
Ciudadanía
La ciudadanía es la condición que vincula a una persona con una comunidad política y le reconoce derechos, deberes y participación.
La ciudadanía es la condición que une a una persona con una comunidad política y le reconoce derechos, deberes y la posibilidad de participar en las decisiones colectivas. No es solo un papel o un pasaporte: es también una forma de pertenencia y una práctica, la de implicarse en los asuntos comunes.
¿Qué es la ciudadanía?
La palabra procede del latín civitas (ciudad, comunidad de ciudadanos) y de civis (ciudadano). En sentido jurídico, la ciudadanía es el estatus que otorga un Estado a sus miembros, con el conjunto de derechos y obligaciones que lo acompañan. En sentido sociológico y político, es además pertenencia (sentirse parte de una comunidad) y participación (intervenir en ella).
Conviene distinguirla de la nacionalidad. La nacionalidad es el vínculo jurídico con un Estado; la ciudadanía incluye ese vínculo, pero se centra en lo que la persona puede hacer en la vida pública: votar, ser elegida, asociarse, exigir prestaciones o recurrir a los tribunales. En muchos ordenamientos ambos términos se solapan, aunque no son idénticos.
Breve historia del concepto
- Grecia clásica: en las ciudades-Estado como Atenas, ciudadano era quien podía participar en la asamblea y en los tribunales. Quedaban excluidos las mujeres, los esclavos y los extranjeros.
- Roma: la ciudadanía romana fue un estatus jurídico valioso que se fue ampliando; en el año 212, el edicto de Caracalla (Constitutio Antoniniana) la extendió a la gran mayoría de los habitantes libres del Imperio.
- Revoluciones liberales: la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789 proclamó que todos los ciudadanos nacen iguales en derechos, aunque el sufragio seguía restringido por sexo, renta o raza.
- Siglos XIX y XX: las luchas obreras, sufragistas y por los derechos civiles ampliaron progresivamente quién era ciudadano de pleno derecho y qué derechos incluía.
Dimensiones de la ciudadanía
El sociólogo británico T. H. Marshall propuso en 1950 un esquema clásico que distingue tres tipos de derechos, que se fueron consolidando en distintos siglos:
| Dimensión | Contenido | Ejemplos |
|---|---|---|
| Civil | Libertades individuales | Libertad de expresión, propiedad, justicia |
| Política | Participación en el poder | Voto, acceso a cargos públicos, asociación |
| Social | Bienestar y seguridad mínimos | Educación, sanidad, pensiones |
Autores posteriores han añadido otras dimensiones, como la ciudadanía cultural (reconocimiento de la diversidad) o la económica, que subraya el acceso a los recursos para ejercer los demás derechos.
Derechos y deberes del ciudadano
Los derechos y los deberes forman una misma moneda. Entre los derechos habituales figuran el voto, la libertad de expresión y reunión, la igualdad ante la ley, el acceso a servicios públicos y la tutela judicial. Entre los deberes, cumplir las leyes, contribuir al sostenimiento de los gastos públicos mediante los impuestos, respetar los derechos de los demás y, en ciertos países, prestar determinados servicios a la comunidad, como formar parte de un jurado.
Tipos y modelos de ciudadanía
- Ciudadanía nacional: vinculada a un Estado, se adquiere por nacimiento (por filiación o por lugar de nacimiento), por naturalización o por otros procedimientos legales.
- Ciudadanía supranacional: la ciudadanía de la Unión Europea, creada por el Tratado de Maastricht (1992), se suma a la nacional y concede derechos como circular y residir libremente en la Unión o votar en las elecciones municipales y europeas del país de residencia.
- Ciudadanía multicultural: propone que los Estados reconozcan derechos específicos a minorías culturales, un enfoque desarrollado por Will Kymlicka.
- Ciudadanía global o cosmopolita: defiende que las personas tienen responsabilidades y derechos más allá de las fronteras, especialmente en asuntos como los derechos humanos o el medio ambiente.
- Ciudadanía digital: la participación y el comportamiento responsable en entornos en línea.
Debates actuales
La ciudadanía sigue siendo objeto de debate. ¿Deben votar los residentes extranjeros de larga duración? ¿Cómo se concilia la igualdad formal con las desigualdades reales que impiden ejercer los derechos? ¿Qué hacer con las personas apátridas o sin papeles? Y frente a la globalización y la migración, ¿es suficiente un modelo basado en el territorio? Las respuestas varían según las tradiciones políticas: el liberalismo enfatiza los derechos individuales, el republicanismo la virtud cívica y la participación, y el comunitarismo los lazos con la comunidad.
Relacionados con este concepto son la democracia, los derechos humanos, la nacionalidad, la participación ciudadana y la sociedad civil.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre ciudadanía y nacionalidad?
¿Cómo se adquiere la ciudadanía?
¿Qué es la ciudadanía europea?
¿Qué propuso T. H. Marshall sobre la ciudadanía?
¿Qué significa ser un ciudadano activo?
Referencias
- Marshall, T. H. (1950). Ciudadanía y clase social. Cambridge University Press (ed. en español: Alianza, 1998).
- Kymlicka, W. (1995). Ciudadanía multicultural. Paidós.
- Cortina, A. (1997). Ciudadanos del mundo. Hacia una teoría de la ciudadanía. Alianza Editorial.
- Aristóteles. Política. Libro III, sobre la noción de ciudadano.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Ciudadanía». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/sociedad/ciudadania/

















