
Melancolía
La melancolía es un estado de tristeza serena y nostalgia, antiguo nombre de la depresión, que conviene distinguir de ella.
La melancolía es un estado de tristeza serena y persistente, mezclada con nostalgia, ensimismamiento y una sensación de vacío o de añoranza difícil de explicar. En el uso cotidiano se parece más a una emoción compleja y a veces hasta agradable; en la historia de la medicina, en cambio, fue el nombre de lo que hoy llamaríamos depresión. Conviene saber distinguir ambas cosas.
¿Qué es la melancolía?
La palabra viene del griego melancholía, formada por mélas («negro») y kholé («bilis»): literalmente, «bilis negra». Procede de la teoría de los cuatro humores de la medicina antigua, atribuida a Hipócrates y desarrollada después por Galeno, según la cual la salud dependía del equilibrio entre sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. El exceso de esta última se creía causa del carácter sombrío, de ahí el temperamento «melancólico».
Hoy, en el lenguaje común, la melancolía designa una tristeza suave, reflexiva, sin una causa clara, asociada al recuerdo, a la belleza o a lo que se perdió. Se emparenta con la nostalgia y con la tristeza, aunque no son lo mismo: la tristeza responde a una pérdida concreta, la nostalgia añora el pasado y la melancolía es un humor más difuso y duradero.
Breve historia del concepto
- Antigüedad: un texto antiguo atribuido a Aristóteles, los Problemata, plantea la pregunta de por qué los hombres extraordinarios en filosofía, política o arte eran melancólicos. Nació la idea del «genio melancólico».
- Edad Media y Renacimiento: se asoció la melancolía con el planeta Saturno y, en el cristianismo medieval, con la acedia. El grabado Melencolia I (1514), de Alberto Durero, es su imagen más célebre.
- Siglo XVII: Robert Burton publicó en 1621 Anatomía de la melancolía, un tratado enciclopédico que la analiza como enfermedad, tema literario y condición humana.
- Siglo XX: Sigmund Freud escribió en 1917 Duelo y melancolía. Distinguió el duelo, que es normal y pasa con el tiempo, de la melancolía, en la que el sufrimiento se acompaña de una pérdida de autoestima. Esta obra influyó mucho en el estudio de la depresión.
Melancolía y depresión
El término «melancolía» desapareció de la psiquiatría moderna como diagnóstico independiente, pero sobrevive de otra forma. El DSM-5 (APA, 2013) incluye el especificador «con características melancólicas» dentro del trastorno depresivo mayor. Se refiere a una forma intensa de depresión, con pérdida casi total de placer, empeoramiento matutino, despertar temprano, enlentecimiento o agitación y sentimientos de culpa excesiva.
Por eso es importante diferenciar:
- Melancolía cotidiana: ánimo bajo y reflexivo, que fluctúa, deja espacio al disfrute y no impide la vida diaria.
- Depresión: estado de ánimo deprimido o pérdida de interés durante al menos dos semanas, con alteraciones del sueño, el apetito, la energía o la concentración, y sufrimiento significativo. Más información en depresión.
Si la tristeza se prolonga, te impide funcionar o aparecen pensamientos de hacerte daño, es importante hablar con un profesional sanitario. En España puedes llamar al 024, la línea de atención a la conducta suicida, gratuita y disponible las 24 horas. Este artículo es informativo y no sustituye un diagnóstico.
Causas y desencadenantes
El estado melancólico cotidiano puede aparecer por pérdidas, cambios vitales, soledad, el paso del tiempo, la música, un lugar o un olor que evoca el pasado, o incluso sin motivo identificable. Influyen el temperamento, la sensibilidad emocional y los ritmos estacionales, como el otoño. Cuando es intensa, entran en juego factores biológicos y de salud mental que requieren evaluación profesional.
La melancolía en el arte y la creatividad
El Romanticismo hizo de la melancolía una fuente de inspiración. Poetas, pintores y músicos la han cultivado, de Goethe a Leopardi, de Caspar David Friedrich a Chopin. La filósofa Julia Kristeva, en Sol negro (1987), la analiza como un fondo de tristeza sobre el que se construye la creación. Ahora bien, hay que tener cuidado con idealizar el sufrimiento: la relación entre tristeza y creatividad existe, pero no justifica no buscar ayuda.
Cómo convivir con la melancolía
- Permitirse sentirla sin juzgarla; es una emoción humana.
- Expresarla: escribir, dibujar, hacer música o hablar con alguien de confianza.
- Mantener rutinas de sueño, ejercicio y contacto social.
- Cuidar la introspección para que no derive en rumiación.
- Pedir ayuda profesional si persiste o empeora.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la melancolía?
¿De dónde viene la palabra melancolía?
¿Cuál es la diferencia entre melancolía y depresión?
¿Cuál es la diferencia entre melancolía y nostalgia?
¿Cuándo debo pedir ayuda por sentirme melancólico?
Referencias
- Freud, S. (1917). Duelo y melancolía. En Obras completas. Madrid: Biblioteca Nueva.
- Burton, R. (1621). The Anatomy of Melancholy. Oxford.
- American Psychiatric Association (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5). Madrid: Editorial Médica Panamericana.
- Klibansky, R., Panofsky, E. y Saxl, F. (1964). Saturn and Melancholy. Londres: Nelson.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Melancolía». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/melancolia/

















