
Memoria
La memoria es la capacidad del cerebro para codificar, almacenar y recuperar información y experiencias.
La memoria es la capacidad del cerebro para codificar, almacenar y recuperar información y experiencias. Gracias a ella aprendemos, reconocemos rostros, hablamos, nos orientamos y construimos la sensación de tener una historia personal. No funciona como una grabadora: es un conjunto de sistemas que reconstruyen activamente el pasado y que, por eso mismo, pueden fallar.
¿Qué es la memoria?
En psicología cognitiva, la memoria es el proceso mediante el cual se retiene información a lo largo del tiempo. Implica tres fases:
- Codificación: transformar lo percibido en una representación que el cerebro pueda guardar.
- Almacenamiento: mantener esa información durante un periodo variable.
- Recuperación: acceder a ella cuando se necesita, ya sea al recordar o al reconocer.
Un fallo en cualquiera de estas fases puede producir olvido. La memoria se relaciona con el aprendizaje y con otros procesos cognitivos, como la atención y la percepción.
Modelo multialmacén
En 1968, Richard Atkinson y Richard Shiffrin propusieron un modelo influyente que describe tres almacenes:
- Memoria sensorial: retiene durante fracciones de segundo la información captada por los sentidos.
- Memoria a corto plazo: mantiene durante segundos o pocos minutos una cantidad limitada de información. En 1956, George Miller habló del «número mágico siete, más o menos dos»; estudios posteriores, como los de Nelson Cowan, sugieren que la capacidad real es menor, de unos cuatro elementos.
- Memoria a largo plazo: almacén de capacidad muy grande y duración potencialmente ilimitada.
En 1974, Alan Baddeley y Graham Hitch sustituyeron la idea de memoria a corto plazo por la de memoria de trabajo: un sistema que no solo guarda, sino que manipula información mientras razonamos o resolvemos problemas, y que incluye componentes visuales, verbales y un «ejecutivo central».
Tipos de memoria a largo plazo
- Memoria explícita (declarativa): recuerdos que podemos evocar conscientemente.
- Episódica: eventos personales ubicados en un tiempo y lugar (la última boda a la que fuiste).
- Semántica: conocimientos generales sobre el mundo (la capital de Francia es París). La distinción entre ambas la propuso Endel Tulving en 1972.
- Memoria implícita (no declarativa): influye en la conducta sin que seamos conscientes de recordar.
- Procedimental: habilidades y hábitos, como montar en bicicleta o escribir a máquina.
- Priming: influencia de una experiencia previa sobre una respuesta posterior.
- Condicionamiento clásico: asociaciones aprendidas entre estímulos.
Bases cerebrales
La memoria no reside en un único lugar. El hipocampo es fundamental para formar nuevos recuerdos explícitos, como mostró el célebre caso de Henry Molaison (paciente H. M.), a quien se extirparon quirúrgicamente partes de los lóbulos temporales en 1953 y quedó incapaz de crear nuevos recuerdos conscientes, aunque podía aprender habilidades motoras. La amígdala participa en el recuerdo de experiencias emocionales, y el cerebelo y los ganglios basales, en la memoria procedimental. La corteza prefrontal contribuye a la memoria de trabajo.
El olvido y los errores de memoria
El psicólogo alemán Hermann Ebbinghaus estudió en 1885 el olvido con listas de sílabas sin sentido y describió la curva del olvido: la mayor parte de lo aprendido se pierde pronto si no se repasa. Entre las causas del olvido están el simple paso del tiempo, la interferencia de otros recuerdos, los fallos de recuperación y la falta de atención durante la codificación.
La memoria también es reconstructiva, como mostró Frederic Bartlett en 1932. Elizabeth Loftus demostró después que la información posterior al hecho puede alterar los recuerdos e incluso crear falsos recuerdos. Fenómenos como el efecto Mandela o el déjà vu tienen que ver con estos mecanismos. La nostalgia, por su parte, nos recuerda que memoria y emoción están muy ligadas.
Cómo mejorar la memoria
- Dormir lo suficiente: el sueño ayuda a consolidar los recuerdos.
- Repasar de forma espaciada en vez de concentrar el estudio en una sola sesión.
- Ponerse a prueba: recordar activamente es más eficaz que releer.
- Relacionar lo nuevo con lo que ya se sabe, como en el aprendizaje significativo.
- Hacer ejercicio físico regular y mantener la actividad mental y social.
Si los olvidos son frecuentes, progresivos o interfieren con la vida diaria, conviene consultar con un profesional sanitario. Los despistes ocasionales no suelen ser motivo de alarma.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la memoria en psicología?
¿Qué tipos de memoria existen?
¿Qué diferencia hay entre memoria episódica y semántica?
¿Por qué olvidamos?
¿Se pueden tener falsos recuerdos?
Referencias
- Atkinson, R. C. y Shiffrin, R. M. (1968). Human memory: a proposed system and its control processes. Psychology of Learning and Motivation, 2, 89-195.
- Baddeley, A. D. y Hitch, G. (1974). Working memory. Psychology of Learning and Motivation, 8, 47-89.
- Tulving, E. (1972). Episodic and semantic memory. En Organization of Memory. Academic Press.
Cómo citar este artículo
Equipo de Conceptualia. (2026). «Memoria». Conceptualia. https://conceptualia.es/ser-humano/psicologia/memoria/

















