
Caloría
La caloría es una unidad de energía que en nutrición expresa lo que aportan los alimentos y lo que gasta el cuerpo.
La caloría es una unidad de energía. En nutrición se usa para expresar la energía que aportan los alimentos y la que gasta el cuerpo, y lo que se llama popularmente «caloría» es en realidad la kilocaloría (kcal). Entender cómo funcionan ayuda a interpretar las etiquetas, a comprender el equilibrio entre lo que comemos y lo que gastamos, y a desmontar algunos mitos sobre las dietas.
¿Qué es una caloría?
El término viene del latín calor. Como unidad física, una caloría (cal) es la cantidad de energía necesaria para elevar un grado Celsius la temperatura de un gramo de agua, y equivale a 4,184 julios. Esa cantidad es muy pequeña, por lo que en alimentación se usa la kilocaloría (kcal), que son mil calorías. Cuando una etiqueta indica «100 calorías» o «100 kcal», se refiere a la kilocaloría. El Sistema Internacional de Unidades emplea el julio, por eso en los envases europeos la energía aparece expresada en kilojulios (kJ) y en kilocalorías: 1 kcal equivale a unos 4,184 kJ.
La idea de medir la energía de los alimentos se desarrolló en el siglo XIX, y el químico estadounidense Wilbur Atwater fijó a finales de ese siglo los factores de conversión que todavía se utilizan.
Cuántas calorías aportan los nutrientes
Según los factores de Atwater, la energía que aprovecha el organismo de cada gramo de nutriente es aproximadamente:
- Hidratos de carbono: 4 kcal por gramo.
- Proteínas: 4 kcal por gramo.
- Grasas: 9 kcal por gramo.
- Alcohol: 7 kcal por gramo.
- Fibra: aporta muy poca energía, en torno a 2 kcal por gramo según la normativa europea de etiquetado.
Las vitaminas, los minerales y el agua no aportan energía, aunque son imprescindibles. Por eso las grasas son los nutrientes más «densos» en calorías, y los alimentos ricos en agua y fibra, como las verduras, suelen ser los menos calóricos por ración.
Para qué gasta energía el cuerpo
El gasto energético diario total está formado por varios componentes:
- Metabolismo basal: la energía mínima necesaria para mantener las funciones vitales en reposo (respirar, bombear sangre, mantener la temperatura). Suele ser la parte mayor del gasto.
- Efecto térmico de los alimentos: la energía que se gasta al digerir, absorber y procesar lo que comemos.
- Actividad física: tanto el ejercicio planificado como el movimiento cotidiano, que es la parte más variable entre personas.
Las necesidades dependen de la edad, el sexo, el tamaño corporal, la masa muscular, la actividad y situaciones como el embarazo o la lactancia. Existen ecuaciones de estimación, como las de Harris-Benedict o Mifflin-St Jeor, que ofrecen cálculos aproximados, no cifras exactas. Un dietista-nutricionista puede ajustarlas a cada caso.
Balance energético
El peso corporal depende, entre otros factores, del balance entre las calorías que se ingieren y las que se gastan. Si se ingiere más energía de la que se consume de forma mantenida, tiende a acumularse como grasa; si se ingiere menos, el cuerpo recurre a sus reservas. Sin embargo, la realidad es más compleja que una simple resta: influyen las hormonas, el sueño, el estrés, la genética, la microbiota, la composición de la dieta y la adaptación del metabolismo. Por eso dos personas con la misma ingesta pueden evolucionar de forma distinta.
Calidad y no solo cantidad
No todas las calorías son iguales en términos de salud. 200 kcal de legumbres con verduras sacian más y aportan fibra, proteínas y micronutrientes, mientras que 200 kcal de un refresco azucarado apenas sacian y no aportan casi más que azúcar. A los alimentos con mucha energía y pocos nutrientes se les llama a menudo «calorías vacías». Por eso las guías de alimentación insisten en la calidad de la dieta, y no solo en contar kilocalorías.
Mitos frecuentes
- «Las calorías de la noche engordan más»: lo que importa es el balance total a lo largo del día, aunque los hábitos nocturnos pueden favorecer comer de más.
- «Los productos light adelgazan por sí solos»: pueden contener menos energía, pero no compensan una dieta desequilibrada, y a veces se consumen en mayor cantidad.
- «Cuanto menos se coma, mejor»: las dietas muy restrictivas pueden provocar déficits nutricionales, pérdida de masa muscular y efecto rebote.
Este artículo es información general. Para perder o ganar peso, o ante enfermedades como diabetes o trastornos de la conducta alimentaria, es mejor contar con la orientación de un médico o un dietista-nutricionista.
Cómo leer el etiquetado
En la tabla nutricional de los envases se indica la energía por 100 gramos o 100 mililitros y, a menudo, por ración. Comparar productos por 100 gramos permite ver cuáles son más energéticos, pero también conviene fijarse en el tamaño real de la ración, en el azúcar, las grasas saturadas y la sal.
Conceptos relacionados
Puedes ampliar con alimentación, alimentos, metabolismo, dieta y obesidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre caloría y kilocaloría?
Una kilocaloría equivale a mil calorías. En alimentación, cuando se habla de calorías se hace referencia en realidad a kilocalorías (kcal), que son las que aparecen en las etiquetas.
¿Cuántas calorías tiene cada nutriente?
Los hidratos de carbono y las proteínas aportan unas 4 kcal por gramo, las grasas unas 9 kcal por gramo y el alcohol unas 7 kcal por gramo.
¿Qué es el metabolismo basal?
Es la energía mínima que el cuerpo necesita en reposo para mantener funciones vitales como respirar, la circulación o la temperatura corporal. Representa una parte importante del gasto energético diario.
¿Es suficiente contar calorías para llevar una dieta saludable?
No. Importa también la calidad de los alimentos, la variedad, el aporte de fibra, vitaminas y minerales y el contexto de cada persona. Dos alimentos con las mismas calorías pueden tener efectos muy distintos en la saciedad y la salud.
¿Cuántas calorías necesita una persona al día?
Depende de la edad, el sexo, el tamaño corporal y el nivel de actividad. Las fórmulas solo dan estimaciones, por lo que lo más seguro es consultar a un dietista-nutricionista para una valoración individual.
Referencias
- Reglamento (UE) n.º 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor (factores de conversión de energía).
- Mahan, L. K. y Raymond, J. L. Krause. Dietoterapia. Elsevier.
- Organización Mundial de la Salud y FAO. Human energy requirements: report of a joint FAO/WHO/UNU expert consultation, 2004.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Caloría». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/salud/caloria/

















