
Fosas oceánicas
Depresión alargada y profundísima del fondo marino formada por la subducción de placas.
Las fosas oceánicas son depresiones largas, estrechas y profundísimas del fondo marino, en las que se alcanzan las mayores profundidades de la Tierra. Se originan donde una placa tectónica se hunde bajo otra y marcan, por tanto, algunos de los límites geológicamente más activos del planeta. La más profunda, la fosa de las Marianas, supera los 10.900 metros.
¿Qué son las fosas oceánicas?
Una fosa oceánica o fosa abisal es una depresión alargada del suelo oceánico, de laderas empinadas y forma de V, que puede extenderse por cientos o miles de kilómetros pero tiene solo decenas de kilómetros de anchura. Pertenecen al relieve oceánico y sus partes más profundas, por debajo de unos 6.000 metros, forman la zona hadal, un nombre que alude a Hades, el dios griego del inframundo.
Cómo se forman
Las fosas se forman en las zonas de subducción, donde dos placas tectónicas convergen y la más densa y antigua, normalmente oceánica, se hunde bajo la otra hacia el manto. La flexión de la placa que desciende crea la depresión. Alrededor de este proceso se producen:
- Terremotos muy intensos, incluidos los de mayor magnitud registrados.
- Arcos volcánicos paralelos a la fosa, ya sean arcos de islas (Japón, Filipinas) o cordilleras continentales (los Andes, véase cordillera de los Andes).
- Prismas de acreción, formados por sedimentos raspados de la placa que se hunde.
Por eso la mayoría de las fosas rodean el océano Pacífico, en el llamado Cinturón de Fuego. El Atlántico y el Índico cuentan con muy pocas.
Las principales fosas del mundo
- Fosa de las Marianas (Pacífico occidental): la más profunda, con el abismo Challenger a unos 10.900 m. Tiene unos 2.500 km de longitud.
- Fosa de Tonga: la segunda en profundidad, de alrededor de 10.800 m.
- Fosa de Kuriles-Kamchatka y fosa de Filipinas: de más de 10.000 m.
- Fosa de Japón: asociada al terremoto y tsunami de Tohoku de 2011.
- Fosa de Perú-Chile o de Atacama: la gran fosa frente a la costa occidental de Sudamérica, de unos 8.000 m.
- Fosa de Puerto Rico: la más profunda del Atlántico, con unos 8.400 m.
- Fosa de Java o de la Sonda: la más profunda del océano Índico, de más de 7.000 m.
Para comparar, el Everest mide 8.849 metros: cabría en la fosa de las Marianas y aún quedarían más de 2.000 metros de agua sobre su cima.
Condiciones en el fondo
- Presión: en el fondo de las Marianas supera las 1.000 atmósferas, más de mil veces la presión en la superficie.
- Temperatura: entre 1 y 4 °C, aunque cerca de fuentes hidrotermales puede ser mucho mayor.
- Luz: ninguna. La oscuridad es total.
- Alimento: escaso; llega sobre todo como «nieve marina», restos orgánicos que caen desde la superficie y se acumulan en el fondo de la fosa.
Vida en las fosas
A pesar de las condiciones extremas, hay vida. Se han encontrado bacterias y arqueas, foraminíferos, gusanos, holoturias, anfípodos (pequeños crustáceos carroñeros) y peces como el pez caracol (Pseudoliparis swirei), observado a más de 8.000 metros. En algunas zonas, la base de la cadena trófica es la quimiosíntesis, en la que microorganismos obtienen energía de compuestos químicos y no de la luz solar. Los organismos hadales presentan adaptaciones bioquímicas que estabilizan sus proteínas bajo presión.
Exploración
En 1960 el batiscafo Trieste, con Jacques Piccard y Don Walsh, descendió por primera vez al fondo del abismo Challenger. En 2012 el cineasta James Cameron repitió el descenso en solitario, y en 2019 Victor Vescovo alcanzó el fondo con el sumergible Limiting Factor. Hoy se exploran con vehículos no tripulados y sondas de aguas profundas.
Importancia científica y ambiental
Las fosas permiten estudiar la tectónica de placas, el origen de los grandes terremotos y los tsunamis, y el ciclo del carbono, ya que el carbono sedimentado puede transportarse hacia el manto. También son laboratorios naturales de vida extrema. Pese a su lejanía, no están libres de contaminación: se han detectado microplásticos y contaminantes orgánicos persistentes en organismos hadales. El suelo marino está, además, bajo la creciente presión de la minería submarina y la pesca de profundidad en zonas cercanas. Las fosas son, junto con la llanura abisal y la plataforma continental, parte esencial del mapa del fondo marino.
Preguntas frecuentes
¿Qué es una fosa oceánica?
Es una depresión alargada, estrecha y muy profunda del fondo del mar, formada en una zona de subducción donde una placa tectónica se hunde bajo otra.
¿Cuál es la fosa oceánica más profunda?
La fosa de las Marianas, en el Pacífico occidental, cuyo punto más profundo, el abismo Challenger, está a unos 10.900 metros.
¿Cómo se forman las fosas oceánicas?
Por la subducción: una placa más densa se hunde bajo otra y su flexión crea la depresión submarina. Esto genera también terremotos y volcanes.
¿Qué vida hay en las fosas oceánicas?
Bacterias, anfípodos, holoturias, gusanos y algunos peces, como el pez caracol, adaptados a la oscuridad, el frío y la enorme presión.
¿Cuánta presión hay en el fondo de la fosa de las Marianas?
Más de 1.000 atmósferas, es decir, unas mil veces la presión atmosférica a nivel del mar.
Referencias
- Stern, R. J. «Subduction zones». Reviews of Geophysics, 2002.
- Jamieson, A. J. The Hadal Zone: Life in the Deepest Oceans. Cambridge University Press.
- National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA). Documentación de Ocean Exploration sobre la fosa de las Marianas.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Fosas oceánicas». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-sociales/ecosistemas-y-relieves/fosas-oceanicas/

















