Saltar al contenido
Alimentación
Salud 6 min de lectura

Alimentación

La alimentación es el conjunto de actos voluntarios por los que elegimos, preparamos e ingerimos alimentos para obtener energía y nutrientes.

Última revisión: octubre de 2026 Por Conceptualia Categoría: Salud

La alimentación es el conjunto de acciones voluntarias y conscientes por las que una persona elige, prepara e ingiere alimentos para obtener la energía y los nutrientes que necesita. Es uno de los pilares de la salud, junto con la actividad física y el descanso: una alimentación variada y equilibrada ayuda a prevenir enfermedades, mantiene el rendimiento del cuerpo y favorece el bienestar a lo largo de la vida.

¿Qué es la alimentación?

La palabra procede del latín alimentum, «alimento», derivado de alere, «nutrir». En ciencias de la salud se distingue entre alimentación y nutrición. La alimentación es un acto voluntario, condicionado por la cultura, el dinero, el gusto, la disponibilidad y las costumbres: qué comemos, cuándo, con quién y cómo lo cocinamos. La nutrición, en cambio, es el conjunto de procesos involuntarios por los que el organismo digiere, absorbe, transporta y utiliza los nutrientes de lo que hemos comido.

Dicho de otro modo, nos alimentamos con la boca y nos nutrimos con las células. Por eso se puede comer mucho y estar mal nutrido, o comer poco y que aun así el cuerpo aproveche bien lo que recibe.

Funciones de la alimentación

  • Energética: aporta la energía necesaria para mantener las funciones vitales y moverse.
  • Estructural o plástica: suministra los materiales para formar y reparar tejidos, como músculos, huesos y piel.
  • Reguladora: proporciona vitaminas, minerales y agua, que intervienen en el control de los procesos del cuerpo.
  • Social y cultural: comer es también una forma de convivencia, de identidad y de placer.

Los nutrientes

Macronutrientes

Se necesitan en cantidades relativamente grandes. Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía (cereales, legumbres, patata, fruta). Las proteínas aportan aminoácidos para construir y reparar tejidos (carne, pescado, huevos, lácteos, legumbres, frutos secos). Las grasas dan energía concentrada, forman parte de las membranas celulares y permiten absorber las vitaminas liposolubles; conviene priorizar las insaturadas del aceite de oliva, los frutos secos y el pescado azul.

Micronutrientes y otros componentes

Las vitaminas y los minerales se necesitan en pequeñas cantidades pero son imprescindibles. La fibra, presente en vegetales, frutas, legumbres y cereales integrales, favorece el tránsito intestinal y la salud cardiovascular. El agua es esencial para casi todas las funciones corporales.

Alimentación equilibrada

Una alimentación equilibrada es la que aporta todos los nutrientes en cantidad y proporción adecuadas a la edad, el sexo, la actividad física y el estado de salud de cada persona. Para orientarla se usan representaciones gráficas, como la pirámide de la alimentación saludable o el «plato saludable». Algunas pautas ampliamente aceptadas son:

  • Tomar frutas y verduras a diario; la OMS recomienda al menos 400 gramos al día, es decir, unas cinco raciones.
  • Preferir cereales integrales, legumbres, frutos secos, pescado y aceite de oliva virgen.
  • Limitar el consumo de azúcares libres (la OMS aconseja que supongan menos del 10 % de la energía diaria), de sal (menos de 5 gramos al día) y de grasas saturadas.
  • Reducir los productos ultraprocesados, las bebidas azucaradas y el alcohol.
  • Beber agua como bebida principal.

La dieta mediterránea

Es el patrón alimentario tradicional de los países de la cuenca mediterránea, basado en aceite de oliva, verduras, frutas, legumbres, cereales, frutos secos y pescado, con un consumo moderado de lácteos y bajo de carnes rojas y dulces. La UNESCO la reconoció como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, y numerosos estudios la asocian con un menor riesgo cardiovascular. No es solo una lista de alimentos, sino también un estilo de vida que incluye cocinar en casa y comer en compañía.

Alimentación en las distintas etapas

Las necesidades cambian a lo largo de la vida. En el embarazo y la lactancia aumentan los requerimientos de algunos nutrientes; en la infancia y la adolescencia se necesita energía y calcio para crecer; y en la vejez cobran importancia las proteínas, el calcio y la vitamina D para conservar músculo y hueso, además de una buena hidratación. Las personas con enfermedades, alergias, intolerancias o dietas especiales (vegetarianas, por ejemplo) deben ajustar su plan con ayuda de un médico o un dietista-nutricionista.

Consecuencias de una mala alimentación

Los desequilibrios por defecto o por exceso se asocian a obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, anemia, osteoporosis y algunos tipos de cáncer, además de a problemas de crecimiento en la infancia. La malnutrición incluye tanto la desnutrición como el sobrepeso y la obesidad. Este artículo es información general; si tienes una enfermedad o dudas sobre tu dieta, consulta con un profesional sanitario.

Hábitos que ayudan

  • Planificar las comidas y hacer una compra variada basada en alimentos frescos.
  • Leer el etiquetado nutricional y la lista de ingredientes.
  • Comer despacio, sin pantallas y respetando las señales de hambre y saciedad.
  • Mantener horarios regulares y no saltarse comidas de forma habitual.
  • Combinar la alimentación con actividad física y un descanso suficiente.

Conceptos relacionados

Consulta también alimentos, caloría, desnutrición, nutrición y dieta.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre alimentación y nutrición?

La alimentación es voluntaria y consciente: elegir, preparar y comer alimentos. La nutrición son los procesos involuntarios del organismo para digerir, absorber y utilizar los nutrientes de esos alimentos.

¿Qué es una alimentación equilibrada?

Es la que aporta todos los nutrientes necesarios en cantidades adecuadas a las necesidades de cada persona, con variedad de alimentos de los distintos grupos y sin excesos de azúcares, sal o grasas saturadas.

¿Cuántas frutas y verduras se recomienda tomar al día?

La OMS recomienda al menos 400 gramos diarios entre frutas y verduras, lo que equivale aproximadamente a cinco raciones.

¿Es sana la dieta mediterránea?

Sí, es uno de los patrones alimentarios más estudiados y se asocia con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Se basa en alimentos frescos de origen vegetal, aceite de oliva y pescado.

¿Cuándo conviene consultar a un dietista-nutricionista?

Ante enfermedades como diabetes, celiaquía o alteraciones del colesterol, alergias o intolerancias, embarazo, dietas restrictivas o cuando se quiere cambiar el peso de forma segura. El profesional personaliza la pauta según cada caso.

Referencias

  • Organización Mundial de la Salud. Alimentación sana (Healthy diet), nota descriptiva.
  • Mahan, L. K. y Raymond, J. L. Krause. Dietoterapia. Elsevier.
  • Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Recomendaciones dietéticas y guías de alimentación saludable.

Cómo citar este artículo

Equipo de Conceptualia. (2026). «Alimentación». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/salud/alimentacion/

Sobre el autor

Conceptualia — El equipo editorial de Conceptualia redacta y revisa cada concepto para que sea claro, riguroso y útil, con ejemplos y ejercicios cuando ayudan a entenderlo.

Sigue con…

También te puede interesar