
Sustantivos derivados de adjetivos
Los sustantivos derivados de adjetivos, como exactitud, torpeza o sordera, convierten una cualidad en algo de lo que se puede hablar como si fuera una cosa.
Los sustantivos derivados de adjetivos son nombres que se forman a partir de un adjetivo mediante un sufijo: de exacto sale exactitud; de torpe, torpeza; de sordo, sordera. Convierten una propiedad en algo de lo que se puede hablar como si fuera una cosa. Aquí verás qué sufijos los forman, qué significan, qué cambios sufre la base y cómo distinguirlos de los adjetivos sustantivados.
¿Qué son los sustantivos derivados de adjetivos?
Son sustantivos cuya base es un adjetivo y que se obtienen por derivación, es decir, añadiendo un sufijo que cambia la categoría de la palabra. La gramática académica los llama sustantivos deadjetivales y, por lo que significan, nombres de cualidad: designan la propiedad que el adjetivo atribuye a algo. Si decimos que un cálculo es exacto, podemos hablar de la exactitud del cálculo; si una persona es franca, de su franqueza.
El proceso permite pasar de la predicación («El río es ancho») a la designación («la anchura del río»). Por eso estos nombres son, en su uso básico, sustantivos abstractos, aunque muchos han desarrollado también sentidos concretos, como veremos.
Lo que no son: adjetivos sustantivados
Conviene separar la derivación de otros dos fenómenos con los que se confunde:
- Conversión sin sufijo. Algunos adjetivos se usan como sustantivos sin cambiar de forma: el verde (color), un joven, los mayores. No hay sufijo derivativo; el diccionario suele registrarlos como acepciones nominales del mismo lema.
- Lo + adjetivo. En lo difícil o lo curioso del caso, el artículo neutro convierte el grupo en una expresión nominal, pero difícil sigue siendo adjetivo. No se ha creado un sustantivo nuevo.
Características
- Cambian la categoría: el adjetivo (escaso) pasa a sustantivo (escasez), y con ello cambia su función: ahora puede ser sujeto, complemento directo o término de preposición.
- Tienen género fijo. La mayoría son femeninos (la madurez, la cordura, la plenitud); los formados con -or y -ismo son masculinos (el verdor, el civismo).
- Suelen ser no contables en su sentido de cualidad: mucha firmeza, no *tres firmezas.
- Heredan los complementos del adjetivo de forma nominal: capaz de resistir → su capacidad de resistir; apto para el puesto → su aptitud para el puesto.
- La base puede cambiar: pierde la vocal final (torp(e) → torpeza), recupera la forma latina (nuevo → novedad, cierto → certeza) o añade la c ante e, i (feroz → ferocidad).
- Cada adjetivo elige su sufijo por uso, no por una regla fija: decimos limpieza y no *limpiez, madurez y no *madureza.
Sufijos que forman sustantivos a partir de adjetivos
| Sufijo | Género | Ejemplos (adjetivo → sustantivo) |
|---|---|---|
| -dad, -idad, -edad | femenino | seguro → seguridad; sucio → suciedad; oscuro → oscuridad; cómodo → comodidad; sobrio → sobriedad |
| -ez | femenino | maduro → madurez; escaso → escasez; ácido → acidez; lúcido → lucidez; delgado → delgadez |
| -eza | femenino | torpe → torpeza; franco → franqueza; limpio → limpieza; firme → firmeza; rico → riqueza |
| -ura | femenino | ancho → anchura; cuerdo → cordura; bravo → bravura; espeso → espesura; llano → llanura |
| -ía | femenino | cortés → cortesía; lozano → lozanía; rebelde → rebeldía; osado → osadía |
| -ería | femenino | tonto → tontería; galante → galantería; chulo → chulería; majadero → majadería |
| -itud | femenino | exacto → exactitud; lento → lentitud; pleno → plenitud; similar → similitud |
| -ncia (de adjetivos en -nte) | femenino | elegante → elegancia; constante → constancia; coherente → coherencia; prudente → prudencia; abundante → abundancia |
| -era | femenino | sordo → sordera; cojo → cojera; borracho → borrachera; flojo → flojera |
| -dumbre | femenino | manso → mansedumbre; cierto → certidumbre; recio → reciedumbre |
| -or | masculino | verde → verdor; amargo → amargor; fresco → frescor; grueso → grosor |
| -ismo | masculino | fanático → fanatismo; cívico → civismo; romántico → romanticismo; laico → laicismo |
Los adjetivos terminados en -eo forman el sustantivo en -eidad: espontáneo → espontaneidad, idóneo → idoneidad, simultáneo → simultaneidad, homogéneo → homogeneidad. El Diccionario panhispánico de dudas advierte contra la forma errónea *espontaniedad.
Para un repaso general de estos elementos, consulta el artículo sobre los sufijos.
Tipos según su significado
Aunque el valor básico es el de cualidad, el uso ha ido especializando estos sustantivos. Se distinguen varios grupos:
- Cualidad. Nombran la propiedad en abstracto: la exactitud del reloj, la elegancia del gesto, la acidez del limón.
- Estado o condición. Designan una situación, a menudo pasajera, de quien tiene la propiedad: sordera, cojera, borrachera, flojera. Por eso se combinan con verbos como tener o coger: cogió una borrachera.
- Acto o dicho propio de quien tiene la cualidad. Son contables: una tontería, dos majaderías, sus galanterías. Aquí no se habla de la cualidad, sino de lo que alguien dice o hace movido por ella.
- Entidad concreta. El nombre pasa a designar una cosa que tiene la cualidad: la llanura (terreno llano), la espesura (paraje de vegetación densa), las novedades (cosas nuevas), las antigüedades (objetos antiguos), las riquezas (bienes).
- Doctrina o actitud. Con -ismo: laicismo, fanatismo, romanticismo (movimiento artístico).
Dobletes: un adjetivo, dos sustantivos
Algunos adjetivos tienen dos derivados con significados distintos, por lo que no son intercambiables:
| Adjetivo | Derivado 1 | Derivado 2 |
|---|---|---|
| amargo | amargor: sabor amargo | amargura: aflicción, disgusto |
| fresco | frescor: frío moderado y agradable | frescura: cualidad de fresco; también desvergüenza |
| simple | simplicidad: sencillez | simpleza: necedad, bobería |
| cierto | certeza: conocimiento seguro | certidumbre: sinónimo de uso más culto |
Ejemplos
- La exactitud de sus datos convenció al tribunal. Cualidad (exacto + -itud), núcleo del sujeto.
- Nos sorprendió la franqueza con que habló. Cualidad, con un complemento que precisa la manera.
- La escasez de agua obligó a racionarla. El complemento de agua indica de qué se predica la cualidad.
- Desde niño arrastra una leve cojera. Estado o condición; admite el artículo indefinido.
- No digas tonterías. Dichos propios de quien es tonto: contable y en plural.
- Cruzamos la llanura en tres horas. Sentido concreto: un terreno, no una cualidad.
- El verdor de los prados anunciaba la primavera. Sustantivo masculino en -or.
- Sintió una profunda amargura al despedirse. Sentimiento, frente a el amargor del café, que es un sabor.
- Actuó con prudencia y constancia. Dos derivados en -ncia de adjetivos en -nte, como término de la preposición con.
- Valoramos su aptitud para el cargo. El complemento para el cargo procede del adjetivo: apto para el cargo.
- La tienda vende antigüedades. Objetos antiguos: el abstracto se ha vuelto concreto y contable.
- Admiro la espontaneidad de los niños. Adjetivo en -eo → sustantivo en -eidad.
Ejercicios resueltos
1. Forma el sustantivo derivado de estos adjetivos: lento, sucio, manso, rebelde, grueso.
lentitud, suciedad, mansedumbre, rebeldía y grosor. Observa que grueso recupera la vocal o en grosor.
2. Escribe el adjetivo del que procede cada sustantivo: lucidez, reciedumbre, novedad, cordura.
lúcido, recio, nuevo y cuerdo. En novedad y cordura la base aparece sin diptongo (nov-, cord-).
3. Clasifica según su significado: sordera, galantería, espesura, firmeza.
Firmeza: cualidad. Sordera: estado o condición. Galantería: acto o dicho (decir una galantería). Espesura: entidad concreta (un paraje con mucha vegetación), aunque también puede significar cualidad.
4. Elige el derivado adecuado: «Me encanta el (frescor / frescura) de la mañana» y «¡Qué (frescor / frescura) tiene al pedir más dinero!».
«El frescor de la mañana» (frío agradable) y «¡Qué frescura!» (desvergüenza).
5. Corrige: «Me gusta la espontaniedad de tu respuesta».
«Me gusta la espontaneidad de tu respuesta». Los adjetivos en -eo forman el sustantivo en -eidad.
6. Transforma la oración usando un sustantivo derivado: «El examen fue tan difícil que muchos abandonaron».
«La dificultad del examen hizo que muchos abandonaran». El adjetivo atributo pasa a ser el núcleo del sujeto.
Importancia y cómo usarlos
Estos sustantivos son una herramienta básica para condensar información. Permiten convertir una oración entera en un grupo nominal («El río es ancho» → la anchura del río) y, por tanto, hablar de una propiedad, compararla o argumentar sobre ella. Por eso abundan en los textos científicos, jurídicos y periodísticos: la toxicidad del producto, la idoneidad del candidato, la escasez de recursos.
Su uso pide algo de cuidado:
- Elige el derivado que existe. Antes de crear una forma nueva, comprueba en el diccionario si la palabra ya tiene un sustantivo asentado; muchas veces lo hay, y con otro sufijo.
- Atiende a los dobletes (amargor y amargura, simplicidad y simpleza), que no significan lo mismo.
- No abuses del estilo nominal. Encadenar sustantivos abstractos vuelve el texto pesado: «la constatación de la insuficiencia de la claridad» se entiende mejor como «comprobamos que no estaba claro».
Para ver cómo encajan en la clasificación general de los nombres, consulta el sustantivo y sus clases, y para repasar la palabra base, el adjetivo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un sustantivo derivado de un adjetivo?
Es un sustantivo que se forma añadiendo un sufijo a un adjetivo, como exactitud (de exacto), torpeza (de torpe) o sordera (de sordo). La gramática académica los llama sustantivos deadjetivales o nombres de cualidad.
¿Qué sufijos forman sustantivos a partir de adjetivos?
Los más frecuentes son -dad o -idad, -ez, -eza, -ura, -ía, -ería, -itud, -ncia, -era, -dumbre, -or e -ismo: seguridad, madurez, firmeza, anchura, cortesía, tontería, plenitud, elegancia, cojera, mansedumbre, verdor y civismo.
¿Son siempre sustantivos abstractos?
En su sentido básico, sí, porque nombran una cualidad. Pero muchos han adquirido sentidos concretos: llanura designa un terreno, antigüedades unos objetos y tontería, en «decir una tontería», un dicho concreto.
¿Es lo mismo «el verde» que «el verdor»?
No. El verde es el adjetivo usado como sustantivo para nombrar el color, sin sufijo. Verdor es un derivado con -or que significa la cualidad de verde, sobre todo la de las plantas: el verdor de los prados.
¿Se dice «espontaneidad» o «espontaniedad»?
Lo correcto es espontaneidad. Los adjetivos terminados en -eo forman el sustantivo en -eidad: espontáneo, espontaneidad; idóneo, idoneidad; simultáneo, simultaneidad.
Referencias
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Nueva gramática de la lengua española. Madrid: Espasa, 2009.
- Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española. Diccionario panhispánico de dudas. Madrid: Santillana, 2005.
- Varela Ortega, Soledad. Morfología léxica: la formación de palabras. Madrid: Gredos, 2005.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Sustantivos derivados de adjetivos». Conceptualia. https://conceptualia.es/lenguaje/sustantivos-derivados-de-adjetivos/

















