
Dispersión de semillas
La dispersión de semillas reúne los mecanismos con los que las plantas alejan sus semillas de la planta madre usando el viento, el agua, los animales o su propia fuerza.
La dispersión de semillas es el conjunto de mecanismos con los que las plantas alejan sus semillas, o los frutos que las contienen, de la planta madre. Como no pueden desplazarse, dependen del viento, del agua, de los animales o de su propia fuerza para colonizar nuevos lugares. Del vilano del diente de león a las bellotas que entierra un arrendajo, cada estrategia es una adaptación que influye en la distribución de la vegetación y en la regeneración de los bosques.
¿Qué es la dispersión de semillas?
Es la fase de la reproducción de las plantas que transporta las unidades de propagación desde el progenitor hasta el lugar donde germinarán. A esa unidad que viaja se la llama diáspora o propágulo: puede ser una semilla suelta, un fruto entero, un fruto con parte de la flor o incluso la planta completa, como en las especies rodadoras.
Los distintos tipos se nombran con el sufijo -coria, del griego khōréō, «desplazarse, avanzar». Así, la anemocoria es la dispersión por el viento (ánemos) y la zoocoria, por los animales (zôon).
¿Por qué necesitan dispersarse las semillas?
- Evitar la competencia con la planta madre y con las hermanas por la luz, el agua y los nutrientes.
- Escapar de depredadores y patógenos, que se concentran junto al progenitor. La hipótesis de Janzen-Connell, propuesta a comienzos de los años setenta, explica así por qué en los bosques tropicales es raro encontrar muchos árboles de la misma especie juntos.
- Colonizar nuevos hábitats, como claros abiertos por un incendio, islas o terrenos recién formados.
- Mantener la diversidad genética al mezclar poblaciones separadas.
Características de las estructuras de dispersión
Las plantas presentan rasgos que delatan su forma de dispersión, conocidos como síndromes de dispersión. Los botánicos Leendert van der Pijl y otros los sistematizaron en el siglo XX:
| Rasgo de la diáspora | Agente probable |
|---|---|
| Alas, pelos, vilanos; semillas diminutas y ligeras | Viento |
| Tejidos con aire, cubiertas impermeables, flotabilidad | Agua |
| Pulpa carnosa, colores vivos (rojo, negro), olor | Animales que comen el fruto |
| Ganchos, espinas, pelos pegajosos | Animales que lo transportan en el pelo o las plumas |
| Apéndice nutritivo blanquecino (eleosoma) | Hormigas |
| Frutos que se abren con tensión o presión | La propia planta |
Tipos de dispersión de semillas
Anemocoria: por el viento
Las diásporas son ligeras o tienen estructuras que frenan su caída y prolongan el vuelo.
- Vilanos o papos: el diente de león (Taraxacum officinale) y los cardos llevan un penacho de pelos que funciona como paracaídas.
- Sámaras: frutos con alas. Las de los arces (Acer) giran como hélices al caer; las del olmo (Ulmus) tienen un ala redondeada que rodea la semilla, y el fresno (Fraxinus) presenta un ala alargada.
- Semillas aladas: muchos pinos sueltan desde la piña semillas con un ala membranosa.
- Semillas con pelos: los chopos y álamos (Populus) y los sauces liberan una pelusa algodonosa en primavera.
- Semillas como polvo: las orquídeas producen miles de semillas microscópicas casi sin reservas que el aire transporta con facilidad.
- Plantas rodadoras: el cardo ruso (Salsola) se seca, se desprende de la raíz y rueda empujado por el viento soltando semillas.
Hidrocoria: por el agua
- El cocotero (Cocos nucifera) tiene un fruto con una capa fibrosa llena de aire que flota y aguanta largos viajes por el mar, lo que explica su presencia en tantas costas tropicales.
- Los mangles como Rhizophora germinan sobre la planta madre y sueltan propágulos alargados que flotan hasta fijarse en el fango.
- El aliso (Alnus glutinosa), típico de riberas, deja caer frutos que los ríos arrastran.
- Los nenúfares y otras plantas acuáticas liberan semillas que flotan durante un tiempo antes de hundirse.
En algunos casos actúa el agua de lluvia: las gotas que golpean ciertos frutos en forma de copa expulsan las semillas.
Zoocoria: por los animales
Es la forma más diversa y suele implicar un intercambio: la planta ofrece alimento y el animal, transporte. Por eso es un buen ejemplo de mutualismo.
- Endozoocoria: el animal se come el fruto y expulsa las semillas intactas con los excrementos, a menudo lejos y con un poco de abono. Lo hacen los mirlos y zorzales con las moras, el acebo o el madroño; los zorros y tejones con los higos o las uvas, y los elefantes con frutos de gran tamaño en África y Asia. El paso por el tubo digestivo puede incluso facilitar la germinación.
- Epizoocoria: la diáspora viaja enganchada al pelo, las plumas o la ropa. La bardana (Arctium) tiene ganchos tan eficaces que inspiraron a George de Mestral la invención del velcro; también se pegan los frutos del amor de hortelano (Galium aparine) y los cadillos (Xanthium).
- Dispersión por almacenamiento: algunos animales esconden semillas para comerlas después y olvidan parte de ellas. El arrendajo (Garrulus glandarius) entierra bellotas de encinas y robles, y las ardillas hacen lo mismo con nueces y piñones; las que no recuperan pueden germinar.
Según el animal, se habla de ornitocoria (aves), mamaliocoria (mamíferos), saurocoria (reptiles) o ictiocoria (peces).
Autocoria: por la propia planta
- Dispersión explosiva o balística: el fruto acumula tensión y la libera de golpe. El pepinillo del diablo (Ecballium elaterium), frecuente en cunetas y solares mediterráneos, se desprende al madurar y lanza un chorro de líquido con las semillas. Las balsaminas (Impatiens), llamadas «no me toques», revientan al rozarlas, y el árbol tropical Hura crepitans arroja sus semillas a decenas de metros con un chasquido.
- Vainas que se retuercen: muchas leguminosas, como las retamas o los altramuces, abren sus legumbres al secarse con un giro brusco que dispara las semillas.
- Barocoria: la diáspora cae por su propio peso, como las castañas o las nueces. A menudo se combina con otro agente que la mueve después.
Mirmecocoria: por las hormigas
Muchas semillas llevan un eleosoma, un apéndice rico en lípidos que atrae a las hormigas. Estas transportan la semilla al hormiguero, se comen el apéndice y abandonan la semilla en sus galerías o en sus basureros, un lugar protegido y rico en nutrientes. Ocurre en las violetas (Viola), la celidonia (Chelidonium majus), el eléboro fétido (Helleborus foetidus) y numerosas euforbias. Se estima que más de 11 000 especies de plantas con flor dependen de este sistema, que ha surgido de forma independiente muchas veces en la evolución.
Antropocoria: por el ser humano
Las personas dispersan semillas al cultivar, comerciar o viajar, de forma voluntaria o accidental (en el barro de las botas, en la maquinaria o con el grano). Este mecanismo ha extendido los cultivos por todo el planeta, pero también ha introducido especies invasoras.
Dispersión en varias fases
Muchas plantas combinan mecanismos, lo que se denomina diplocoria o dispersión en dos fases. Por ejemplo, un fruto lanzado de forma explosiva puede quedar al alcance de las hormigas, o unas semillas expulsadas por un ave pueden ser recogidas después por roedores. Por eso, en la práctica, la clasificación por tipos describe la vía principal, no la única.
Importancia de la dispersión de semillas
La dispersión determina dónde crecerán las plantas y, con ellas, la estructura de los ecosistemas. Permite la regeneración natural de los bosques tras incendios o talas, conecta poblaciones aisladas y ayuda a las especies a desplazarse cuando cambia el clima. La desaparición de los animales dispersores, por la caza o la fragmentación del hábitat, puede dejar a ciertas especies sin descendencia lejos del progenitor. En restauración ecológica se aprovecha este conocimiento, por ejemplo, plantando perchas o arbustos que atraen aves dispersoras.
Ejercicios resueltos
1. Una planta produce frutos pequeños, rojos y carnosos con semillas de cubierta dura. ¿Qué tipo de dispersión es más probable?
El color vivo y la pulpa atraen a animales que comen el fruto, y la cubierta dura protege la semilla en el tubo digestivo. Es endozoocoria, probablemente por aves.
2. Clasifica: a) bardana, b) cocotero, c) arce, d) violeta.
a) Ganchos que se enganchan al pelo: epizoocoria. b) Fruto flotante: hidrocoria. c) Sámara alada: anemocoria. d) Semilla con eleosoma: mirmecocoria.
3. Una sámara se suelta a 20 m de altura y cae a velocidad constante de 1 m/s mientras sopla un viento horizontal de 5 m/s. Suponiendo un viento uniforme, ¿a qué distancia del árbol llegará?
Tiempo de caída: t = 20 m / 1 m/s = 20 s. Desplazamiento horizontal: d = 5 m/s · 20 s = 100 m. Por eso las estructuras que frenan la caída aumentan tanto el alcance.
4. ¿Por qué el arrendajo se considera dispersor de la encina si se come las bellotas?
Porque esconde muchas más de las que consume y olvida parte de ellas, enterradas a cierta distancia del árbol y en buenas condiciones para germinar. Es dispersión por almacenamiento (sinzoocoria).
5. Indica el mecanismo del pepinillo del diablo y razona por qué no depende de animales.
El fruto acumula presión interna y, al desprenderse, expulsa las semillas con un chorro de líquido. Es autocoria explosiva: la energía la aporta la propia planta.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son los tipos de dispersión de semillas?
¿Qué diferencia hay entre endozoocoria y epizoocoria?
¿Qué es el eleosoma?
¿Qué planta inspiró el velcro?
¿La polinización y la dispersión de semillas son lo mismo?
Referencias
- Van der Pijl, L. Principles of Dispersal in Higher Plants. Springer.
- Howe, H. F. y Smallwood, J. «Ecology of seed dispersal». Annual Review of Ecology and Systematics, 13 (1982).
- Raven, P. H., Evert, R. F. y Eichhorn, S. E. Biología de las plantas. Reverté.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Dispersión de semillas». Conceptualia. https://conceptualia.es/ciencias-naturales/biologia/dispersion-de-semillas/

















