conflicto principal del relato.
El engaño del rival, que anuncia la falsa muerte del guerrero y provoca que la princesa muera de tristeza.
4. Clasifica como «documentado» o «legendario»: a) la fiesta de Tepeílhuitl; b) la conversión de los amantes en montañas; c) el paso de Cortés entre los volcanes en 1519.
a) Documentado. b) Legendario. c) Documentado.
5. ¿Qué elemento del paisaje real se relaciona con la antorcha del guerrero?
Las fumarolas del Popocatépetl, un volcán activo que expulsa vapor y ceniza con frecuencia.
Importancia
La leyenda de los volcanes une naturaleza, historia e identidad. Para millones de personas que ven cada día las dos cumbres, el paisaje tiene un relato propio que forma parte de la herencia nahua y de la cultura popular mexicana. En el aula sirve para trabajar la leyenda etiológica, el vocabulario de origen náhuatl, la estructura narrativa y la distinción entre fuentes históricas y versiones modernas de un relato tradicional.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata la leyenda de los volcanes?
De la princesa Iztaccíhuatl, que muere de pena al creer muerto a su amado Popocatépetl, y del guerrero que, al volver, vela su cuerpo en la montaña hasta que ambos se convierten en volcanes.
¿Dónde están el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl?
En la Sierra Nevada del centro de México, entre los estados de México, Puebla y Morelos, dentro del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl.
¿Por qué al Iztaccíhuatl lo llaman la Mujer Dormida?
Porque su silueta, vista desde el valle, recuerda a una mujer tendida boca arriba, con cabeza, pecho, rodillas y pies.
¿La leyenda es de origen prehispánico?
Los volcanes ya eran montañas sagradas para los nahuas, como recogen las crónicas del siglo XVI, pero la historia de amor tal como se cuenta hoy se difundió sobre todo en los siglos XIX y XX.
¿Quién es Don Goyo?
Es el nombre afectuoso con el que se conoce al Popocatépetl en los pueblos de sus faldas, donde se le llevan ofrendas cada 12 de marzo, día de san Gregorio.
Referencias
- Fray Bernardino de Sahagún: Historia general de las cosas de la Nueva España.
- Hernán Cortés: Cartas de relación, segunda carta.
- Julio Glockner: Los volcanes sagrados. Mitos y rituales en el Popocatépetl y la Iztaccíhuatl, Grijalbo.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Leyenda de los volcanes». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/leyenda-de-los-volcanes/

















