
Autoestima
La autoestima es la valoración global y afectiva que una persona hace de sí misma, y condiciona cómo afronta los retos y las relaciones.
La autoestima es la valoración global, afectiva y relativamente estable que una persona hace de sí misma: cuánto se aprecia, se respeta y se cree digna de afecto y de éxito. No es lo mismo que la vanidad ni que la confianza en una habilidad concreta, y influye en cómo afrontamos los retos, las relaciones y los fracasos.
¿Qué es la autoestima?
El término está formado por el prefijo auto- («uno mismo») y estima, del latín aestimare, «valorar, tasar». Es, literalmente, el valor que nos damos. En 1890 William James propuso una definición pionera: la autoestima depende de la relación entre los éxitos que logramos y las pretensiones que tenemos en los ámbitos que nos importan.
Morris Rosenberg, en Society and the Adolescent Self-Image (1965), la entendió como una actitud positiva o negativa hacia uno mismo y creó la Escala de Autoestima de Rosenberg, de diez ítems, todavía una de las más utilizadas. Stanley Coopersmith (1967) la estudió en la infancia y señaló la importancia del estilo educativo de los padres. Nathaniel Branden (1969) popularizó la idea de que se apoya en el sentimiento de eficacia personal y de merecimiento.
Autoestima y conceptos cercanos
- Autoconcepto: lo que pensamos que somos (descripción). La autoestima es lo que sentimos sobre ello (valoración). Se relaciona con la identidad personal.
- Autoeficacia: concepto de Albert Bandura (1977), la creencia de poder realizar con éxito una tarea concreta. Es específica, mientras que la autoestima es global.
- Narcisismo: una autoestima inflada y frágil, necesitada de admiración. No equivale a tener una autoestima alta y sana.
- Amor propio: actitud de cuidado y aceptación hacia uno mismo, muy próxima a la autoestima.
Componentes y niveles
Suele describirse a partir de componentes cognitivos (ideas y creencias sobre uno mismo), afectivos (sentimientos de valía o de vergüenza) y conductuales (cómo actuamos: poner límites, tomar iniciativas, aceptar críticas). También se habla de autoestima alta, media y baja, aunque lo saludable no es una autoestima extrema sino una valoración realista y estable, que reconoce las propias limitaciones sin que ello suponga dejar de valorarse.
Cómo se forma
La autoestima se construye a lo largo de la vida a partir de:
- El vínculo temprano con los cuidadores y la sensación de ser querido incondicionalmente.
- Los mensajes recibidos de familia, escuela y grupo de iguales, incluidas las comparaciones y las burlas.
- Las experiencias de logro y de fracaso y la forma de interpretarlas.
- El contexto social y cultural, con sus ideales de éxito y de apariencia. Según la teoría del sociómetro de Mark Leary, la autoestima actúa como un indicador interno de cuánto nos aceptan los demás.
Baja autoestima: señales e impacto
La baja autoestima puede mostrarse como autocrítica constante, miedo a equivocarse, necesidad de aprobación, dificultad para decir que no, perfeccionismo o tendencia a compararse. Se asocia a mayor riesgo de ansiedad y depresión, aunque la relación es bidireccional: esos problemas también deterioran la autoestima. Conviene no exagerar su alcance: una revisión de Baumeister y colaboradores (2003) concluyó que una autoestima alta no garantiza por sí sola mejor rendimiento ni conductas más saludables.
Cómo fortalecerla
- Observar el diálogo interno y sustituir las frases de desprecio por otras más justas y realistas.
- Fijar metas alcanzables y reconocer los avances, para acumular experiencias de competencia.
- Practicar la autocompasión, tratándose con la comprensión que se ofrecería a un buen amigo.
- Cultivar la asertividad: expresar necesidades y límites con respeto.
- Cuidar el cuerpo y las relaciones: sueño, actividad física y vínculos que nos traten bien.
- Trabajar el autoconocimiento: identificar valores, fortalezas y áreas de mejora.
Si el malestar es profundo o persiste, la psicoterapia, especialmente la cognitivo-conductual, ofrece herramientas eficaces. En España, si aparecen pensamientos de hacerte daño, puedes llamar al 024.
Importancia
Una autoestima sana favorece la resiliencia, la toma de decisiones, la capacidad de pedir ayuda y la calidad de los vínculos. En el modelo de Abraham Maslow, la estima es una de las necesidades que debemos cubrir en el camino hacia la autorrealización.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre autoestima y autoconfianza?
¿La autoestima se puede mejorar a cualquier edad?
¿Tener la autoestima alta es ser egoísta o narcisista?
¿Cómo ayudar a mejorar la autoestima de un niño?
¿Cuándo es recomendable pedir ayuda profesional?
Referencias
- Rosenberg, M. (1965). Society and the Adolescent Self-Image. Princeton University Press.
- Coopersmith, S. (1967). The Antecedents of Self-Esteem. W. H. Freeman.
- Baumeister, R. F., Campbell, J. D., Krueger, J. I. y Vohs, K. D. (2003). Does high self-esteem cause better performance, interpersonal success, happiness, or healthier lifestyles? Psychological Science in the Public Interest, 4(1), 1-44.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2023). «Autoestima». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/autoestima/

















