
Raza
En la especie humana no hay base biológica para las razas; la raza es sobre todo una construcción social con efectos reales.
Durante siglos se creyó que la humanidad se dividía en «razas» con diferencias biológicas profundas. La genética actual ha mostrado que esa idea no se sostiene: en la especie humana no existen razas en sentido biológico. Lo que sí existe es la raza como construcción social, una categoría con consecuencias reales, como el racismo, aunque carezca de base científica.
¿Qué significa la palabra «raza»?
La palabra tiene varios usos que conviene distinguir:
- En animales domésticos: «raza» designa grupos de una misma especie criados selectivamente por el ser humano para fijar ciertos rasgos (razas de perros, caballos o vacas). Son resultado de la cría dirigida y de una endogamia muy intensa.
- En zoología y biología evolutiva: a veces se emplea de forma equivalente a «subespecie» o «población diferenciada» en especies con poblaciones muy separadas.
- En los seres humanos: clasificación de la población en grupos supuestamente definidos por rasgos físicos heredados. Es el sentido que aquí se analiza.
El origen de la palabra es incierto: llegó al español desde el italiano razza, y su procedencia anterior se discute. Se usó primero para linajes de animales y de familias nobles y, más tarde, se aplicó a grupos humanos.
Breve historia de la idea de raza
- Siglo XVIII: los naturalistas intentan clasificar a los seres vivos. Linneo, en su Systema Naturae (1735), distinguió varias «variedades» humanas por continentes. Johann Friedrich Blumenbach propuso en 1775 cinco variedades y acuñó el término «caucásico».
- Siglo XIX: surge el llamado «racismo científico». Autores como Arthur de Gobineau, con su Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas (1853-1855), defendieron jerarquías entre grupos sin base empírica. Estas ideas justificaron la esclavitud, el colonialismo y, más tarde, la eugenesia.
- Siglo XX: las políticas racistas, desde las leyes segregacionistas hasta el Holocausto nazi, llevaron al descrédito de estas teorías. En 1950 la UNESCO publicó una declaración sobre la raza, revisada en 1951, 1964 y 1967, que rechazaba la jerarquía racial.
- Finales del siglo XX y XXI: la genética de poblaciones y el Proyecto Genoma Humano (cuyo borrador se publicó en 2001 y su secuencia completa en 2003) permiten estudiar la variación humana con datos masivos.
¿Existen las razas humanas? Lo que dice la ciencia
El consenso científico actual, recogido en declaraciones de asociaciones como la Asociación Americana de Antropólogos Biológicos (2019) y la Sociedad Americana de Genética Humana (2018), es que las «razas» humanas no son categorías biológicas válidas. Las razones principales son:
1. Una especie joven y muy parecida entre sí
Todos los humanos actuales pertenecemos a Homo sapiens, una especie surgida en África hace unos 300.000 años según la evidencia fósil actual. Dos personas cualesquiera comparten aproximadamente el 99,9 % de su ADN. No existen subespecies humanas actuales.
2. Más variación dentro de los grupos que entre ellos
En 1972 el biólogo Richard Lewontin comprobó que la mayor parte de la variación genética humana, en torno al 85 %, aparece dentro de una misma población local, y solo una pequeña parte distingue a los grandes grupos continentales. Estudios posteriores con millones de marcadores han confirmado que la mayor parte de la variación se encuentra dentro de las poblaciones. Dos personas del mismo «grupo racial» pueden ser genéticamente más distintas entre sí que cada una de ellas respecto a alguien de otro grupo.
3. La variación es gradual, no por cajones
Los rasgos humanos cambian de forma continua con la geografía (variación clinal), sin fronteras nítidas. Los «cortes» que definían las razas clásicas (tres, cinco o más, según el autor) son arbitrarios: distintos criterios producen distintos grupos.
4. Los rasgos visibles no son representativos del conjunto del genoma
El color de piel, la forma del rostro o el tipo de pelo dependen de un número pequeño de genes y están muy influidos por la selección natural frente al clima, por ejemplo la radiación ultravioleta. No se asocian de forma fiable con otras características, ni con capacidades cognitivas o morales. Poblaciones de piel oscura de África, Melanesia o el sur de Asia, por ejemplo, no son más cercanas genéticamente entre sí que con sus vecinos de piel clara.
5. La mayor diversidad está en África
Como las poblaciones no africanas descienden de un subgrupo reducido que salió de África, la diversidad genética dentro del continente africano es mayor que la del resto del mundo junto. Agrupar «africanos» como una raza contrapuesta a otras no tiene sentido genético.
La raza como construcción social
Que las razas no existan biológicamente no quiere decir que la raza no importe. Las sociedades han creado categorías raciales y las han asociado a derechos, estatus y oportunidades. Esas categorías cambian según la época y el país:
- Las categorías de los censos varían entre países y se modifican con el tiempo.
- La «regla de una gota» de Estados Unidos clasificaba como negra a cualquier persona con un antepasado africano reconocido, algo que no existía en otras sociedades.
- Una misma persona puede ser clasificada de forma distinta en Brasil, España o Estados Unidos.
Los científicos sociales hablan de racialización: el proceso por el que se atribuye a un grupo una identidad «racial» y se le asignan rasgos supuestamente heredados. El racismo, es decir, la discriminación basada en esa categorización, es real y tiene efectos medibles en salud, educación, vivienda o empleo, aunque la categoría que lo sustenta sea ficticia.
Raza, etnia y ascendencia
| Concepto | Qué es | Base |
|---|---|---|
| Raza | Clasificación basada en supuestos rasgos físicos heredados | Construcción social, sin base biológica sólida |
| Etnia | Grupo que comparte cultura, lengua, historia o identidad | Cultural y de autoidentificación |
| Ascendencia genética | Origen geográfico de los antepasados de una persona o población | Estadística genética; es un gradiente, no categorías cerradas |
Implicaciones en medicina e investigación
En medicina, usar la «raza» como sustituto de la biología puede inducir a error. Algunos riesgos genéticos son más frecuentes en ciertas poblaciones por su historia local, no por una «raza»: la anemia falciforme, por ejemplo, se asocia a zonas con malaria endémica (África, Mediterráneo, India, Oriente Medio) y no a un grupo racial concreto. Por eso la tendencia actual es utilizar la ascendencia o variantes genéticas concretas, y tener en cuenta los factores sociales y ambientales que producen desigualdades en salud.
Marco jurídico
La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (1965) y la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948) prohíben la discriminación por raza. La Constitución Española, en su artículo 14, también. Estos textos usan el término porque reconocen el hecho social de la discriminación, no porque admitan que existan razas biológicas.
Preguntas frecuentes
¿Existen razas humanas?
¿Por qué se sigue hablando de razas?
¿Qué diferencia hay entre raza y etnia?
Si no hay razas, ¿por qué hay diferencias visibles entre personas?
¿Es lo mismo hablar de razas en perros que en personas?
Referencias
- Lewontin, R. C. «The Apportionment of Human Diversity». Evolutionary Biology, 6, 1972.
- American Association of Biological Anthropologists. AABA Statement on Race and Racism, 2019.
- Gould, S. J. La falsa medida del hombre. Crítica.
- Cavalli-Sforza, L. L., Menozzi, P. y Piazza, A. The History and Geography of Human Genes. Princeton University Press, 1994.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Raza». Conceptualia. https://conceptualia.es/cultura-y-sociedad/conocimiento/raza/

















