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Pregones
Lenguaje 10 min de lectura

Pregones

El pregón es un texto oral que anuncia en voz alta y en público una mercancía, una orden o el comienzo de unas fiestas.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Lenguaje

Un pregón es un texto pensado para decirse en voz alta y en público con el fin de anunciar algo que todos deben saber: una mercancía, una orden de la autoridad o el comienzo de unas fiestas. Del grito del vendedor ambulante al discurso solemne que abre la Semana Santa, el pregón es una de las formas más vivas del lenguaje oral. Aquí verás qué es, sus rasgos, sus tipos, ejemplos comentados y ejercicios resueltos.

¿Qué es un pregón?

El Diccionario de la lengua española recoge dos sentidos principales: la publicación que se hace en voz alta en los lugares públicos de algo que conviene que todos sepan, y el discurso elogioso con que se anuncia una festividad y se invita a participar en ella. La persona que lo pronuncia es el pregonero (o la pregonera), y el verbo es pregonar.

La palabra procede del latín praeconium, derivado de praeco, -ōnis, el heraldo que en Roma anunciaba subastas, juicios y decretos. De ahí también el adjetivo culto preconizar, «hacer público un elogio» o «defender una idea».

Lo que une a todos los pregones es su naturaleza: son textos de la comunicación oral dirigidos a un auditorio amplio y casi siempre desconocido. No buscan un diálogo, sino captar la atención, informar y mover a actuar, es decir, comprar, obedecer o acudir a la fiesta.

Características del pregón

Aunque varían según el tipo, casi todos los pregones comparten estos rasgos:

  • Oralidad y voz alta. Se escriben (si se escriben) para ser oídos. La entonación, el volumen y el alargamiento de vocales forman parte del mensaje: «¡El afilaooor!».
  • Función apelativa. Se dirigen al oyente con vocativos («¡señora!», «¡vecinos!»), imperativos («¡lleve!», «¡acudid!») y preguntas retóricas. Es la función apelativa en estado puro.
  • Exclamación. Los signos de exclamación y la entonación exclamativa transmiten entusiasmo y urgencia.
  • Repetición. Se repite el producto, la fórmula o el verso inicial para que el mensaje se oiga aunque el oyente esté lejos. A menudo toma la forma de anáfora.
  • Rima y ritmo. La rima, sobre todo la asonante, y las frases cortas facilitan la memoria: «¡Castañas asadas, calentitas y doradas!».
  • Brevedad en el pregón callejero, frente a la amplitud retórica del pregón de fiestas, que puede durar más de una hora.
  • Elogio e hipérbole. Se exalta lo anunciado: la fruta es «la más dulce», la ciudad «la más hermosa del mundo».
  • Diminutivos afectivos («fresquitos», «calentitas», «vivitos») que acercan el producto al cliente.

Tipos de pregones

Tipo Quién lo dice Finalidad Rasgos dominantes
Pregón de vendedor ambulante Vendedores de calle y mercado Vender un producto u ofrecer un servicio Brevedad, rima, diminutivos, canto
Pregón oficial o bando Pregonero municipal Comunicar órdenes y avisos de la autoridad Fórmulas fijas, tono neutro, toque de corneta o tambor
Pregón de fiestas Una persona invitada, a menudo conocida Inaugurar las fiestas e invitar a celebrarlas Discurso largo, evocación, elogio de la ciudad, vivas finales
Pregón religioso Diácono, cofrade o pregonero designado Anunciar una celebración litúrgica o la Semana Santa Tono solemne, imágenes poéticas, prosa y verso
Pregón literario y musical Poetas y compositores Recrear artísticamente el pregón popular Imitación del grito callejero, estribillos

El pregón callejero llenó las ciudades españolas hasta mediados del siglo XX: aguadores, barquilleros, traperos, afiladores, lecheros y vendedores de lotería anunciaban su paso con un grito propio, casi una firma sonora. Algunos sustituían la voz por un instrumento, como el chiflo del afilador. El pregonero municipal leía en las plazas los bandos del ayuntamiento antes de que existieran la radio y los altavoces, y en algunos pueblos el oficio se ha mantenido como tradición.

El pregón de fiestas es hoy el más visible: patronales, ferias, carnavales y Semanas Santas se abren con un discurso público. El de la Semana Santa de Sevilla, por ejemplo, se pronuncia el domingo anterior al Domingo de Ramos y es un acontecimiento en la ciudad. En la liturgia católica, el pregón pascual (el Exsultet) es el canto solemne que anuncia la Resurrección durante la Vigilia Pascual.

Por último, el pregón ha inspirado obras literarias y canciones. El son-pregón cubano «El manisero», de Moisés Simons, popularizó en todo el mundo el grito de un vendedor de cacahuetes, y varios poetas españoles del siglo XX titularon «Pregón» algunos de sus poemas.

Ejemplos de pregones comentados

Los ejemplos 1 a 10 pertenecen a la tradición oral o litúrgica (dominio público); los ejemplos 11 a 13 son modelos de elaboración propia escritos para este artículo.

Pregones tradicionales

  1. «¡Las doce en punto y sereno!». Grito del sereno, el vigilante nocturno que recorría las calles. Une información horaria y meteorológica: «sereno» indicaba que el cielo estaba despejado, y de ahí el nombre del oficio.
  2. «¡El afilaooor! ¡Se afilan cuchillos, tijeras y navajas!». El alargamiento de la vocal final sirve para que el grito llegue lejos; la enumeración informa del servicio.
  3. «¡Se arreglan sillas, paraguas y somieres!». Pregón de servicio con la pasiva refleja típica de los anuncios («se arreglan», «se compran»).
  4. «¡Castañas calentitas, que queman!». El diminutivo y la oración explicativa elogian la mercancía apelando a los sentidos.
  5. «¡Barquillos, barquillos! ¡Al rico barquillo!». Repetición del producto y la fórmula «¡al rico…!», tan propia de los vendedores de golosinas y helados.
  6. «¡Boquerones vivitos y coleando!». Pregón de mercado que se apoya en una locución hecha para garantizar la frescura del pescado.
  7. «¡Que toca hoy! ¡Llevo el gordo!». Grito clásico del vendedor de lotería: hipérbole y promesa, pura función apelativa.
  8. «¡Se compran trapos, botellas y papel!». Pregón del trapero o chamarilero: aquí el vendedor anuncia que compra, no que vende.
  9. «De orden del señor alcalde se hace saber…». Fórmula de apertura del bando que leía el pregonero municipal, precedida de un toque de corneta o tambor. Tono impersonal y oficial.
  10. «Exsultet iam angelica turba caelorum». Primer verso del pregón pascual latino («Exulte ya la multitud angélica de los cielos»). Es un pregón religioso cantado, con imperativos de alegría y tono solemne.

Modelos de elaboración propia

  1. Pregón rimado de frutero: «¡Tomates de la huerta, que la boca se despierta! ¡Melocotones de seda, que no queda, que no queda!». Rima asonante y consonante, repetición final para crear urgencia.
  2. Fragmento de pregón de fiestas: «Vecinos y vecinas, forasteros que hoy os sentís de aquí: ya huele a pólvora y a albahaca, ya suenan las charangas por la calle Mayor. ¡Salid a la calle, que la fiesta es vuestra! ¡Vivan las fiestas de San Roque!». Vocativos, imágenes sensoriales, imperativo y vivas de cierre.
  3. Fragmento de pregón de Semana Santa: «Ya llega la luna de Nisán sobre los tejados; ya se encienden los cirios y se callan las campanas. Hermanos: abrid los ojos y el corazón, que la ciudad entera se vuelve oración». Anáfora («ya…»), tono solemne y apelación final.

Cómo escribir un pregón

Para un pregón callejero basta una frase breve y rítmica: nombre del producto, un elogio y una invitación, a ser posible con rima. Para un pregón de fiestas conviene seguir una estructura reconocible:

  1. Saludo protocolario a las autoridades, a los vecinos y a los visitantes.
  2. Captación de la benevolencia: agradecer el encargo y mostrar humildad.
  3. Evocación: recuerdos personales, historia de la fiesta, olores, sonidos, personajes.
  4. Elogio de la ciudad, de sus gentes y de sus tradiciones.
  5. Invitación final a participar, con vivas o una frase rotunda que el público pueda corear.

Como se pronuncia ante un auditorio, se aplican los recursos de la oratoria: pausas marcadas, frases que se puedan decir en una sola respiración, repeticiones que ayuden a seguir el hilo y un cierre que invite al aplauso.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Clasifica estos pregones: a) «¡Hay melones de Villaconejos!»; b) «Se hace saber que mañana se cortará el agua»; c) «¡Viva la Virgen de la Peña y vivan sus fiestas!».

a) Pregón de vendedor ambulante, porque anuncia una mercancía; b) pregón oficial o bando, por la fórmula «se hace saber» y su contenido administrativo; c) cierre de un pregón de fiestas, por los vivas.

2. Señala los recursos de «¡Fresas, fresitas, rojas y bonitas!».

Hay repetición con diminutivo (fresas, fresitas), rima en -itas (fresitas, bonitas) y exclamación. La función dominante es la apelativa.

3. Transforma este aviso en un pregón callejero: «Vendo naranjas de Valencia a un euro el kilo».

Una posible solución: «¡Naranjas de Valencia, dulces como la miel! ¡A euro el kilo, que se acaban!». Se añaden exclamación, elogio con comparación y urgencia final.

4. ¿Qué parte de la estructura de un pregón de fiestas es esta: «Gracias a la comisión por un honor que no sé si merezco»?

Es la captación de la benevolencia: el pregonero agradece el encargo y se muestra humilde para ganarse al público.

5. ¿Por qué el grito «¡Las doce en punto y sereno!» es un pregón y no una simple frase informativa?

Porque se dice en voz alta, en la vía pública y para todos los vecinos, con una fórmula fija y una entonación cantada propia del oficio del sereno.

Importancia del pregón

El pregón es un testimonio valioso del lenguaje oral y de la vida urbana. Los gritos de los vendedores guardan vocabulario de oficios desaparecidos y muestran cómo la lengua hablada usa el ritmo, la rima y la entonación para persuadir, mucho antes de que existiera la publicidad tal como la conocemos. El pregón de fiestas, por su parte, mantiene viva una tradición retórica en la que la comunidad se reconoce a sí misma. En el aula, escribir y recitar un pregón es un ejercicio excelente para practicar la expresión oral, la persuasión y los recursos poéticos.

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre pregón y bando?

El bando es el documento con una orden o aviso de la autoridad; el pregón es el acto de leerlo en voz alta en público. Por extensión, pregón designa también el anuncio de vendedores y el discurso que abre unas fiestas.

¿De dónde viene la palabra «pregón»?

Del latín praeconium, derivado de praeco, el heraldo que en Roma anunciaba en público subastas, decretos y juicios. De la misma familia es el verbo preconizar.

¿Cuánto dura un pregón de fiestas?

No hay una duración fija. Los de fiestas patronales suelen durar entre quince minutos y media hora, mientras que algunos pregones de Semana Santa se acercan a la hora o la superan.

¿Qué recursos literarios son típicos del pregón?

La exclamación, la repetición y la anáfora, la rima, la hipérbole, los diminutivos afectivos, los vocativos y los imperativos dirigidos al público.

¿Siguen existiendo los pregones callejeros?

Sí, aunque son menos frecuentes. Se oyen en mercados, playas y ferias, y algunos oficios, como el afilador o el vendedor ambulante con megáfono, mantienen su grito o su sonido característico.

Referencias

  • Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., entradas «pregón» y «pregonero».
  • Ong, W. J. (1982). Orality and Literacy: The Technologizing of the Word. Methuen (trad. esp.: Oralidad y escritura, Fondo de Cultura Económica, 1987).
  • Caro Baroja, J. (1969). Ensayo sobre la literatura de cordel. Revista de Occidente.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Pregones». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/pregones/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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