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Concentración
Psicología 9 min de lectura

Concentración

La concentración es la capacidad de mantener la atención fija en una tarea durante un tiempo, dejando a un lado las distracciones.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Psicología

La concentración es la capacidad de mantener la atención fija en una tarea o un estímulo durante un tiempo, dejando a un lado lo que no es relevante. Es lo que permite leer un capítulo sin perder el hilo, resolver un problema de matemáticas o conducir con seguridad entre el tráfico. No es un don fijo: varía a lo largo del día, depende del descanso, del interés y del entorno, y puede favorecerse con hábitos sencillos.

¿Qué es la concentración?

En psicología, la concentración se entiende como el grado de focalización de la atención sobre un objeto, una actividad o un pensamiento, junto con la capacidad de sostener ese foco frente a las distracciones. La palabra procede de concentrar, formada a partir del latín cum («con, junto») y centrum («centro»): reunir en un punto lo que estaba disperso.

Concentración y atención están muy unidas, pero no son lo mismo. La atención es el proceso cognitivo general que selecciona qué información procesamos entre todo lo que llega a los sentidos; la concentración sería la atención sostenida e intensa sobre una sola cosa. Por eso se dice que alguien «presta atención» a un ruido y «se concentra» en un examen. Ambas trabajan junto a la percepción, que interpreta los estímulos, y a la memoria, que solo puede guardar bien lo que antes se ha atendido.

Características de la concentración

  • Es limitada: no podemos atender a todo a la vez. El psicólogo Daniel Kahneman describió la atención como un recurso de capacidad limitada que se reparte entre tareas y que exige esfuerzo mental.
  • Fluctúa: sube y baja a lo largo del día y dentro de una misma tarea. Es normal que la mente divague; lo importante es darse cuenta y volver.
  • Requiere esfuerzo, sobre todo en tareas poco interesantes o nuevas, y por eso cansa.
  • Depende de la motivación: es más fácil concentrarse en lo que interesa. La motivación intrínseca suele sostenerla mejor que la presión externa.
  • Se puede favorecer con hábitos, un entorno adecuado y práctica.

Tipos de atención relacionados con la concentración

Un modelo muy citado en neuropsicología, propuesto por McKay Moore Sohlberg y Catherine Mateer, distingue varios niveles de atención. La concentración, en el sentido cotidiano, se apoya sobre todo en la atención sostenida y en la selectiva:

Tipo En qué consiste Ejemplo cotidiano
Focalizada Responder a un estímulo concreto Girarse al oír tu nombre
Sostenida Mantener el foco durante un tiempo prolongado Leer un capítulo entero de un tirón
Selectiva Atender a una cosa e ignorar otras que compiten Seguir una conversación en un bar ruidoso
Alternante Cambiar el foco entre tareas de forma flexible Cocinar mientras se consulta la receta
Dividida Atender a dos cosas a la vez Conducir mientras se escucha la radio

Un clásico para estudiar la atención selectiva es el efecto Stroop, descrito por John Ridley Stroop en 1935: cuesta más decir el color de la tinta de la palabra «rojo» si está escrita en azul, porque la lectura automática interfiere con la tarea.

Factores que influyen en la concentración

Factores que la favorecen

  • Dormir lo suficiente y con regularidad.
  • Tener un objetivo claro y concreto para cada sesión de trabajo.
  • Un entorno ordenado, con buena luz y poco ruido.
  • Hacer pausas breves y periódicas.
  • Actividad física regular, que se asocia con un mejor rendimiento cognitivo.
  • Interés por la tarea o comprensión de para qué sirve.

Factores que la dificultan

  • Interrupciones y notificaciones: cada aviso del móvil obliga a reorientar la atención, y retomar la tarea lleva tiempo.
  • Multitarea: salvo en actividades muy automatizadas, lo que llamamos hacer dos cosas a la vez suele ser alternar rápidamente entre ellas, con pérdida de eficacia y más errores.
  • Cansancio y falta de sueño.
  • Preocupaciones, estrés o ansiedad, que ocupan recursos mentales.
  • Tareas poco claras o demasiado grandes, que invitan a procrastinar.
  • Hambre, sed o incomodidad física.

La mente que divaga

Perder la concentración es más habitual de lo que parece. En un estudio publicado en Science en 2010, Matthew Killingsworth y Daniel Gilbert preguntaban a los participantes por el móvil, en momentos al azar, qué estaban haciendo y en qué pensaban: cerca de la mitad de las veces su mente estaba en otra cosa. Distraerse no es un fallo personal, sino una tendencia general. En cambio, la idea de que la capacidad de atención humana ha bajado a «ocho segundos», menos que la de un pez, se repite mucho pero carece de base científica sólida.

Cómo mejorar la concentración

  • Una tarea cada vez: decide qué vas a hacer antes de empezar y cierra lo que no tenga que ver.
  • Bloques de tiempo: la técnica Pomodoro, ideada por Francesco Cirillo, alterna 25 minutos de trabajo con 5 de descanso y, tras cuatro bloques, una pausa más larga.
  • Controlar el entorno: silenciar notificaciones, dejar el móvil en otra habitación, usar tapones o música sin letra si ayuda.
  • Dividir el trabajo en pasos pequeños con un resultado visible.
  • Cuidar lo básico: sueño, alimentación, hidratación y movimiento.
  • Practicar la atención plena: ejercicios breves de atención a la respiración entrenan la habilidad de notar la distracción y volver.

Cuando la tarea plantea un reto ajustado a nuestras habilidades, puede aparecer lo que Mihály Csíkszentmihályi llamó flujo: una concentración tan completa que se pierde la noción del tiempo. Para estudiantes, estas pautas se combinan con las técnicas de estudio.

Ejemplos de concentración

  • Un ajedrecista que calcula varias jugadas por delante durante una partida.
  • Una cirujana que mantiene el foco durante una operación larga.
  • Un controlador aéreo que sigue varios vuelos en pantalla.
  • Un estudiante que resuelve un problema de física sin mirar el móvil.
  • Una violinista que interpreta una pieza de memoria ante el público.
  • Un conductor que se incorpora a una autovía con tráfico denso.

Cuándo consultar a un profesional

Todo el mundo tiene días de poca concentración. Si las dificultades son persistentes, aparecen en distintos ámbitos (estudios, trabajo, vida diaria) y causan problemas importantes, conviene consultar con un profesional sanitario o de la psicología. Hay muchas causas posibles, desde el sueño o el estrés hasta condiciones como el TDAH, y solo un profesional puede valorarlas; este artículo no sirve para hacer diagnósticos.

Importancia de la concentración

La concentración es la base del aprendizaje: sin atención sostenida, la información no se codifica bien y se olvida pronto. También influye en la calidad del trabajo, en la seguridad (al volante, en el uso de máquinas) y en el disfrute de actividades como la lectura, la música o el deporte. En un entorno lleno de pantallas y avisos, saber proteger los momentos de concentración se ha convertido en una habilidad cada vez más valorada.

Ejercicios resueltos

★ Practica paso a paso

1. Identifica el tipo de atención: Lucía estudia en la biblioteca y no se entera de la conversación de la mesa de al lado.

Atiende a su libro e ignora un estímulo que compite con él: atención selectiva.

2. Un estudiante hace cuatro bloques Pomodoro seguidos, con descansos cortos entre ellos. ¿Cuánto tiempo estudia y cuánto pasa hasta el descanso largo?

Estudio: 4 · 25 = 100 minutos. Entre cuatro bloques hay tres descansos cortos: 3 · 5 = 15 minutos. Total: 100 minutos de estudio y 115 minutos hasta el descanso largo.

3. Clasifica como factor interno o externo: a) notificaciones del móvil, b) haber dormido cuatro horas, c) obras en la calle, d) preocupación por un problema familiar.

Externos: a y c, porque proceden del entorno. Internos: b y d, porque dependen del estado de la persona.

4. Mario contesta correos mientras participa en una videollamada y comete varios errores. ¿Qué explica lo que le ocurre?

Ninguna de las dos tareas es automática, así que en realidad alterna entre ellas. Es un caso de multitarea con coste por cambio de tarea, que reduce la eficacia y aumenta los errores.

5. Reformula este objetivo para que ayude a concentrarse: «Esta tarde estudio historia».

Un objetivo concreto y medible orienta mejor la atención: «De 17:00 a 18:00 hago un esquema del tema 4 y respondo las preguntas del final».

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre atención y concentración?
La atención es el proceso general que selecciona qué información procesamos; la concentración es mantener esa atención de forma intensa y sostenida sobre una sola tarea durante un tiempo.
¿Cuánto tiempo puede una persona mantenerse concentrada?
No hay una cifra única: depende de la tarea, el interés, el cansancio y la persona. Por eso muchas técnicas proponen bloques de trabajo de entre 25 y 50 minutos con pausas breves.
¿Es verdad que la multitarea es eficaz?
En general, no. Cuando las tareas exigen atención, el cerebro alterna entre ellas en lugar de hacerlas a la vez, y cada cambio supone una pérdida de tiempo y más probabilidad de errores.
¿La música ayuda a concentrarse?
Depende de la persona y de la tarea. A algunas personas la música instrumental a volumen bajo les ayuda a aislarse; la música con letra suele interferir más con tareas de lectura o escritura.
¿Cuándo es un problema la falta de concentración?
Cuando es persistente, aparece en muchos ámbitos y dificulta los estudios, el trabajo o la vida diaria. En ese caso conviene consultar a un profesional sanitario o de la psicología, que es quien puede valorar las causas.

Referencias

  • Kahneman, D. (1973). Attention and Effort. Prentice-Hall.
  • Posner, M. I. y Petersen, S. E. (1990). «The attention system of the human brain». Annual Review of Neuroscience, 13.
  • Csikszentmihalyi, M. Fluir (Flow). Una psicología de la felicidad. Kairós.
  • Killingsworth, M. A. y Gilbert, D. T. (2010). «A wandering mind is an unhappy mind». Science, 330.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Concentración». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/concentracion/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

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